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Enmanuel Reyes Pla

Enmanuel Reyes Pla, en su entrevista con El DebateEl Debate

Entrevista al boxeador medallista olímpico con España y emigrante cubano

Enmanuel Reyes Pla: «A los comunistas se les ha caído la careta: viven de la pobreza del pueblo»

Enmanuel Reyes Pla ha sido noticia estos días por responder a Pablo Iglesias después de que éste ensalzara al régimen de Cuba. El boxeador español, que ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París, publicó un post en X explicando la realidad del país en el que nació y creció y que lleva 67 años seguidos de comunismo. Para analizarlo más en profundidad, 'El Profeta' ha atendido a El Debate, donde también ha repasado sus éxitos deportivos, la polémica en las pasadas Olimpiadas con la boxeadora intersexual Imane Khelif y sus próximos retos.

— Tras pasar toda la infancia en La Habana (Cuba) y estudiar allí la carrera decidió emigrar y pasar por Rusia, Bielorrusia y Alemania antes de asentarse en La Coruña en 2017, ¿qué tiene España para que haya sido el país en el que quedarse?

— Aquí está mi familia, asentada en La Coruña. Tenía parte de mi familia, mi padre, mi abuela, mis tíos. El país que tenía referencia siempre era España, era Galicia, porque estaban todos aquí.

— Su madre sigue viviendo en Cuba, en La Habana. ¿Es la única de su familia que vive allí? Dicen que es donde peor están las cosas.

— Sí, mi mamá sigue en Cuba y por parte de padre sigue mi tío, ambos en La Habana. Cuba entera está mal, con los cortes de luz, no hay agua, poca comida. La gente lo está pasando mal, sinceramente.

— ¿Y cómo logran los cubanos sobrevivir así?

El cubano ha sobrevivido 67 años. Yo digo que el cubano está en la prehistoria y ha tenido que sobrevivir poco a poco con lo que tiene. Ahora se ha visto un poquito más la cosa de Cuba porque ya se le ha caído la careta al comunismo, ya no es lo que era antes que estaba protegido por Rusia o con la ayuda de China. Ahora sí se le ha caído la careta y ya no tienen donde esconder las cosas que están pasando dentro del país. Al final, lo peor que han hecho, entre comillas, es poner internet en Cuba, porque la gente ya visualiza lo que que está pasando dentro del país y sabe que es una dictadura y están acabando con el pueblo.

Enmanuel Reyes Pla, en la entrevista con El Debate

Enmanuel Reyes Pla, en la entrevista con El DebateEl Debate

— ¿El hecho de tener Internet y que la gente sea más consciente de lo que sucede, ayuda a que sea más fácil salir de Cuba?

— Sigue siendo difícil, por lo menos para ir a esta parte de Europa y a Estados Unidos. Al final el cubano que ha salido lo ha hecho cruzando fronteras. Todo el que ha cruzado por Estados Unidos ha ido por el Darién o por Amazonas. Y el que ido a Rusia, Bielorrusia o Polonia ha cruzado poco a poco hasta llegar a donde quería llegar. Cuba es una prisión en medio del agua y para salir es muy difícil. Con Internet ha cambiado un poco, antes no había nada y solo se escuchaba lo que decían ellos y para el cubano de ese tiempo lo mejor era Cuba, todo lo demás estaba peor.

— Y con todo esto que cuenta y lo difícil que es la vida para los cubanos, ¿cómo es posible que no haya un levantamiento contra el régimen?

— Hay una cosa que la gente no entiende de Cuba, los cubanos se han adaptado, que fue, yo creo, la jugada más grande que hizo Fidel Castro con la revolución y es no enseñar al cubano a protestar, el cubano no sabe manifestarse. No es como aquí, en Cuba no hay esa costumbre. Además, alzas un poquito la voz y te caen palos y después eran cinco, seis o siete años de prisión por protestar. El pasado 11 de julio hubo una de las mayores manifestaciones y ahora hay niños de menos de 15 años presos con 20 o 30 años de condena solamente por estar en la calle.

— Por lo tanto la mayoría de cubanos están realmente hartos del régimen pero hay miedo a protestar.

— No es que no quieran protestar, es que tienen miedo de protestar porque sabes que si te cogen vas preso y ahora mismo nadie quiere ir preso con la situación que tiene Cuba. Tampoco hay esa unión todavía, que todo el mundo decida ir a un punto clave, como por ejemplo una plaza y protestar todos. La gente no piensa en esos aspectos y salir adelante para, como digo yo, sobrepasar la revolución.

Cuba y Estados Unidos

— ¿Qué situaciones de precariedad que sean difíciles de creer en España le tocó vivir en Cuba?

