Jorge Buxadé atiende a El Debate en la sede nacional de Vox
Entrevista | Jefe de la delegación de Vox en Bruselas
Jorge Buxadé: «La imagen que se deja de España es la de un país en manos de una mafia corrupta; es desastrosa»
El eurodiputado de Vox y coordinador jurídico ve en la ley de nietos y lo que la rodea «el mayor acto de corrupción política» con el que pretende «alterar el censo y preparar un gran fraude»
Cree que la imputación de Sánchez está sobre la mesa y apunta, entre otras cosas, a la financiación «ilícita» del PSOE, por la que presentaron querella
En una nueva semana convulsa en España, que ha vivido en su frontera sur una situación inédita, Jorge Buxadé, jefe de la delegación europea de Vox y coordinador jurídico del partido, recibe a El Debate para abordar la actualidad.
–¿Qué imagen de España deja todo lo que estamos viendo?
–Una imagen desastrosa. Es la de un país en manos de un Gobierno mafioso, de una mafia corrupta, y su corrupción llega al punto de dejar indefensas las fronteras y a esos miles de compatriotas ceutíes. Hemos visto imágenes de miedo, de mujeres aterrorizadas. La mafia también produce este efecto. Lo primero que hay que poner de manifiesto es que no es una cuestión de inmigración ilegal, es una invasión. Hemos visto que la práctica totalidad son hombres en edad militar que no huyen de ninguna guerra y que están causando el miedo y el terror y el caos. La imagen de España es desastrosa y, por desgracia, lo que vengo denunciando, que Sánchez ponía en riesgo Schengen, se ha visto confirmado en muy pocas horas.
–¿Qué le parece que Pedro Sánchez lo haya atribuido a mafias que hacen una «lectura interesada» de la sentencia del Supremo?
–Sí, sin duda hay una mafia que es la responsable, que es la mafia socialista de Sánchez. Es la verdadera responsable.
–Estamos viendo en las últimas horas reacciones a nivel europeo y un aumento de controles en las fronteras. ¿Qué debería hacer Europa y qué cree que va a pasar?
–Debería manifestar su rechazo a la política de Sánchez en materia de inmigración, de protección de fronteras, y ayudar a que el pueblo español le derroque cuanto antes. ¿Qué creo que va a suceder? Lo que veníamos previendo, que es que los estados fronterizos desde Portugal hasta Francia, a otros estados, van a establecer controles en frontera para impedir el libre paso desde España porque España se ha convertido en un país de riesgo. No solo por esto de Ceuta. Estamos hablando de la regularización de ese más de millón y pico de extranjeros ilegales a los cuales han pedido el permiso de residencia y Sánchez está dispuesto a dárselo, poniendo en riesgo toda la seguridad y el espacio de libertad en Europa.
–Cambiando de tema, ¿la solución a los incendios pasa por ese pacto contra la emergencia climática que pide Sánchez?
–Esa es otra de las clásicas estrategias de Sánchez, que tiene una doble finalidad: por una parte, ocultar su negligencia, su falta de previsión, sus políticas nefastas en materia, en este caso, de conservación del campo y en todo lo relativo a la política rural. Nuestro sector ganadero está muerto porque lo están matando. Y en segundo lugar, tiene una parte de intentar forzar fundamentalmente al PP a firmar un acuerdo que es una trampa.
No se trata de creer o no en las emergencias climáticas; no es una cuestión de fe, sino de cuánto inviertes, cuánto conservas, qué acciones realizas durante todo el año para impedir que el campo sea un combustible, de la limpieza de los bosques...Cuando le preguntan a la gente que vive allí, todos tienen clara la responsabilidad del Gobierno y también de los gobiernos autonómicos en la parte que les corresponde.
–Estamos viendo de nuevo estos días indignación en el mundo rural. ¿Percibe a nivel social un cambio de mentalidad respecto a la Agenda 2030 y las políticas que de ella derivan en este sentido?
–Creo que sobre todo de la gente del campo. El sector primario sí que es muy consciente de que políticas como la Agenda 2030, el Pacto Verde Europeo han ido dirigidas a perjudicar su modo de vida, a destruir la producción nacional, la soberanía, la autosuficiencia, con la mejor agricultura y la mejor ganadería del mundo. Quizá en el ámbito más urbanita no hay esa conciencia porque los efectos de esas políticas en primer lugar se despliegan sobre el sector primario.
