Una instantánea del banquillo de los acusados, con Aldama, Ábalos y Koldo (de izquierda a derecha) durante el juicio del caso mascarillas
Juicio del caso mascarillas. Día 10
Koldo, «el cromañón», gestionaba los pagos de Ábalos y era la «correa de transmisión» con Jésica
Una de las fechas clave en los pagos de la trama es el 18 de octubre de 2019, día en el que el empresario Víctor de Aldama crea una nota en su ordenador, con el detalle de las cantidades abonadas y los destinatarios de las mismas
Dinero en efectivo, a través de mensajes en clave, «aceite para alimentar la máquina». Los agentes de la UCO que han declarado este lunes en el Supremo sitúan los primeros indicios de las entregas en metálico del empresario Víctor de Aldama al entonces asesor del ministro José Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre. El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas, al frente del operativo, ha explicado cómo Aldama creó una nota en su ordenador, con fecha 18 de octubre de 2019, en la que, entre otros nombres, aparece «Grandu» acompañado de un apunte de «11.500». Este dato resulta importante para las pesquisas porque «Aldama se refiere a Koldo como grandullón», ha destacado el mando policial.
Nota incautada por la UCO, sobre los pagos de la trama, en el ordenador del empresario Víctor de Aldama
La operativa, de acuerdo con las averiguaciones practicadas por los guardias civiles, se basaba en pagos de naturaleza «recurrente». Es decir, no se trataba de entregas aisladas, sino que el propio Aldama mantiene conversaciones con uno de sus socios en las que le pide más dinero para continuar engranando la relación con el exministro y su escudero. «Necesitaban efectivo para seguir funcionando», incide Balas. De hecho, el 15 de junio de 2020, los investigadores identificaron cómo el socio de Aldama en el extranjero le proporcionó una importante cantidad de dinero. Dos días más tarde, se produjo una reunión entre el comisionista y Koldo que, dadas las circunstancias, y según las conclusiones de los agentes, pudo corresponder con una entrega.
No en vano, para la UCO «está claro» que el dinero que Aldama entregó a Koldo «era para Koldo» y no, como ha pretendido deslizar la defensa de este último, para Aldama.
De hecho, el coronel Balas ha reiterado en varias ocasiones que el comisionista trabajaba con varios socios en República Dominicana, de manera que, según su criterio, resultado de las averiguaciones practicadas, no tenía ningún sentido que Aldama hubiese recurrido al exasesor ministerial o a su hermano Joseba, quien, precisamente, a comienzos del juicio, reconoció haber viajado a Santo Domingo por razones personales y, una vez allí, desplazarse a Punta Cana para recoger un sobre, del que desconocía el contenido. Sobre este episodio, en la Sala del Alto Tribunal se ha reproducido un audio de una colaboradora de la trama, riéndose porque Joseba había confundido el lugar de destino para la recogida.
Así las cosas, con los datos ratificados hoy por los agentes, la declaración del hermano de Koldo, sobre el verdadero motivo de sus desplazamientos al país caribeño y su amnesia sobre los pagos, hoy ha quedado en entredicho. No en vano, los agentes de la UCO han explicado cómo a su regreso, saliendo de República Dominicana, Joseba se cruzó mensajes con Koldo haciendo cuentas y refiriéndose a los «10.000 K».
Los agentes de la UCO han destacado que Joseba García, hermano de Koldo, ingresó 292.000 euros en efectivo en sus cuentas durante los años investigados en la causa
Este mensaje ha dado pie a una de las preguntas formuladas por la abogada Leticia de la Hoz, defensa de Koldo, para asignar la «K» de los «10.000» a Koldo Díaz Ibarra, un asesor con el que colaboró Aldama, o a una tal Karmina. «No tengo idea de quién es esa Karmina», ha respondido el teniente coronel Balas, que ha mantenido que la inicial, en discusión, se correspondía con su defendido.
Lejos de crear una duda razonable al respecto, los miembros de la UCO han puesto de relieve el carácter periódico y, por tanto, «recurrente», de la trama a Koldo. Unos pagos que fueron «fijos»: «¿Se pagó a K ayer? Sí, 10 a K»- y que tendrían una correlación, detectada por los investigadores, con los ingresos en metálico de Koldo en sus cuentas bancarias, durante el período bajo sospecha.
El «catalizador» ministerial
También a preguntas de las defensas, en concreto del abogado de Ábalos, los agentes han explicado cuál era la operativa de pagos de una trama que siguió financiando los favores del exministro, incluso hasta un año después de que dejase el cargo. «Cuando el ministro deja de ser ministro, no sabemos si siguen operando o si entiende que un diputado sigue teniendo influencia y quiere tenerlo en nómina; no lo sé. Lo que está claro es que se paga», abundan los guardias civiles.
Para el teniente coronel Balas, además de lo anterior, se desprende cómo en la estructura criminal está claro «quién paga y quién ordena». Y, así, lo evidencian las indicaciones de Ábalos a su lugarteniente para comprar flores o «pagar a Jésica»,... Koldo es «quién gestiona su dinero, ¿de dónde sale el dinero?», insiste Balas apuntando, de nuevo, a los pagos de la trama al exministro.
Así las cosas, en la mayoría de las evidencias disponibles era Koldo el que actuaba como «correa de transmisión» o «catalizador» en la relación que mantenía Ábalos, siendo ministro, con su por aquel entonces amante Jésica Rodríguez.