Portada del diario Gara del 21 de octubre de 2011
Congreso de los Diputados
Las víctimas de ETA tachan de «desprecio» que la exposición de la Constitución las relegue a una esquina junto a una portada de Gara
El pasado martes, los Reyes inauguraron la exposición ‘La Constitución Española de 1978: Nuestra Constitución más longeva. Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades’ en el Congreso de los Diputados. Una muestra que recoge 40 fotografías, vídeos y carteles del tiempo en el que ha estado vigente la Carta Marga, organizada por el Ministerio de la Presidencia de Félix Bolaños y la Agencia EFE.
A lo largo de ese casi medio siglo desde que se sancionó la ley de leyes en España, ETA asesinó a más de 850 personas y puso en jaque al Estado de Derecho en la mayor amenaza terrorista que ha vivido nuestro país. Un extremo que, sin embargo, para los organizadores de la exhibición apenas ha merecido una esquina en la composición del recorrido, en la que aparece una fotografía de la manifestación de las manos blancas tras el asesinato del catedrático Francisco Tomás y Valiente en 1996, y unas cuantas portadas de periódicos de cuando la banda asesina anunció que dejaba de matar, en octubre de 2011.
Unas portadas entre las que se incluye la del diario proetarra Gara, con el titular: «Un nuevo tiempo para Euskal Herria» y que ha desatado la indignación del colectivo de víctimas del terrorismo. Cabe recordar que Gara nació en enero de 1999, pocos meses después de que el entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenara el cierre del diario Egin, en un auto en el que señalaba que el rotativo formaba parte del aparato de propaganda de la banda terrorista ETA.
El juez también ordenó el ingreso en prisión del entonces director de Egin y de varios miembros de su empresa editora. Mientras la Audiencia Nacional instruía este proceso, Gara salió a la calle y tomó el relevo de Egin -donde trabajaba la hoy portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua-, asumiendo una línea informativa y editorial muy similar, así como buena parte de su equipo editor y de redacción.
Portada del periódico 'Egin' cuando liberaron a Ortega Lara
De hecho, el propio Garzón, en un auto de julio del 2000, confirmó la existencia de una línea de continuidad empresarial entre los dos periódicos, por lo que ordenó a la empresa editora de Gara que se hiciera cargo de la deuda millonaria que el diario Egin había dejado con la Seguridad Social.
Así, desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo consideran «verdaderamente grave» que esa portada de Gara sea la imagen escogida para representar lo que ha supuesto el terrorismo de ETA en la historia reciente de nuestro país.
«La principal amenaza para la Transición democrática, cuyo momento clave fue la aprobación de la Constitución, fue el terrorismo de extrema izquierda: el de ETA y el de otros grupos terroristas. Reducir ese periodo a una imagen como esa desvirtúa la gravedad de lo sucedido», ha señalado la AVT en declaraciones a El Debate.
Además, censura que la mención a las víctimas aparezca, junto a esa portada, en una esquina de la muestra algo que, a su juicio, constituye «un desprecio hacia las víctimas del terrorismo y sus familias». Asimismo, la asociación de víctimas considera que transmite «una visión sesgada de la historia que pretende manipular el relato y el blanqueamiento de quienes ejercieron el terrorismo».
El Rey escucha las explicaciones del presidente de la agencia Efe, Miguel Ángel Oliver
Por otra parte, la exposición ha borrado al Rey Juan Carlos de ese periodo histórico, a pesar de que fue quien propició y sancionó la Constitución de 1978. Aparecen imágenes de los Reyes Alfonso XII, la Reina Regente María Cristina, Alfonso XIII y Felipe VI. También de la Princesa de Asturias, de los padres de la Constitución, de la Pasionaria y de Rafael Alberti, pero ni rastro del monarca.
Tal y como pudo comprobar este periódico, tan solo aparece la firma de Don Juan Carlos en el ejemplar original que sancionó, pero en el rótulo de la exposición que lo describe ni siquiera se menciona su nombre. Solo pone: «ejemplar original impreso en papel color crema con cantos dorados con las firmas del Rey, de los Presidentes y de los miembros de las Mesas de ambas Cámaras».