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El Pliego de Condiciones Tecnicas entre la normativa de soldaduras para el tramo de Adamuz

El Pliego de Condiciones Tecnicas entre la normativa de soldaduras para el tramo de AdamuzEl Debate

Exclusiva

La orden técnica de Adif para la soldadura de las vías rotas en Adamuz fue contraria a su propia normativa estándar

El Debate accede al pliego de condiciones técnicas de la licitación del tramo en el que se produjo el siniestro, para el que se observan importantes discrepancias internas sobre los criterios de unión de materiales de distinta dureza

Una grave contradicción entre el pliego de condiciones en el que se recogen las especificaciones técnicas para la renovación parcial del tramo de la vía en el trazado de la línea de Alta Velocidad (AVE) de Córdoba, a la altura de Adamuz, ha hecho saltar todas las alarmas sobre la falta de supervisión de los documentos confeccionados por Adif, tras el desgraciado accidente ferroviario del pasado domingo día 18 de enero. En especial, tras aflorar una doble discrepancia en lo relativo a la «soldadura» aplicada en el lugar de la tragedia, para un carril en uso, cuya «rotura» cobra cada vez más fuerza como causa directa del descarrilamiento del tren Iryo, de acuerdo con las evidencias sobre las que trabaja la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).

Y es que, en el documento al que ha tenido acceso El Debate, apartado III.6.7 relativo a las condiciones generales sobre las soldaduras de raíles, se recoge como pauta que para la intervención «aluminotérmica» se «empleará el kit de mayor dureza» –de manera que por ejemplo en el caso de soldadura entre el carril de calidad 260 y el de calidad 350, se utilizará el último de ambos– tal y como establece la NAV 3-3-2-1.

Sin embargo, en las normas generales de Adif para los carriles a soldar, cuando se trata de estructuras con «diferente grado de acero», se indica que la «carga correspondiente» deberá atender al acero de «menor» grado de los dos a fundir. Es decir, exactamente lo opuesto.

La misma Adif creó un problema de contradicción técnica, lo licitó, lo ejecutó y lo dio por bueno, sin que, presuntamente, nadie lo advirtiera o se diera cuenta

Pero es que, además, se da la circunstancia de que la propia Adif reguló la posible concurrencia de contradicciones entre el Proyecto concreto, en este caso la renovación que afectó a Adamuz, y su Normativa Técnica habitual (apartado 1.2.5.3 de la página 20 del primero) estableciendo que: «Como criterio general, prevalecerá lo establecido en el Proyecto, salvo que en el Pliego se haga remisión expresa a un artículo preciso de una Norma concreta, en cuyo caso prevalecerá lo establecido en dicho artículo». Y, ni siquiera con estas prevenciones, se prestó atención concreta por lo que nadie se percató, ni advirtió sobre ello.

El Pliego de Condiciones Tecnicas entre la normativa de soldaduras para el tramo de Adamuz

El Pliego de Condiciones Tecnicas entre la normativa de soldaduras para el tramo de AdamuzEl Debate

Es decir, el Pliego técnico confeccionado por Adif remitió expresamente a la NAV3-3-2.1, en cuyo apartado 1.2.5.3, cuando hay remisión expresa, prevalece la Norma. Pero, inmediatamente después, el Pliego contradice a la Norma, diciendo que se utilice el Kit más duro, cuando la NAV aludía exactamente a lo contrario, el más blando. De forma literal, la NAV establece: «Se utilizará la carga correspondiente al acero de menor grado». Lo que, en definitiva, supone una contradicción, no sólo entre documentos sino, además, una contradicción dentro del propio Pliego en el que primero se obliga al cumplimiento de la orden concreta del proyecto y a renglón seguido ordena lo contrario a lo que fija el proyecto.

Pese a que fuentes de Adif han asegurado que se siguió la norma técnica, y no las indicaciones del pliego, para los trabajos ejecutados en el tramo de la tragedia de Adamuz, lo cierto es que la contradicción no se trata de un mero error de redacción o una «redacción incorrecta», como han tratado de justificar desde la entidad pública.

Si «se hizo bien», ¿por qué se rompió?

Adif tiene una norma técnica (NAV 3-3-2.1) que regula cómo deben ejecutarse las soldaduras entre carriles de distinta dureza. Una vez más, cabe recordar que dice textualmente: «Se utilizará la carga correspondiente al acero de menor grado de ambos carriles». Es decir, Kit BLANDO (R260). La razón técnica de acuerdo con los expertos consultados por El Debate, es la de «evitar tensiones en la zona de transición entre aceros con comportamientos mecánicos distintos».

El Pliego de Prescripciones Técnicas del tramo Guadalmez-Córdoba (donde está Adamuz) dice en su apartado III.6.7: «Se cumplirá con la NAV 3-3-2.1». Pero la siguiente línea dice: «En el caso de soldadura entre carriles de distinta dureza se empleará el kit de soldadura de mayor dureza». Kit DURO (R350). Exactamente lo contrario de lo que ordena la NAV.

Acto seguido, el mismo Pliego, en su apartado I.2.5.3, establece qué hacer cuando hay contradicciones entre el Proyecto y la Normativa Técnica: «Prevalecerá lo establecido en el Proyecto, salvo que en el Pliego se haga remisión expresa a un Artículo preciso de una Norma concreta, en cuyo caso prevalecerá lo establecido en dicho Artículo.» Lo que significa que el Pliego sí hace una remisión expresa a la NAV 3-3-2.1, un artículo preciso de una norma concreta. Por tanto, según las propias reglas del contrato de Adif, debió prevalecer, en todo caso, la NAV.

Adif redactó la NAV 3-3-2.1 (que dice kit blando) y el Pliego que dice «cumple la NAV» pero, simultáneamente, ordenó el kit duro, redactó la cláusula de prelación que invalida su propia instrucción contradictoria, licitó el contrato con esta incoherencia interna, supervisó las obras y certificó las soldaduras como correctas.

Frente a estas evidencias, Adif ha salido al paso para asegurar que las soldaduras se ejecutaron conforme a la NAV (Kit blando) y no conforme al Pliego (Kit duro) lo que significaría que el contratista ignoró la instrucción escrita del Pliego y siguió la normativa técnica que, según sostiene la entidad pública, formalmente, fue lo correcto.

Pero si la cláusula I.2.5.3 ya establecía que prevalecía la NAV, «¿para qué escribir una instrucción contradictoria?, ¿quién redactó el apartado III.6.7 del Pliego?, ¿se detectó esta contradicción durante la licitación?, ¿cuántos contratos más de Adif contienen este mismo «error»?». Y , «si la soldadura se hizo bien, según la NAV, ¿por qué se rompió?», se preguntan varios especialistas.

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