(Foto de ARCHIVO) Vía de tren ADIF 15/3/2023
Investigación Ferroviaria
Adif declara el «secreto» sobre el acta de la soldadura rota en el accidente de Adamuz
La empresa responsable de las infraestructuras, envuelta en la polémica, en las últimas horas, por retirar material de la escena de la tragedia sin autorización judicial, guarda un silencio atronador sobre este elemento clave en la explicación de lo ocurrido
De manera oficial, y tras un atronador silencio tanto del Ministerio de Transportes, como del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), sobre el contenido del acta de la inspección ultrasónica de la soldadura de Adamuz que, presuntamente, se rompió al paso del tren Iryo, provocando su descarrilamiento y que, hasta el momento, no ha visto la luz, el Gobierno ha declarado el «carácter reservado» de la misma, según ha podido confirmar este diario.
Si bien El Debate ha intentado acceder, desde los primeros días después de la tragedia, al contenido de dicho documento, sin éxito, tanto telefónicamente como por escritos –y ,que son varios los expertos que han señalado la importancia de conocer el contenido de la misma, para determinar las responsabilidades directas sobre la inversión en mantenimiento de las infraestructuras siniestradas– el Ejecutivo socialista ha descartado, una vez más, la transparencia.
La respuesta de fuentes institucionales ha quedado limitada a la rueda de prensa dada por el ministro Oscar Puente el pasado 23 de enero, insistiendo en que «el número de soldaduras total en el ámbito de Adamuz fue 114, de las cuales 16 conectan carriles de diferente grado de dureza, conforme a los procedimientos establecidos en la normativa técnica de Adif». En cuanto a las inspecciones realizadas y sus fechas, sobre las que afloraron varias incoherencias, «se informó de ellas también en esa rueda de prensa», donde cabe recordar que se hacía mención a una prueba practicada sobre la vía el 10 de septiembre de 2025, cuatro meses antes del terrible desastre; pero, ni rastro de la foto concreta de la unión de materiales que, una vez rota, apunta a la única causa tangible de lo ocurrido, hasta la fecha.
Además, el blindaje de este aspecto coincide en el tiempo con la polémica que salpica a Adif tras manipular, retirar y transportar material correspondiente a los carriles, del escenario de las pesquisas, sin autorización judicial, a través de una orden verbal y con nocturnidad, para efectuar una suerte de «pruebas de dureza» del material que resulta «inexplicable» desde un punto de vista técnico.
De hecho, los especialistas consultados por El Debate aseguran que la «conformidad» del material se asume, por parte de la licitadora de las obras, en el momento de analizar los certificados del material que se presentan con los pliegos de contratación; y, posteriormente, durante el momento de su instalación, donde se manipula el material y, salvo queja expresa que en este caso no existió, se acepta que es conforme.
Así las cosas, este digital ha podido saber que el acta documental de esta prueba esencial para las pesquisas judicializadas «sí existe» y fue declarada «apta», pero en la misma no queda reflejado ninguna «anotación específica», ningún desperfecto o alteración que, con el paso del tiempo y el aumento de la frecuencia del tráfico sobre las vías pudiese haber implosionado, sin que se detectase a tiempo.
Un aspecto para el que sigue resultando «vital acceder a la gráfica obtenida» de dicha revisión, que Adif debería conservar en un «repositorio» correspondiente, tanto para el momento de su «instalación» como de las «posteriores revisiones» que debieron quedar registradas con el «reflejo fiel del técnico, la fecha, la hora y el tiempo invertido en llevarla acabo», así como el plazo que habría transcurrido entre pruebas. Este último «de ser muy amplio» podría haber dado tiempo a cualquier «fisura» o «rotura» visualmente imperceptible a «evolucionar lo suficiente» como para fracturarse al paso de los últimos vagones del primer tren siniestrado.
El detalle apunta «claramente» a que el «carril no estaría roto antes de la llegada del mismo», si no que se produjo a su paso, aunque sería necesario acceder al informe completo de control del punto exacto para emitir un veredicto «definitivo», señalan los especialistas. De ahí el excesivo celo de Transportes con este «elemento incorporado a la investigación» que ha permanecido oculto desde un primer momento.