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Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de CanariasEl Debate

Entrevista a Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias

Fernando Clavijo: «El presidente Sánchez todavía no se ha puesto en contacto con nosotros»

Ante la visita histórica de León XIV a Canarias, Clavijo recuerda que «el Gobierno de España en materia migratoria tiene un déficit muy alto»

Bajo la mirada de la Virgen del Carmen, en el mismo muelle de Arguineguín que solo el sábado 7 de noviembre de 2020, en plena pandemia del covid-19, recibió a 1.461 inmigrantes en cayucos. Ese mismo muelle pesquero del sur de Gran Canaria, donde se hacinaron más de 2.600 personas bajo el sol, y se convirtió en símbolo de la crisis humanitaria en Canarias, es la primera parada de León XIV en su visita a las islas –del jueves 11 al viernes 12 de junio–. El presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo Batlle, atiende a El Debate para alzar la mirada sobre la visita histórica del pontífice y sobre una Legislatura que «ha entrado en un callejón sin salida».

El primer lugar que visitará León XIV en Canarias será el «muelle de la vergüenza», símbolo de la crisis migratoria, ¿es un mensaje a nivel mundial de la emergencia que sufre el sur de Europa?

– Es un mensaje a nivel mundial, porque se vulneraron todos los derechos humanos posibles, y porque fue además el ejemplo más claro de la deshumanización en el tratamiento del fenómeno de la inmigración y de la dejadez absoluta frente a aquellos que son más vulnerables.

– Usted ha dicho en numerosas ocasiones que Canarias no puede afrontar sola la presión migratoria, ¿cree que la visita de León XIV puede poner el foco en esta reclamación?

– El Papa es una figura mundial y el hecho de que venga a Canarias es precisamente para mandar un mensaje claro a toda la humanidad respecto a cómo se debe abordar el fenómeno migratorio. Desde dos vertientes: por un lado, pone el foco en cómo se deben hacer las cosas. Y, por otro, considero que es un respaldo al pueblo canario por su comportamiento ejemplar, a pesar de los momentos difíciles que hemos tenido que vivir en los últimos años.

– El presidente Pedro Sánchez se ha unido a la visita del Papa en Canarias cuando no estaba prevista inicialmente su presencia, ¿se ha puesto en contacto con usted?

– No, en absoluto. El presidente Sánchez no ha contactado con nosotros.

– Pero sus agendas en esta visita histórica, ¿tendrían que estar unificadas?

– Sí, pero no ha querido contactar con nosotros para informarnos de nada. Los servicios de protocolo de Moncloa, de la Santa Sede y del Gobierno de Canarias estarán coordinados. Por mi parte, no actuaría de esa manera si fuese a una visita oficial. Creo que lo correcto y lo razonable, desde el punto de vista institucional, es precisamente contactar para coordinar. Cada uno tiene su estilo.

– En cambio, durante la pandemia, en 2020, cuando se hacinaron más de 2.600 personas durante meses en ese muelle pesquero, el presidente no encontró tiempo para realizar una visita institucional…

– La visita de Su Santidad el Papa es precisamente un mensaje para que no vuelva a ocurrir lo que sucedió en el muelle de la vergüenza. Recordemos que el Gobierno de España lo quiso mantener. Fue un juez el que se presentó allí y levantó ese campamento con la amenaza de procesar a todos aquellos responsables, en este caso del Gobierno de España, que estaban permitiendo esa vulneración de los derechos humanos. Por lo tanto, si tuviese que utilizar un calificativo, diría que es sorprendente.

El Gobierno de España en materia migratoria tiene un deficiente muy alto

– El Papa habla de cooperación internacional y reparto de responsabilidades, pero en Canarias tuvo que intervenir el Tribunal Supremo para que el Gobierno de coalición progresista cumpliera con sus obligaciones con los menores migrantes no acompañados…

– Espero que, dado que ha tenido a bien el presidente Sánchez incorporarse a esta visita y venir al muelle de Arguineguín, escuche atentamente las palabras de Su Santidad y al menos intente hacerle caso en algo.

Pedro Sánchez, junto al presidente de Canarias, Fernando ClavijoEFE / Ramón de La Rocha

– ¿Cómo está actualmente la situación de los menores migrantes no acompañados?

– Afortunadamente, después de la modificación del artículo 35 de la Ley de Extranjería, las cosas se han podido ir canalizando y está permitiendo gestionarlo de manera más adecuada. Esa modificación ha permitido que el Supremo nos haya ayudado y le haya recordado al Gobierno de España que la protección internacional es su responsabilidad. Y, por otro lado, el cumplimiento de la mayoría de edad de muchos de ellos, nos está permitiendo gestionar de manera más adecuada. Siempre protegiendo el interés superior del menor.

