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Pedro Sánchez, a su entrada al hemiciclo del Congreso este miércoles

Pedro Sánchez, a su entrada al hemiciclo del Congreso en una imagen de archivoEFE

De trámite

Sánchez planea una comparecencia de perfil bajo en el pleno sobre corrupción del 24 de junio

Será dentro de tres semanas y servirá para tomar el pulso a la legislatura, aunque en el Gobierno dan por hecho que los socios seguirán a su lado. Desdeñan los intentos de Feijóo con Junts y el PNV

Los llamamientos de Alberto Núñez Feijóo al PNV y Junts para que se sumen a una moción de censura para convocar inmediatamente elecciones generales han sido recibidos con indiferencia en la Moncloa. En el Gobierno siguen sin creerse que ninguna de las dos formaciones se esté planteando, siquiera, unir sus votos a los del PP y de Vox para derrotar a Pedro Sánchez, a menos de un año de las elecciones municipales. Con esa baza juegan. Y, de hecho, se declaran igual de «tranquilos» que hace unas semanas.

En el Ejecutivo trasladan la misma suficiencia que mostró el presidente el domingo, en la clausura del Congreso de las Juventudes Socialistas. Allí, Sánchez aprovechó para contestar al PNV, Junts, Podemos y Coalición Canaria, socios de investidura que habían pedido elecciones este año, que agotará la legislatura «Hasta 2027 y más allá», afirmó.

Entre imputaciones, sumarios judiciales, advertencias de los socios del Gobierno y cábalas sobre una moción de censura, la comparecencia que el presidente protagonizará en el Congreso el miércoles 24 de junio servirá para tomar el pulso a la legislatura. Si es que aún le queda pulso, que en el Ejecutivo aseguran que sí y que siguen pensando en presentar Presupuestos y hasta en sacar adelante el nuevo modelo de financiación autonómica (ni una ni otra cosa harán, como ha venido contando El Debate).

De hecho, los socialistas aducen que el jueves pasado consiguieron sacar adelante la convalidación del real decreto ley que reforma el copago farmacéutico, obra del Ministerio de Mónica García. Solo un día después del auto del juez Santiago Pedraz, de que la UCO pasase doce horas en la sede de Ferraz y de la imputación de la actual gerente del PSOE, Ana María Fuentes, que todo eso había pasado el miércoles. Lo que no mencionan es que, en los cuatro primeros meses de 2026, el Pleno había tumbado cuatro reales decretos leyes del Gobierno, un récord sin precedentes.

El año pasado, Sánchez acabó el curso con una comparecencia parlamentaria parecida, en aquella ocasión precedida por el estallido del caso Cerdán y el ingreso en prisión provincial del que hasta entonces era el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. La sorpresa fue que los socios, que llevaban un mes pidiendo explicaciones al presidente, le perdonaron todos sus pecados. Pudieron apretarlo sin llegar a ahogarlo, pero ni eso hicieron. El resumen de lo ocurrido en aquel Pleno del 9 de julio de 2025 fue esta frase de Gabriel Rufián: «Si esto se queda aquí, en tres listos que se repartieron cuatro mordidas, usted se tiene que quedar».

En esta ocasión, en el Gobierno sostienen que no hay comparación posible entre la situación límite en la que llegaban Sánchez y el PSOE a aquel Pleno, porque el auto del caso Cerdán era demoledor -reconocen-, y la actual. Consideran que ahora ni existen pruebas documentales contra José Luis Rodríguez Zapatero en el sumario del caso Plus Ultra ni tampoco las hay contra el PSOE ni contra Sánchez en el caso Leire Díez.

En julio de 2025, el presidente tomó la iniciativa en esa comparecencia pidiendo perdón en varias ocasiones y presentando un Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción de 15 medidas —aunque la mayoría no han pasado del papel 11 meses después—. Ahora, en la Moncloa ya adelantan que no habrá segunda parte de ese plan e incluso desinflan la comparecencia de dentro de tres semanas, deslizando que será de perfil bajo. Afirman que el presidente irá porque no tiene «nada que esconder» (y porque no le ha quedado otra, dado que la pidió un minuto antes de que le obligaran), pero que ni el Gobierno está en ninguno de esos sumarios ni el presidente necesita hacer grandes alardes. Confían en que los socios tampoco esta vez se moverán de su lado.

La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, llegó a afirmar en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes que la maniobra del líder de los populares, haciendo un llamamiento público al PNV y Junts, solo muestra su «cinismo y desesperación». Lo primero, porque lleva «ocho años insultando» a nacionalistas vascos e independentistas catalanes, según Saiz. Lo segundo, porque a falta de votos Feijóo busca «atajos».

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