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Edurne Uriarte, escritora y diputada del PP

Entrevista | Diputada del PP y autora de La batalla de las palabras para una nueva derecha

Edurne Uriarte: «Las joyas de Zapatero son un símbolo del fracaso de la pretensión de superioridad moral de la izquierda»

  • La escritora y diputada del PP también ha indicado que «la izquierda domina todavía la batalla de las palabras»

  • «A la izquierda no le gusta usar la palabra 'comunismo', pero lo reivindica. Es una contradicción»

Edurne Uriarte Bengoetxea (Frúniz, Vizcaya, 27 de octubre de 1960) es diputada del PP, catedrática de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos y columnista de El Debate. Acaba de publicar La batalla de las palabras para una nueva derecha: Quien domina las palabras domina las ideas (Sekotia), un «diccionario que desmonta la manipulación izquierdista». «Las palabras 'ultra', 'facha' y 'extremista' nos muestran cómo manipula el lenguaje la izquierda», asegura durante la entrevista.

La batalla de las palabras para una nueva derecha: Quien domina las palabras domina las ideas (Sekotia)

–Una de las primeras cosas que llaman la atención de su libro es que lo ha elaborado en forma de diccionario. ¿Por qué ha decidido este formato?

–Me parecía entretenido. He intentado hacer un libro entretenido, con el que el lector disfrute, a pesar de que es una obra de análisis político. He procurado que sea ágil y, hasta cierto punto, divertido. Aunque un libro de análisis político no puede ser nunca especialmente divertido. De ahí la forma de diccionario, en primer término. Y en segundo lugar, porque es un análisis del lenguaje político. Me parecía adecuado, pertinente, escribirlo analizando palabras clave del debate político.

Edurne Uriarte, autora de «La batalla de las palabras para una nueva derecha» y diputada del PP

–Es original, y llama la atención, que en la Y haya puesto ETA, en una referencia al idioma vasco. Usted que sufrió un intento de atentado por parte de la banda terrorista, ¿por qué hay un negacionismo en torno a ETA?

–El negacionismo en torno a ETA viene de muy lejos. Obviamente hay un negacionismo en torno a ETA, por supuesto, del nacionalismo vasco y catalán, que quieren olvidar lo que ocurrió con ETA. Además, una buena parte de ese nacionalismo nunca ha condenado este terrorismo, empezando por la que fue la rama política de ETA.

En segundo lugar, hay una buena parte de la izquierda española que también está sosteniendo ese negacionismo. La Ley de Memoria Democrática que ha aprobado la izquierda con los partidos nacionalistas es un ejemplo de negacionismo de ETA. Es una norma que dice querer reivindicar la democracia a partir de una memoria de la historia. La ley empieza en la Guerra Civil. No incluye la república y las violencias de todo tipo de grupos políticos. Además, no hay menciones a ETA, y su aplicación se prolonga hasta 1983 por el acuerdo del Partido Socialista, Sumar y Bildu. ¿Por qué prolonga la ‘memoria’ hasta 1983? Porque esa ley incluye lo que llama represión de los aparatos del Estado, pero excluye a ETA. Es un ejemplo muy relevante de qué significa en España el negacionismo de ETA.

–¿Por qué a la izquierda y al nacionalismo vasco y catalán les interesa el blanqueamiento de Bildu?

–La izquierda española y los partidos nacionalistas nunca han conseguido separarse radicalmente de ETA. Como explico en el capítulo referido a ETA, se trata de un grupo terrorista de extrema izquierda y nacionalista. En consecuencia, esas bases ideológicas de ETA conectan, de alguna manera, con todos los partidos de izquierda. Yo digo en el libro que, si la ideología de ETA hubiera sido de extrema derecha, además de nacionalistas, no habría en España ese proceso de negacionismo de ETA.

A la derecha española se la llama facha como un intento de deslegitimarla

–El presidente del Gobierno, sus ministros y sus medios afines están constantemente hablando de ‘ultras’. ¿Por qué utilizan este lenguaje y este término?

–Si el libro no estuviera ordenado por orden alfabético, si estuviera ordenado por las palabras más relevantes en este momento de la batalla de las palabras, yo lo empezaría con el término ultras. Luego seguiría con fachas y después con extremismos.

Las palabras 'ultra', 'facha' y 'extremista' nos muestran cómo manipula el lenguaje la izquierda. La izquierda sigue dominando la batalla de las palabras. Una buena parte de los medios de comunicación de España, pero también de otros países, utilizan constantemente la palabra ultra para referirse a determinados partidos de la derecha radical, o que están a la derecha de los partidos tradicionales del centroderecha. Sin embargo, esos mismos medios, y algunos son conservadores, no utilizan jamás la palabra ultra para referirse a partidos de la izquierda radical, o que están a la izquierda de los partidos socialistas. Esto está ocurriendo porque la izquierda domina todavía la batalla de las palabras.

'Facha' es otra palabra constantemente utilizada por la izquierda española. Usan el apelativo de fascista, fachas, para referirse a la derecha. A la derecha española se la llama facha como un intento de deslegitimarla, aunque nada tiene que ver con el franquismo. Y, sin embargo, he aquí que la izquierda española es una izquierda que no condena el comunismo.

Edurne Uriarte, autora de «La batalla de las palabras para una nueva derecha» y diputada del PP

–¿Por qué la izquierda y la extrema izquierda no hablan de comunismo?

–Tanto en España como en Francia, a la izquierda no le gusta hablar de comunismo. No le gusta porque se sienten incómodos, porque sabe, la izquierda, que tiene una contradicción. Ahora bien, no le gusta, pero reivindica el comunismo. Además, hay un partido comunista en España del que dicen sentirse muy orgullosos. El propio Pedro Sánchez, que es del Partido Socialista, ha reivindicado al Partido Comunista en estas últimas semanas en el Congreso.

Otro fenómeno anómalo que es una muestra del dominio que tiene la izquierda de las palabras es que en España parece completamente normal que haya una vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, que sea comunista y defienda las dictaduras comunistas. ¿Por qué es eso normal? Porque es la izquierda la que domina el debate de las ideas.

–Culmina la obra con un capítulo dedicado a Zapatero, político que hoy en día copa la actualidad por su imputación en la Audiencia Nacional. ¿Qué consecuencias ha tenido la etapa de Zapatero en el Gobierno?

–Zapatero significa una radicalización de la izquierda y del socialismo en España, proceso que luego continúa Pedro Sánchez. Pero si yo incluyo a Zapatero en la Z es con un objetivo: hablar de la pretensión de superioridad moral de la izquierda, una pretensión de superioridad moral que ha entrado en crisis en los últimos tiempos, y muy especialmente con el escándalo Zapatero.

En las últimas semanas hemos conocido las joyas de Zapatero, que son un símbolo del fracaso de esa pretensión de superioridad moral de la izquierda, que ha entrado en barrena. Pero Zapatero representa, y por eso lo incluyo en el libro, esa pretensión de superioridad moral de la izquierda.