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El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto al candidato, Carlos PollánEuropa Press

Abascal asegura que las tres regiones pendientes de acuerdo esperan un cambio de rumbo y lo tendrán: «Podemos garantizarlo»

El líder de Vox insiste en su advertencia al PP de que van a negociar «medida a medida» con plazos y garantías de cumplimiento

Santiago Abascal fue muy claro y rotundo esta noche electoral ante el nuevo escenario de negociaciones que irremediablemente para Génova y Bambú se abre tras los resultados que arrojaron este 15 de marzo las urnas en Castilla y León. El líder de Vox afirmó desde la sede nacional de su partido que este lunes tres regiones (en alusión también a Extremadura y a Aragón) esperan «urgentemente un cambio de rumbo» y aseguró: «Lo van a tener. Podemos garantizarlo».

Eso sí, insistió en la idea que trasladan estas semanas desde las filas de su formación, que no están ahora, recalcan, en los sillones o los puestos en un futuro Gobierno, sino en qué políticas se pactan para que aplique ese futuro Gobierno que un día compartieron. «Vamos a hablar de medidas concretas, vamos a negociar medida a mediada con plazos y garantías de cumplimiento para asegurarnos de que el voto que han dado a vox sea respetado y se garantice que no sea defraudado», manifestó.

Estas elecciones, en las que el PP, lejos de los pronósticos, ha obtenido una victoria clara ganando en votos (en torno a 50.000) y en escaños, y, por otra parte, ha descartado –así lo trasladó Alfonso Fernández Mañueco en su rueda de prensa– un acuerdo de Gobierno con el PSOE, y en las que Vox consolida el buen resultado que alcanzó hace cuatro años ganando un escaño y algo más de un punto en porcentaje de voto, acercan las posibilidades de que haya un pacto entre ambos partidos, enfrentados estos meses en una campaña electoral sin fin.

Se desbloquearía así una situación en Extremadura que parecía hasta esta semana irreconciliable, después de que Vox votara en contra de la investidura de María Guardiola. Este viernes el partido de Abascal y la Junta acordaron un decreto-ley para evitar la paralización de la Administración lo que dure el Gobierno en funciones. Lo que se ha interpretado como un acercamiento entre ambas partes, que ya mostraron su disposición a dialogar en el debate de investidura. Y en Aragón de momento no hubo acuerdo para la composición de la Mesa, ni han trascendido avances en las conversaciones después de las elecciones que se celebraron hace más de un mes.