El ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz
Justicia
García Ortiz insiste en que defendió la Fiscalía de una «calumnia» y actuó como dique de contención para Sánchez
«Soy el condenado, he vivido los hechos, sé lo que he hecho y lo que no y que hay una explicación jurídica razonable que acoge el voto particular», ha asegurado el ex fiscal general en su primera entrevista, exclusiva, tras ser condenado e inhabilitado
Álvaro García Ortiz se ha sentado en un programa de televisión, con Jordi Évole, para conceder su primera entrevista tras ser condenado por el Supremo, a dos años de inhabilitación de su cargo como fiscal general del Estado, por un delito de revelación de secretos. Lo ha hecho para defender, de nuevo, su inocencia; mantener el relato de que la Fiscalía cumplió con su obligación de decir la verdad frente a una «calumnia»; criticar un sentencia que no fue unánime, con dos votos particulares, basada en una «convergencia de indicios»; y, asegurar que su dimisión, cuando fue imputado, habría sido utilizada como arma política contra el Gobierno de Pedro Sánchez que, en todo momento, defendió públicamente su inocencia.
Si yo hubiera dimitido en su momento, le hubieran exigido al presidente del Gobierno su dimisión inmediatamente
García Ortiz se ha erigido, por lo tanto, en parapeto para el presidente, dado que de haberse apartado durante la fase de investigación de su causa, el daño para el Ejecutivo habría sido mayúsculo. «Creo que políticamente, no jurídicamente, la dimisión en su momento [durante el procesamiento] del fiscal general del Estado hubiera originado un problema político al presidente del Gobierno, hasta ahí llego. Es una lectura política de unos hechos judiciales, no los hechos judiciales en sí», ha respondido a preguntas de Évole.
Sobre los hechos probados durante el juicio, el ex fiscal general ha puesto de manifiesto su discrepancia abierta con el fallo de la Sala Penal del Alto Tribunal que le apartó de sus responsabilidades, como único autor probado de la filtración de datos confidenciales del novio de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una nota de prensa institucional.
No en vano, García Ortiz ha asegurado que había «muchas alternativas razonables a que ese periodista [en referencia al primero en publicar la cadena completa de e-mails] pudiera tener el correo» que sólo conocían el abogado de la pareja de la presidenta de Madrid, el fiscal encargado Julián Salto y que él pidió de forma urgente la noche del 23 de marzo de 2024.
Señala al juez Marchena
Por ello, cuando Évole le ha preguntado por las opciones alternativas a la versión recogida en el fallo, García Ortiz ha deslizado que, según la «rumorología» le consta que varios periodistas le contaron al juez Manuel Marchena, miembro del tribunal, quién les había filtrado la información y que no fue él, « de ninguna manera».
Por ello, ha defendido que hay periodistas saben que él no fue y que esos mismos profesionales fueron los que, en privado, coincidieron con el magistrado y le desvelaron la identidad de quién había sido. «Lo que es relevante para mí es que yo no era la fuente», ha repetido al tiempo que dejaba en al aire que de ser cierto lo que se cuenta, Marchena habría podido ser recusado y apartado del caso.