— Un primo mío nació con una enfermedad en la sangre y tenía que pasar de los 15 años para sobrevivir y poder hacer vida normal. Unos médicos estadounidenses que vinieron a operarlo en Cuba, que eso nos tocó porque mi familia era Cristiana y en ocasiones optaban a este tipo de boletos que se hacía por sorteo, lo iban a intervenir, pero cuando vieron el estado del hospital, con goteras y sin luz, prefirieron llevarlo a Estados Unidos y operarle ahí.

— Mucho se ha hablado de que es posible que Estados Unidos tome Cuba. ¿El sentir del cubano cuál es? ¿Quieren un cambio de régimen con los norteamericanos como protagonistas?

— Al cubano de a pie le preguntas y lo que quiere es un cambio de régimen. La gente habla de invasión, pero Estados Unidos no creo que quiera invadir Cuba. Ellos van por las cosas más grandes. En Venezuela quitó a Maduro, pero tiene petróleo. Cuba no tiene nada de eso. Lo de Cuba ha venido porque al lado de Trump está Marco Rubio y él es de familia cubana y lleva años viendo a los suyos pasarlo mal y que le quiten sus cosas. La gente piensa que Cuba está mal por el bloqueo, pero está mal por ellos mismos. China es comunista, pero China negocia con todos los capitalistas, igual que los rusos.

— Entonces, ¿qué es lo que sucede en Cuba?

— Cuba siempre ha dicho que no negocian con nadie. '¿Pero por qué?' Porque no pagan. Cuba le debe 200 mil millones a España de dinero y nunca los pagará. Ha perdido un juicio con Gran Bretaña porque debía también dinero. Entonces no es que sea bloqueo, es que la gente no te vende ni negocian contigo porque tú no pagas. Cuba se justifica con el bloqueo de Estados Unidos, pero los que siguen hablando de bloqueo son la gente que no quiere ver la verdad, que no quieren decir 'esto está mal'.

— Uno de los que defiende el régimen de Cuba es Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de España al que le ha dedicado un post de X. ¿Por qué con la situación que tiene Cuba el señor Iglesias sigue defendiendo el régimen?

— Los comunistas viven de eso. Los comunistas viven de la pobreza de del pueblo. Al final ellos son los que se enriquecen y el pueblo sufre. La gente tienen que entender el comunismo, tienen que leer el concepto de comunismo y ahí te das cuenta de que no se lleva la vida real. Todos los países que han entrado en cosas de comunismo han terminado mal. Los países están abriendo un poco más los ojos y están viendo que lo que tienes es un robo o una estafa adentro, porque todas las cosas es donación, donación, pero esa donación no llega al pueblo. El comunista vive de eso, de robar esas cosas y de pedirle al ajeno. Y él lo coge y en vez de dárselo a la gente lo vende y coge el dinero. Yo creo que Pablo Iglesias va por ese camino. Él sabe que a lo mejor en España ya no tiene ni voz ni voto, pero sabe que si va a Cuba habla un poquito y a lo mejor le dan su su parte, su piso en Cuba, su playita. Es a lo que ha ido ahora, a disfrutar y a pasárselo bien.

— Si el régimen cambia, ¿le gustaría volver a Cuba en un futuro?

— No, ya no. Yo soy agradecido con España porque me abrió las puertas para ser lo que soy hoy y lograr lo que he logrado. Por mis venas corre la sangre cubana y la voy a defender donde quiera que esté, pero ahora mismo, con todo lo que ha pasado y lo que he vivido no quiero regresar a vivir ahí, no me sentiría cómodo. He tenido amistades y familiares que han tenido que moverse de ese país por no tener nada. Y familiares míos han muerto sin tener nada, sin disfrutar de nada, sin conocer otra cosa.

Enmanuel Reyes Pla, en su entrevista con El Debate

Enmanuel Reyes Pla, en su entrevista con El DebateEl Debate

— Ya entrando un poco en el deporte, pero sin dejar de lado la política, fue uno de los pocos medallistas olímpicos españoles a los que Pedro Sánchez no felicitó en público. ¿Qué le pudo llevar a no hacerlo?

— Yo en ese momento no me percaté. Me enteré porque la gente lo comentó, pero a mí me da igual. Mi trabajo era ganar mi medalla y darle un premio a España. Si, como digo yo, el dueño de España, el presidente del país, no quiere felicitarme porque algún comentario que haya hecho no le ha gustado, ese es su problema. Yo estoy contento porque sé que los españoles están contentos con mi trabajo. Si él quiere estar contento bien, y si no, pues nada.

— Dicen que uno de los motivos pudieron ser sus palabras hacia Imane Khelif, la boxeadora intersexual que fue uno de los nombres propios de los Juegos Olímpicos de París.

