Los hermanos fueron traslados en dos furgones de la Guardia Civil al acuartelamiento de Zafra
Los detalles de la confesión del presunto asesino de Francisca Cadenas: «Sí, la maté yo de un un golpe»
Este sábado será un día crucial –otro más– en las frenéticas últimas jornadas que están ayudando a resolver un crimen ocurrido hace casi nueve años, cuando, el 9 de mayo de 2017, Francisca Cadenas salió de su casa, en el municipio extremeño de Hornachos, y nunca regresó. Las dos personas detenidas como presuntos autores del crimen, los hermanos Manuel y Julián, serán enviadas a prisión provisional sin fianza bajo una imputación de homicidio.
Sin embargo, ha sido el hermano pequeño, Julián, quien ha confesado el crimen, exculpando a Manuel que tiene coartada para la noche de la desaparición de Francisca, pues se encontraba en el hospital visitando a su padre. Esta confesión ha llegado apenas un día después de que se confirmara que los restos óseos hallados en la casa de los hermanos, situada a apenas dos casas de distancia de la de Francisca, pertenecían a la desaparecida.
Tal y como cuenta Nacho Abad en su canal de YouTube, Julián confesó el crimen cuando la Guardia Civil, tras descubrir los restos óseos en su casa, se los enseñan, momento en el que el acusado se derrumba y confiesa: «Sí, es Francisca Cadenas. La maté yo de un golpe», contó, según afirma Nacho Abad.
Este viernes, por su parte, estaba citado el abogado de los denunciados para tomar declaración a sus clientes acuartelamiento de Zafra. Allí, de nuevo según el relato de Nacho Abad, Julián ha afirmado ser el responsable del fallecimiento de Francisca Cadenas. «Sí, fui yo. Mi hermano no sabía nada», dijo Julián. Manuel, por su parte, siguió el relato y aseguró que él «no sabía nada del fallecimiento».
Pese al gran avance en la investigación estos últimos días, todavía quedan multitud de interrogantes en el caso, como cuál fue el móvil del crimen, cómo se produjo el mismo y si Manuel, si de verdad no cometió el asesinato junto a su hermano, estaba al menos al tanto del mismo teniendo en cuenta que convivió con los restos de Francisca durante años.
Imágenes de los registros llevados a cabo en Hornacho
Los restos de Francisca fueron hallados enterrados bajo el suelo enlosado del patio de la vivienda, que a su vez estaba ocupado por numerosas macetas y varias lavadoras. Según ha podido saber El Debate, el contraste en los azulejos y una cámara con fibra fueron indispensables para encontrarlos.
Pese a los pocos indicios que ha habido todos estos años sobre la desaparición de Cadenas, la sombra de la sospecha ha estado siempre sobre estos dos hermanos. Julián fue visto en las inmediaciones la noche de la desaparición y, poco después de la misma, realizó unas obras en su vivienda que levantaron sospechas en el municipio.
Este lunes, cuando ambos fueron llamados a prestar declaración ante la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, afirmaron a los medios de comunicación desplazados a la localidad que eran «inocentes y cabezas de turco». Apenas cuatro días después, Julián confesó el crimen, dando un paso para resolver el misterio de por qué Francisca salió de su casa una noche de mayo de 2017 y nunca regresó a la misma.