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La red criminal se aprovechaba de personas en situación vulnerable

La Policía Nacional desarticula una organización criminal transnacional que enviaba droga mediante correos humanos

La red obtuvo beneficios superiores a los cuatro millones de euros gracias a la venta de drogas desde Sudamérica

La Policía Nacional ha desarticulado una organización transnacional dedicada a la exportación de cocaína y drogas sintéticas a Islandia a través de correos humanos –personas en situación de vulnerabilidad– que transportaban las sustancias ocultas en equipajes facturados o ingerida en forma de cápsulas en vuelos comerciales.

Según ha informado este martes la Dirección General de la Policía, se trata de una operación conjunta con las autoridades de Islandia y Lituania, bajo la coordinación de Europol y Eurojust, que ha permitido la detención de 34 personas en distintos países europeos –España (4), Lituania (7), Islandia (20), Bélgica (2), Dinamarca (1)– y la incautación de más de 100 kilogramos de cocaína, además de otras drogas sintéticas.

La red obtuvo beneficios superiores a los cuatro millones de euros gracias a la venta de drogas desde Sudamérica, que se habrían blanqueado mediante propiedades y bienes inmobiliarios en Lituania.

La investigación se inició en febrero de 2025, cuando las autoridades policiales islandesas informaron a la Policía Nacional de la detención de dos ciudadanos españoles en el aeropuerto de Keflavík procedentes de Bilbao, que transportaban en su equipaje ocho botellas de ron con un total de 8.400 mililitros de base de cocaína líquida.

Los agentes constataron la existencia de una organización criminal transnacional integrada por ciudadanos de diversas nacionalidades y liderada por un ciudadano ruso afincado en Lituania, considerado objetivo de alto valor por Europol.

Tras las primeras investigaciones, se solicitó apoyo operativo a la Udyco para la localización e identificación de posibles integrantes de la organización que pudieran encontrarse en España, debido a que el líder de la red se desplazaba habitualmente a ciudades españolas como Barcelona, Gijón, Vigo y Viveiro (Lugo).

Desde entonces se produjeron diversas aprehensiones de cocaína en Islandia, transportada tanto en equipajes facturados como, en algunos casos, oculta en el interior del cuerpo de los correos, que eran detenidos en el momento de la incautación.

El análisis del perfil de los detenidos permitió confirmar que los dirigentes del entramado criminal se servían de personas en situación de especial vulnerabilidad económica y social, y seleccionaban a individuos sin recursos, con entornos familiares desestructurados y carentes de estabilidad social.

La organización se aprovechaba de este contexto para instrumentalizarlos como 'mulas' y les ofrecía a cambio una compensación económica mínima y claramente desproporcionada en relación con el riesgo asumido.

Gracias a la colaboración de los puestos fronterizos de Bilbao y Las Palmas, se logró identificar a una de las personas responsables de acompañar a las ‘mulas’ hasta el aeropuerto, que supervisaba tanto la facturación del equipaje como el embarque.

Asimismo, se pudo alertar a las autoridades de Islandia y Lituania sobre sus desplazamientos, lo que permitió la incautación de la droga y la detención de los correos en su destino.

La labor desarrollada por las distintas unidades resultó determinante para identificar a los miembros de la organización asentados en España, responsables del reclutamiento de personas vulnerables y de la organización de los desplazamientos, llegando incluso a acompañarlas hasta su destino final.

Tras más de un año de investigación, el pasado 4 de febrero se llevó a cabo la explotación operativa simultánea en varios países de la Unión Europea. Durante la operación se realizaron 41 registros, en los que se intervinieron numerosos terminales telefónicos e informáticos, dinero en efectivo, monederos de criptomonedas y útiles para la fabricación de dobles fondos en maletas.

Desde el inicio de la investigación, se han incautado más de 100 kilos de cocaína, 5.100 pastillas de MDMA y alrededor de un kilo de ketamina y metanfetamina, lo que ha permitido desarticular por completo el entramado criminal y detener a 34 personas. Entre los detenidos, 15 ciudadanos españoles permanecen actualmente en prisión en Islandia.