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Yolanda Díaz besa a María Jesús Montero en su despedida del Congreso

Yolanda Díaz besa a María Jesús Montero en su despedida del CongresoEFE

Su posible ascenso

El papel del ministro Cuerpo en el Gobierno tras la marcha de Montero pone en guardia a Yolanda Díaz

  • Los encontronazos entre los ministros de Trabajo y Economía cada vez son más y más frecuentes. El último, por el registro horario

  • Él sigue haciendo méritos: este jueves defenderá en el Congreso el decreto ley del plan anticrisis

Ni siquiera la pancarta del «no a la guerra» que desplegó Pedro Sánchez durante su intervención en el Pleno de este miércoles sirvió para camuflar el ambiente enrarecido que se respira estos días dentro del Gobierno: entre Sumar y el PSOE en general, y entre Yolanda Díaz y Carlos Cuerpo en particular.

En mitad de la sesión de control al Gobierno posterior a la comparecencia de Sánchez sobre la guerra en Oriente Medio, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo señaló el escaño vacío de su colega de Economía y acusó a su Ministerio de colocarse «del lado de la patronal que incumple» una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre el registro horario.

El posible ascenso de Cuerpo en el organigrama gubernamental tras la marcha de María Jesús Montero ha puesto en guardia a Díaz, dados los sonados enfrentamientos que ambos han venido protagonizando. Por el plan de respuesta frente a la guerra de Irán, por el endurecimiento del registro horario, por el permiso de fallecimiento, por la reducción de la jornada laboral...

De momento, lo único seguro es que Sánchez tiene que sustituir a Montero como vicepresidenta primera y como ministra de Hacienda, que los dos cargos venía ocupando. Lo hará probablemente este viernes, en una remodelación de su Ejecutivo que se espera quirúrgica. Como lo han sido todas hasta la fecha en esta legislatura. Y tampoco es de prever que fusione los ministerios de Economía y Hacienda: ni Sánchez ni tampoco la ministra saliente son partidarios de esa fórmula.

El ministro de Economía ha venido haciendo méritos, postulándose para subir puestos. Aunque en público se ha limitado a sostener que si está en las quinielas es porque su departamento está haciendo un buen trabajo. Este jueves será él quien defienda en la tribuna del Congreso, en nombre del Gobierno, el real decreto ley de la bajada del IVA a los carburantes y a la energía. Será un debate cómodo, puesto que la norma tiene garantizada su convalidación con el voto favorable de Junts y la abstención de Podemos.

Los ministros Carlos Cuerpo y Ernest Urtasun, este miércoles

Los ministros Carlos Cuerpo y Ernest Urtasun, este miércolesEFE

El Gobierno no tiene un vicepresidente económico propiamente dicho desde que Nadia Calviño cesó en diciembre de 2023 -recién iniciada la legislatura- para presidir el Banco Europeo de Inversiones. Por entonces Montero, que era vicepresidenta segunda, ascendió a vicepresidenta primera. Y Sánchez eligió a Cuerpo como ministro de Economía, pero solo como ministro.

El Ejecutivo llega al final de este primer trimestre con dos heridas por las que ayer sangró durante el Pleno. Una es el tira y afloja entre Trabajo y Economía sobre el real decreto de control horario elaborado por el departamento de Díaz. El Consejo de Estado emitió un dictamen demoledor basándose en los informes desfavorables del Ministerio de Economía, y esto último enfureció a la socia de Sánchez. Su respuesta ha sido anunciar que seguirá adelante con el decreto, aunque el máximo órgano consultivo del Estado lo haya desaconsejado y la patronal se esté preparando para la batalla en los tribunales.

La otra herida es la desconfianza de Sumar sobre la implicación de los socialistas en la negociación de la prórroga de los alquileres, que deberá ser convalidada o derogada por el Congreso el 30 de abril (hasta entonces está en vigor). Se trata del real decreto ley que sus socios obligaron a Pedro Sánchez a aprobar en el Consejo de Ministros extraordinario del pasado viernes, tras paralizarlo durante dos horas.

Los socialistas aseguran que van a implicarse, a tratar de convencer a Junts, pero en Sumar no se lo creen: ya vivieron una situación parecida con la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, un empeño de Díaz con el que el PSOE no estaba de acuerdo, y no remó con ella. En el Pleno de este miércoles, la portavoz de Sumar, Verónica Martínez, agradeció a los cinco ministros de Sumar que hubieran «peleado» por conseguir la prórroga de los contratos de alquiler. «Todas sabemos lo que ha costado, todas sabemos las resistencias a las que os habéis enfrentado», señaló.

En lo que sí se pusieron de acuerdo ambas bancadas, la del PSOE y la de Sumar, fue en el aplauso de despedida a Montero, que este miércoles intervino por última vez en el Pleno, después de casi ocho años sentada en los escaños azules del Ejecutivo. «Ladran, pues cabalgamos», sostuvo la hasta ahora número dos de Sánchez, dirigiéndose a la oposición. Su jefe de filas no se quedó a escucharla: en cuanto terminó su parte, el presidente abandonó como una exhalación el hemiciclo.

La candidata del PSOE en Andalucía causará baja del Gobierno, pero mantendrá su escaño en la Cámara Baja. Según ella, solo hasta que se conforme el Parlamento andaluz y recoja su acta de diputada autonómica. También según ella, no lo hace para tener un plan b por si el descalabro electoral el 17 de mayo es mayúsculo. Lo hace porque, si no mantiene un cargo público durante estos meses, tendría que reincorporarse inmediatamente a su puesto de médica en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

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