– En unas declaraciones, el ministro Ángel Víctor Torres ha criticado a «la ultraderecha por pedir la deportación de niños». ¿Se ha excedido en sus palabras?

– Para poder exigirle a otro, uno tiene que tener una hoja de servicio bien cumplida. El Gobierno de España en materia migratoria tiene un deficiente muy alto. Siempre hemos tratado de evitar poner calificativos de ultra a derecha e izquierda, porque si a una izquierda progresista el Supremo en tres autos le tiene que decir que atienda a los más vulnerables, tiene poca credibilidad y autoridad moral para poder criticar a otros. Aquí ese Gobierno progresista no ha cumplido con la inmigración ni con los menores. Y, por supuesto, las tesis de la ultraderecha tampoco la compartimos. Nosotros estamos en la protección de los derechos humanos y en la atención a los más vulnerables.

– ¿Nada de prioridad nacional?

– En absoluto. Aquí la prioridad son los derechos humanos. Es evidente que cuando llegan a Canarias, llegan a Europa, y el viaje migratorio no empieza cuando se suben a un cayuco, sino, en algunas ocasiones, hasta dos años antes con una travesía caminando por el desierto. Cuando llegan a nuestras costas es la evidencia de un fracaso absoluto de política migratoria tanto de la Unión Europea como de España. Un fracaso como sociedad. Todavía siguen sin darse cuenta de que realmente hay que trabajar en origen y que Europa tiene una responsabilidad directa sobre el desarrollo del continente africano. Mientras haya hambre, muerte, sequía… Es legítimo que alguien quiera buscar un futuro mejor para ellos y para su familia.

– León XIV denuncia que los países tienden a velar exclusivamente por sus propios intereses y olvidan la solidaridad global. ¿Siente que es exactamente lo que ha ocurrido en Canarias?

– Nos hemos encontrado muy solos. En Canarias, afortunadamente, salvo Vox, tuvimos un pacto migratorio, y evitamos hacer política con la muerte y la desesperación de aquellos que vienen. Pero cuando hemos buscado la solidaridad de otros territorios para distribuir a los menores, cuando hemos buscado el apoyo de Europa o de España para poder atenderlos dignamente, nos hemos encontrado solos. Curiosamente, han sido ustedes, los medios de comunicación quienes nos han acompañado y con su inestimable ayuda hemos conseguido la modificación del artículo 35. También el Tercer Sector y el pueblo canario, que ha dado una lección a toda Europa. Y, a pesar de la presión que sufrimos, en ningún momento hubo ni brotes xenófobos ni crispación, sino todo lo contrario, ayuda y colaboración. Quizás eso es lo que en su día el Papa Francisco quiso destacar y agradecidísimo de que el Papa León XIV haya querido mantener.

La politización de la visita de Su Santidad sería un error y muy injusto con el pueblo canario

– Tres cayucos arribados a Canarias estarán presentes en el altar de la misa que cerrará su viaje apostólico a España en la dársena del puerto de Santa Cruz de Tenerife, ¿cree que la visita del pontífice ayudará a cambiar la política migratoria y se pondrá en marcha soluciones?

– Esa es la fe que tenemos. La fe que la gente pueda ver de cerca lo que es un cayuco y las condiciones en las que están después de días de navegación. Cuando has estado a pie de muelle y los ha recibido. Cuando desgraciadamente vimos cómo se volcaba un cayuco en El Hierro y oíamos los llantos y los lamentos de una madre buscando a su hija, que tristemente al final se ahogó. Todo eso te cambia la vida, te da una perspectiva. Por tanto, espero que este mensaje, con el poder de comunicación que tiene su Santidad, llegue y nos haga a todos reflexionar.

– ¿O cree más bien que el Gobierno de España utilizará la visita del Papa para reivindicar la regularización de inmigrantes?

– No lo puedo saber, pero desde luego creo que no se debe utilizar la visita del Papa para nada. Debe ser un elemento de reflexión para hacer un poquito mejor nuestro trabajo. La politización de la visita de Su Santidad sería un error, y sería muy injusto con el pueblo canario, porque tenemos que poner en valor que hay otra forma de responder al fenómeno migratorio y para eso las instituciones tenemos que trabajar de manera conjunta. Le reclamamos al Gobierno de España información, claridad, transparencia, ayuda, recursos y, sobre todo, proyectos concretos para conseguir que haya desarrollo. Canarias ha puesto de manera muy modesta el programa Tierra Firme, en Senegal y Mauritania, para poder generar condiciones de desarrollo. Nadie se mete por gusto en un cayuco jugándose la vida sin saber a dónde llega ni se pone en manos de la mafia, sino que realmente lo hace por desesperación.