— Lo que dije fue la verdad. Tiene más cromosomas de hombre que de mujer y al final la han suspendido porque no ha boxeado más. Es una locura que una mujer que se veía a leguas que estaba mucho más fuerte que las mujeres esté peleando en boxeo de femenino. Es imposible porque un mal golpe termina con una muchacha y se puede morir. El boxeo no es un juego, que alguien no lo entienda así es cosa suya. Hay que decir la verdad: 'Mira, esta mujer tiene esto y no puede pelear aquí. Hay que sacarla'.

Volviendo un momento a Cuba y al deporte, llama mucho la atención que hay numerosos deportistas cubanos acumulando éxitos para otros países. Por ejemplo en España en París también triunfó Jordan Díaz, que ganó el oro en el triple salto. ¿Se fomenta mucho allí el deporte?

— El deporte en Cuba es lo primero. Los padres siempre dicen o deportista o tienes que estudiar para ser médico, ingeniero o cosas así. Pero ahora en Cuba por mucho que estudies una carrera no la ejerces porque no lo hay, en Cuba no se ejerce. Vas a Cuba y entras a un restaurante y un camarero a lo mejor es licenciado en aeronáutica o técnico en motores de avión. Por eso todo el mundo va al deporte, porque si eres bueno y lo haces bien puedes viajar y moverte. Y después, si ofrecen algo por afuera, que al final es lo que pasa, todos los deportistas se terminan marchando de Cuba por eso. El trabajo y el esfuerzo son recompensados en otro lugar, no en Cuba pero en otro lado sí.

Ahora en Cuba por mucho que estudies una carrera no la ejerces porque no lo hay

— Ya centrados definitivamente en el deporte, y en especial en el boxeo, se ha confirmado que estará en Los Ángeles 2028, ¿cree que se volverá a repetir lo ocurrido en París en categoría femenina?

— Ahora, por lo menos en nuestra parte, como ha cambiado la Federación se está siendo más riguroso. Ya no es por las mujeres, también está pidiendo a los hombres el test genético para ver qué es lo que eres. Pienso que la gente debe tener dos dedos de frente y no permitir más eso, porque al final no es solamente boxeo. Creo que también en halterofilia hubo algo parecido. No sé si fue en Tokio o en París, pero compitió también una mujer que se veía que era un hombre. Las mujeres son el ser humano más fuerte que hay en la faz de tierra porque son las que dan a luz a un niño pero, a nivel deportivo y fisiológico, es más fuerte un hombre. Entonces eso hay que regularlo.

Decisiones polémicas en el boxeo

— Otra polémica del boxeo en los Juegos Olímpicos es por los jueces. Hubo mucho debate con usted tanto en Tokio (donde se quedó sin medalla) como en París (que ganó el bronce pero le impidieron luchar por el oro) al entender que los jueces le perjudicaron. ¿Cómo se lleva eso? A veces da la sensación que la decisión está tomada antes del combate.

— En algún momento tienen que implementar otra cosa, hacerle un cambio para que no suceda más. Tú entrenas cuatro años y por un error de alguien te quitan lo que siempre has soñado. Yo, gracias a Dios he llegado al bronce. Cogí bronce y bueno, no es que estuviera satisfecho, pero estaba contento porque por lo menos cogí mi medalla. Aun así, el boxeo ha estado peligrando en las Olimpiadas por eso.

— Pese al tema del arbitraje le he escuchado decir varias veces que va a por el oro en Los Ángeles 2028

— Sí, vamos escalón a escalón. Nos quedamos en el diploma en Tokio, después, en París cogimos bronce, así que yo espero que Los Ángeles sea la medalla de oro. Poco a poco, porque también ya tengo una edad y el deporte al final hace mella. Vamos con calma. Ahora tengo el Europeo, que es en septiembre, y ya el año que viene empiezan los clasificatorios. Así que, con el favor de Dios, clasificar, que es lo primero y lo más importante, y a ver si conquistamos Washington o Los Ángeles (risas).

— Toca ir a por el oro porque tengo entendido que en París su medalla de bronce fue una de las 'defectuosas', pero usted prefirió no cambiarla.

Me quedé con la mía y nada, lo que hice fue que me metí en YouTube y miré como limpiar el bronce y está súper cuidada. La tengo atada a la espalda y duerme conmigo y todo (risas).

— Ya para acabar, he visto que menciona mucho a Dios, ¿cuánto significa para usted?

— Dios es todo. Yo nací en una familia cristiana y aquí me convertí al Islam porque creo que está más acorde a mi. Pero siempre digo: subo al ring y es con Dios, bajo del ring y también es con Dios. Le doy gracias a Dios, por poderme despertar y seguir en este mundo y seguir avanzando y luchando por mi familia y por mí. Aparte de lo que tú haces, de lo que te entrenas y lo que te esfuerza, es Dios el que pone el extra para protegerte de todas las cosas malas que hay en el camino. Gracias a él he llegado donde he llegado.

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