Minuto de silencio por Miguel Ángel Blanco en el Congreso
Política penitenciaria
Dos jefes de ETA que idearon el asesinato de Miguel Ángel Blanco ya disfrutan del «tercer grado encubierto» del Gobierno
En el plazo de un año, los socialistas han acordado la semilibertad de 'Kantauri' y 'Anboto', dos de los cuatro miembros del Comité Ejecutivo de la banda terrorista que acabó con la vida del joven concejal vasco
José Javier Arizcuren Ruiz 'Kantauri' atesora en su haber como miembro de la banda terrorista ETA más de una veintena de asesinatos. En sus 40 años de pertenencia a la banda terrorista pasó por los comandos más sanguinarios -el 'Araba' y el 'Madrid'- donde dejó un reguero de víctimas. Aunque el mayor rastro de su crueldad llegó en la etapa en la que pasó a formar parte de la dirección del Comité Ejecutivo. desde Francia. Etapa en la que se sospecha que actuó como ideólogo del secuestro y posterior asesinato del joven concejal del Partido Popular de Ermua, Miguel Ángel Blanco. junto a sus entonces compañeros de cúspide en la organización: Mikel Albisu Iriarte, alias 'Mikel Antza': su pareja, Soledad Iparaguirre, 'Anboto' e Ignacio Gracia Arregi., ‘Iñaki de Rentería’.
Aunque los cuatro llegaron a estar procesados en la Audiencia Nacional, en 2024, por el magistrado Manuel García -Castellón, como presuntos «autores mediatos» del cruel atentado, que conmocionó a toda España, durante las 72 horas en las que duró el cautiverio, nunca llegaron a ser juzgados por esto motivo ya que la Fiscalía defendió la prescripción del posible delito que terminó por acordar la Sala Penal del órgano central de jurisdicción.
Sea como fuera, en el último año, los dos de ellos que todavía continuaban en prisión, cumpliendo condena por gravísimos delitos de terrorismo, 'Anboto' y 'Kantauri', disfrutan ya de un régimen de semilibertad anticipado, en base a la criticada aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario con el que el actual Gobierno está concediendo un «tercer grado encubierto» a los miembros de la banda terrorista.
Así las cosas, mientras el segundo de ellos sale cada día de la prisión de Pamplona, desde junio del año pasado, donde se supone que cumple condena, tras beneficiarse de la citada norma, aunque no cumplía los requisitos para que se le aplique el tercer grado; la primera de ambos, ha seguido su misma suerte hace unos días no exenta de polémica.
Y, todo, gracias a la política penitenciaria del Gobierno que, en esta segunda legislatura, ha exprimido la herramienta extraordinaria del 100.2 del Reglamento para sacar de la cárcel, de forma masiva y anticipada, a los terroristas. No en vano, el primero en emplearla fue el ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska, ya que en Navarra, donde 'Kantauri' pernocta en prisión, las competencias en la materia no están transferidas. Seguido muy de cerca, eso sí, por la también socialista María Jesús San José, consejera de Justicia y Derechos Humanos del Ejecutivo vasco quien, desde su llegada al cargo en 2024m, y por el mismo método, ha concedido hasta 34 terceros grados a presos de ETA y ha aplicado al menos 13 medidas de libertad parcial, que solo obliga a los reos a volver a sus celdas para pasar la noche.
Traducido en términos conjuntos, las cifras resultantes implican una cadencia constante, aproximadamente un tercer grado o análogo, para un etarra, cada 18 ó 19 días, o bien una medida de semilibertad cada dos semanas, dependiendo del criterio utilizado. No son decisiones aisladas, sino una política sostenida en el tiempo.