– Habla usted de colaboración entre instituciones, ¿la crisis del hantavirus ha dejado patente que hubo doble rasero del Gobierno cuando impuso medidas de seguridad en Canarias, pero no las adoptó durante la dana de Valencia?

– Es evidente que hubo un intento de utilizar políticamente la situación del hantavirus y desde Canarias queríamos garantías de seguridad para nuestra gente y para los pasajeros del crucero de lujo. Queríamos que se hiciesen las pruebas para saber si estaban o no contagiados, como efectivamente luego se supo, porque ocultaron la información que había contagiados a bordo. Fue una auténtica irresponsabilidad y de ninguneo a las administraciones canarias. Nos hablan de esa cogobernanza, se les llena la boca en los discursos, pero luego no la practican. No es buena idea tratar de hacer política con las emergencias, porque al final genera desconfianza en la población y deteriora las relaciones entre las instituciones.

La Legislatura ha entrado en un callejón sin salida y resistir en Moncloa a toda costa no es una opción

– Hablando de la actualidad, que es ahora un sumario tras otro que salpica al Partido Socialista, a dos manos derechas del presidente, a un expresidente o a la directora de la Guardia Civil que se reunió con la llamada fontanera, ¿nadie asume ninguna responsabilidad política ni ningún partido del Gobierno de coalición la exige más allá de pedir elecciones?

– Nosotros hemos dicho claramente que un Gobierno tiene que gobernar y si no puede gobernar, porque no tiene una mayoría parlamentaria estable, tiene que darle la voz al pueblo. Hemos pedido desde Coalición Canaria una cuestión de confianza o una convocatoria de elecciones. Llevamos más de un año, el Gobierno cosecha derrota tras derrota, no hay presupuesto desde el año 2023, y eso está lastrando la gestión de las administraciones públicas y mermando la confianza de la ciudadanía en las instituciones. No hay que tener miedo a que el pueblo hable. Hay que ser demócrata y hay que practicarlo. Es evidente que la Legislatura ha entrado en un callejón sin salida y huir hacia adelante o resistir en Moncloa a toda costa no es una opción, la opción es gobernar. Nosotros no tenemos la fuerza ni los votos para poder cambiar el Gobierno. Les corresponde a otras fuerzas políticas, pero nuestra postura siempre ha estado clara desde el minuto cero: estar en las instituciones para gobernar y cambiar la realidad y hacerla mejor, no por estar.

Si hay una alternativa clara que se ponga sobre la mesa, lo otro son bombas de humo

– Alberto Núñez Feijóo dice que le faltan cuatro votos para una moción de censura instrumental para convocar elecciones, ¿usted le apoyaría con el escaño de Coalición Canarias en el Congreso y ya solo le faltarían tres?

– Cuando ese escenario se dé, lo valoraremos. De momento ese escenario no está. ¿Quién sería el candidato? ¿Quiénes son los socios que lo van a apoyar? ¿En qué plazos y qué condiciones? No queremos contribuir al ruido y a las especulaciones. Cuando se plantee algo en serio, lo analizaremos en nuestros órganos de partido y tomaremos la decisión. Creo que incluso cansa a la ciudadanía. Si hay una alternativa clara que se ponga sobre la mesa, lo otro son bombas de humo. Mientras tanto, lo único que estamos haciendo es tratar de dar la mayor estabilidad posible.

– Es evidente que el presidente no va a convocar elecciones ni los socios de coalición están exigiendo una cuestión de confianza, ¿esta parálisis pasará factura?

– En este escenario solo ganan los extremos. Los políticos somos más un problema para los ciudadanos que una solución. Ahora mismo hay una pérdida de confianza de la ciudadanía en las instituciones y una pérdida de reputación. Cuerpos como el de la Guardia Civil están siendo investigados por la propia Guardia Civil, jueces espiados, interferencias en la Fiscalía con un fiscal General del Estado condenado... Esta situación es muy peligrosa y en ese escenario los anti sistemas son los únicos que ganan. Quienes nos encontramos en el seno del marco constitucional y de las reglas de juego, estamos perplejos ante lo que estamos viviendo. Este escenario va a ir en contra de la democracia.