Un grupo de inmigrantes en la playa junto al paso fronterizo del Tarajal en Ceuta este viernes
Crisis migratoria
El caos al que se enfrentan las fuerzas de seguridad: «La situación es dramática e imprevisible»
Militares, guardias civiles y policías denuncian la falta de medios ante una crisis migratoria en Ceuta que ya supera las cifras de 2021
La llegada de más de 30.000 inmigrantes a Ceuta este jueves ha puesto de manifiesto que la falta de personal y medios que reclamaban las fuerzas de seguridad del Estado respondía a un peligro real. Este viernes, El Debate se ha puesto en contacto con militares, guardias civiles y policías, situados ahora mismo en Ceuta, para entender esta situación desde los ojos de quienes tienen que afrontarla sin los medios que tanto tiempo llevan solicitando.
El presidente y vocal autorizado de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), Marco Antonio Gómez, ha descrito la oleada masiva de inmigrantes como «un auténtico caos» en comparación con la anterior crisis migratoria vivida en el 2021. Sitúa la cifra de inmigrantes ilegales llegados estos días en 49.000, sobrepasando la mitad de la población de la ciudad autónoma.
Una comparativa en la que también ha incidido el portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Rachid Sbihu, que también destaca el aspecto «caótico» de la situación, señalando que se «duplican o triplican» las cifras de 2021. «Unas mareas humanas tremendas, barriadas, parques, jardines… La situación es dramática y de consecuencias imprevisibles», subraya.
El delegado del sindicato Justicia Policial (JUPOL) de Ceuta, Antonio García, ha destacado que todo lo vivido en 2021 ha sido superado, denunciando que lo que están presenciando es propio de una «ciudad tercermundista», con personas pasando la noche a la intemperie. Desde el sindicato, han explicado cómo, previo al trabajo entre las distintas fuerzas de seguridad del Estado, hay una reunión en la que se reparten las distintas labores a realizar.
Entrega «en cuerpo y alma»
Con respecto a la falta de medios humanos y materiales, el presidente de ATME ha señalado que se han tenido que cancelar «todos los permisos» que tenían los profesionales, teniendo además que pedir ayuda a la península para hacer frente a una masa de personas que ya supera la mitad de la población de la ciudad autónoma.
El portavoz de AUGC ha hablado de un cuerpo «saturado» tras entregarse «en cuerpo y alma» a salvar vidas, pese a la falta de medios. Una de las peticiones que le parecen más urgentes, y que también inciden en ella desde JUPOL y ATME, es la ampliación de los espigones que en su estado actual considera «impropios de la frontera sur de Europa», algo que llevan solicitando desde 2014 a raíz de la tragedia del 6 de febrero, donde al menos 14 inmigrantes murieron ahogados.
Otra de las peticiones que realizan desde la ATME se centra en esta desprotección que sienten los militares, que continúan sin ser considerados como una profesión de riesgo. «Son nuestros familiares los que están llamando, diciendo: ‘No sé nada de mi marido’. (…) Nuestras familias también sufren», ha asegurado Gómez. También ha descrito que, mientras un policía tiene autoridad para detener a alguien, ha habido numerosas denuncias contra militares por el simple hecho de ejercer su labor de protección, cuestionándose: «¿Quién protege a los militares?».