Levantamiento del cadáver de Sailer, en Fuenlabrada, en octubre de 2022
Condenan a prisión permanente revisable al líder de los DDP que ordenó al azar el asesinato de un joven en Fuenlabrada
El caso supone uno de los pocos precedentes en España en los que se aplica la prisión permanente revisable a quien no ejecuta directamente el crimen
La Justicia ha impuesto la prisión permanente revisable a Joaquín D., alias El Focking, el líder de la banda juvenil Dominican Don´t play (DDP) que, en octubre de 2022, ordenó desde su casa el asesinato de Sailer Huraldo Mesa, un jiven de 21 años que fue brutalmente atacado a la salida de un concierto en Fuenlabrada.
Los informes forenses concluyeron que, esa fatídica noche, Sailer recibió un disparo y varios machetazos en la cabeza sin posibilidad de defensa. Los autores materiales del crimen fueron dos jóvenes encapuchados, pero el autor intelectual fue Joaquín, que se quería vengar de una agresión que él mismo había sufrido semanas atrás, cuando un vehículo se detuvo delante suyo y varios jóvenes salieron con pistolas dispuestos a acabar con su vida. Un hecho más dentro de la violencia que se vive entre bandas juveniles.
Según ha informado El País, el tribunal ha considerado que, pese a no empuñar ningun arma aquella noche, Joaquín fue el responsable de ordenar, planificar y ensayar el asesinato de Sailer. «La intervención del acusado no se materializa en la ejecución directa, sino en una inducción eficaz», recoge el fallo. Los autores materiales ya fueron condenados en el pasado a ocho años de internamiento en un procedimiento separado.
Joaquín no solo dio la orden, sino que adquirió con anterioridad al crimen un revólver del calibre 38, buscó información sobre la munición, sustrajo una furgoneta que se utilizó en el asesinato y realizó ensayos previos para que todo saliera tal cual lo imaginaba. Junto a él también ha sido condenado –a 36 años de prisión–, Kevin H., su mano derecha, y otro de sus ayudantes, Benji de M. Se ha absuelto Lucian I., el conductor de aquella furgoneta que ha insistido que desconocía el plan.
La víctima, Sailen, un dominicano de 21 años, había acudido aquella noche a un concierta en una sala a las afueras de Fuenlabrada. Él no había tenido participación alguna en el ataque que había sufrido Joaquín días antes, pero fue el elegido al azar para saldar cuentas. Era un gran aficionado al béisbol que tenía pensado viajar a Estados Unidos para practicar ese deporte. Tras acabar con su vida, los agresores hirieron a otras tres personas.
El caso supone uno de los pocos precedentes en España en los que se aplica la prisión permanente revisable a quien no ejecuta directamente el crimen, pero lo ordena. En este caso, la resolución judicial considera acreditado que, sin su liderazgo y planificación, el asesinato no se habría producido y Sailen seguiría con vida.