Salida extraordinaria de personas inmigrantes desde el CETI de Ceuta
Inmigración
La llegada masiva de inmigrantes de Marruecos y Sudán colapsa el centro de inmigrantes de Ceuta
El CETI se encuentra al doble de su capacidad y los inmigrantes viven hacinados
Las autoridades están coordinando traslados a la península española para aliviar la sobrecarga
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta atraviesa una situación de máxima tensión, con casi 1.100 personas alojadas, lo que supone prácticamente el doble de su capacidad oficial de 512 plazas. La presión migratoria creciente ha puesto al centro «al borde del colapso», según advierten las autoridades locales y los trabajadores que atienden diariamente a los residentes.
En las últimas semanas, la llegada constante de personas inmigrantes, coincidiendo con la regularización del Gobierno, ha superado con creces la capacidad del centro. Para poder ofrecer alojamiento a todos los que llegan, se han habilitado espacios improvisados, como garajes, zonas deportivas y tiendas de campaña, que no estaban concebidos para residencia permanente. Esta saturación ha generado problemas en la atención sanitaria, la alimentación y la tramitación de documentación, provocando retrasos y situaciones de estrés tanto para los migrantes como para el personal del CETI.
Las autoridades están coordinando traslados a la península española para aliviar la sobrecarga, enviando a grupos de residentes a centros de acogida en Andalucía y otras regiones. Sin embargo, los traslados solo representan una solución parcial, ya que la llegada de nuevos inmigrantes sigue siendo constante y creciente, especialmente por la frontera terrestre con Marruecos.
Organizaciones sindicales y sociales han denunciado la falta de recursos y personal suficiente para atender a la población migrante en estas condiciones. Según los responsables del centro, la situación no solo genera riesgos para la salud y la seguridad de los residentes, sino que también puede derivar en conflictos internos debido a la convivencia forzada en espacios improvisados.
Desde Europa, numerosos eurodiputados de distintos países piden al Gobierno que haga «frente a la realidad» en lo relativo a la regularización de inmigrantes. «Esto no es integración, es cálculo político», aseguran unos, mientras que otros tachan la medida de «irresponsable» o «en contra de los esfuerzos de la Comisión Europea». «Mientras Sánchez siga mandando en España, toda Europa estará en peligro», concluyen.