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Vista aérea del accidente de tren en Adamuz, cerca de CórdobaEFE

La agenda política, paralizada

Sánchez viaja a Córdoba sin esperar a los Reyes y con toda la prisa que no tuvo con la dana

El presidente ha suspendido toda su agenda y se ha desplazado este lunes por la mañana a Adamuz, a diferencia de los cinco días que tardó en visitar la zona devastada de Valencia

El presidente del Gobierno se ha dado mucha más prisa en viajar a Adamuz, el lugar del terrible accidente ferroviario que el domingo se cobró al menos 39 víctimas mortales, que la que tuvo tras la tragedia de la dana, el 29 de octubre de 2024.

Pedro Sánchez se ha trasladado este lunes por la mañana a la localidad cordobesa para seguir in situ los trabajos de rescate, a diferencia de los cinco días que tardó entonces en viajar a la provincia de Valencia con los Reyes. En esta ocasión, el presidente no ha esperado a Don Felipe y Doña Letizia, a quienes la catástrofe ha pillado en Atenas, para asistir al funeral y al entierro de la Princesa Irene de Grecia, única hermana de la Reina Doña Sofía. Los monarcas viajarán a Córdoba este martes.

El presidente del Gobierno, además, ha suspendido su agenda de hoy, que incluía una reunión por la tarde con Alberto Núñez Feijóo en la Moncloa, el resto de la ronda de contactos de esta semana con los grupos parlamentarios y su participación en el foro de Davos, en Suiza.

También ha quedado suspendida toda la actividad parlamentaria, al contrario de lo sucedido cuando se produjo la catástrofe de la dana. Entonces, la mañana siguiente, la presidenta del Congreso y el PSOE decidieron mantener el Pleno que debía convalidar el real decreto ley con el que el Gobierno cambió por las bravas la composición del Consejo de Administración de RTVE.

La dana pilló a Sánchez volviendo de un viaje oficial a India. Este domingo, sin embargo, el presidente se encontraba en la Moncloa, después de haber pasado el sábado de ruta en bicicleta de montaña por Castilla y León, cerca de la linde con la Comunidad de Madrid.

Entonces, el líder del Ejecutivo tardó cinco días en visitar la zona, hasta el domingo 3 de noviembre, lo que le provocó muchas críticas. Alberto Núñez Feijóo había ido el jueves 31 de octubre. De haber sido por Sánchez, en vez de cinco días habría esperado más. Pero Felipe VI se empeñó en no dejar pasar más tiempo para acompañar a las víctimas, en contra del criterio de la Moncloa, que argumentó que los ánimos estaban demasiado calientes. Y el presidente se vio empujado a acompañar a los monarcas en Paiporta, en una visita que acabó con el presidente abandonando el lugar escoltado, mientras Don Felipe y Doña Letizia aguantaban los reproches de los afectados.