El bar OKLM de Bruselas sufrió importantes daños tras la explosión de una bomba
Bruselas anticipa la guerra entre narcos que ya empieza a verse en España
La lucha entre organizaciones criminales ha dado en Bélgica un paso más a los tiroteos que ya se dan en nuestro país
Jueves, 18:15 horas en la Rue de Bosnie. Un coche de alta gama espera frente al número 86 de esta calle del barrio de Saint Gilles de Bruselas. A su lado, pasa un hombre ya de cierta edad y desde la ventanilla del vehículo le entregan algo que no es más grande que un paquete de tabaco. El vehículo se marcha. Unas decenas de metros más allá, dos hombres controlan la esquina con la calle Montenegro, perpendicular a la calle Bosnia. Unos metros más acá, un hombre cambia de una acera a la otra en la Chausse Forest, también perpendicular.
Y es que apenas unas horas antes, en la madrugada, un artefacto ha hecho explosión en ese número 86 produciendo daños en una decena de vehículos, según la Policía Federal belga. Es ya el tercer ataque que sufre este portal en lo que llevamos de año y el enésimo en la zona que llegó incluso al lanzamiento de una granada contra un bar apenas dos calles más arriba.
El portal de la rue de Bosnie de Bruselas que sufrió la explosión de un artefacto incendiario
Pero es que 48 horas después, apenas a 300 metros de distancia otra bomba explotaba en el bar 0KLM provocando importantes destrozos. «En los últimos días, se han sucedido disparos y explosiones; es un verdadero cáncer para la comunidad», aseguró el alcalde de la Comuna de Saint-Gilles, Jean Spinette.
Es la guerra que desde hace unos tres años se ha desatado entre las organizaciones criminales por tener el control de los puntos de venta de droga. En el caso de Bruselas, en concreto, se trata de una guerra entre los clanes balcánicos y la Mocro Maffia (marroquíes).
Guerra entre clanes balcánicos
Y son precisamente los grupos balcánicos lo que están manteniendo también su particular guerra en España y más concretamente en Cataluña, según sospechan los Mossos d'Esquadra. Aunque en este caso, la pelea parece ser que se produce entre ellos mismos y más en concreto, entre el clan de los Skaljari y los Kavacki.
En España hace ya más de un año que los expertos están alertando del incremento de la violencia en el crimen organizado, desde la fiscal jefa Antidroga de la Audiencia Nacional, Rosa Ana Morán Martínez, hasta el Consejo de Seguridad. Están proliferando los tiroteos y ajustes de cuentas, tanto en Cataluña como, por ejemplo, en la Costa del Sol con la lucha entre los distintos grupos de la Mocro Mafia.
En Bélgica esa violencia del crimen organizado se saldó en 2025 con 91 tiroteos solo en la ciudad de Bruselas. Pero desde comienzos de este año parece haberse producido un cambio y no precisamente a mejor. Los tiroteos se mantienen, pero ahora también se hacen estallar bombas, lo que expande el peligro a los ciudadanos.
Siendo los mismos grupos que actúan tanto en Bélgica como en España, habrá que ver si esa utilización de explosivos no se traslada también a nuestras fronteras.
«No necesitamos soldados, lo que hace falta es más policía y más investigadores», afirmó el alcalde de Saint Gilles el pasado sábado.