Cuando se aprobó el Pacto Verde Europeo en el Parlamento Europeo con el voto de socialistas y populares había un documento que echaba la culpa de eso que llaman el cambio climático a los agricultores y a los ganaderos, pero no a los Falcon de Sánchez ni a los jets de Ursula von der Leyen ni de los ricos del mundo. Es una hipocresía brutal. Y la gente del campo sabe que antes hacía cosas que eran buenas y que ahora se las han prohibido o, si no, les ponen tantas trabas que en el fondo es una especie de prohibición.
Tenemos a 2,5 millones de personas que van a poder votar en aquellos municipios donde el poder de Sánchez decida
–Esta semana el Supremo ha convocado para septiembre una vista oral y pública para decidir si suspende las altas en el censo exterior vinculadas a la ley de nietos. ¿Qué supone esto?
–Hace unos meses por primera vez Santiago Abascal denuncia la alteración del censo electoral. Todo el mundo se sorprende. Sánchez ha hecho una trampa tremenda, un ataque a la democracia. Lo peor de Sánchez ha llegado. Y es, utilizando parte de la administración, cambiar el censo electoral para conseguir que millones de personas, nuevos españoles, que residen fuera de España, a través de procedimientos que no garantizan la transparencia del voto, puedan votar en las elecciones.
A través de un auténtico fraude, un acto ilegal, Sofía Puente dicta una instrucción, de forma que una norma pensada para unos cuantos miles pudieran adquirir la nacionalidad se ha convertido en 2,5 millones de extranjeros que han pedido la nacionalidad. No han vivido nunca en España. ¿Dónde votan? Hay un procedimiento que dice 'el lugar de tú última residencia en España', o donde residieron tus padres, o, última casilla, 'otros motivos', donde diga la oficina consular. Han alterado el censo electoral.
Tenemos a 2,5 millones de personas que van a poder votar en aquellos municipios donde la estructura de Sánchez, el poder de Sánchez decida. Y entonces nos lanzamos a una batalla para combatir esto. Y estamos en ello. Y vamos a ganar porque lo que hizo Sofía Puente, lo que han hecho Sánchez y su Gobierno es la mayor ilegalidad que se ha cometido en los años de Sánchez; es el mayor acto de corrupción política: alterar el censo electoral y preparar un gran fraude. Y por eso está tan nervioso.
–Lo que sorprende también, y venimos informando en El Debate sobre todo ellos, es la aceleración en el proceso de concesión de la nacionalidad con la externalización del mismo...
–Claro, es que todo va unido. Ahí ha conseguido cambiar el censo electoral y le permite asignar votos. Pero es que, además, hay que poner de manifiesto que esos nuevos españoles que han adquirido la nacionalidad no van a votar igual que tú. Ahora, cuando tú quieres votar por correo, lo pides con tu dni, te llegan los sobres y en la oficina se acredita que votas y te tachan de la lista. Para esos españoles que viven en el exterior, el Gobierno envía todas las papeletas; tú, sin necesidad de acreditar tu identidad, lo pones en un sobre y lo envías por correo. ¿Dónde? En la oficina de correos del Gobierno cubano, o en Nicaragua, donde Daniel Ortega ha dicho que no va a volver a convocar elecciones...No hay trazabilidad del voto, no hay una seguridad de la integridad del voto. Y sobre todo, hay una manifiesta desigualdad.
Todo lo denunciamos en nuestros recursos, ante la Comisión Europea, en la Comisión de Venecia. Hemos pedido la nulidad ante la Secretaría de Estado de Justicia y exigimos a la Junta Electoral Central que adoptase instrucciones para impedir esto. En una resolución a nuestro modo de ver absolutamente improcedente, dice que no lo va a hacer. Hay cuatro vocales que dicen que lo que dice Vox es correcto y por eso hemos ido al Supremo, para que dé las instrucciones oportunas para impedir esa alteración del orden natural y garantizar el derecho de sufragio de los españoles, que todos votemos en las mismas condiciones de transparencia, de igualdad y trazabilidad del voto.
–Le pregunto ahora por ese indulto del Gobierno a Laura Borrás, condenada por corrupción. Usted ha aludido a la directiva europea contra la corrupción y ha señalado a socialistas y populares...
–Sí, es muy grave. Este año una de las normas que se han aprobado es una directiva de lucha contra la corrupción. Nosotros no votamos a favor porque pedimos que hubiese una prohibición europea de políticos que puedan amnistiar o indultar a políticos y el PP pactó con el PSOE que esa enmienda cayese y ni siquiera se votase. El PP no va a dar la guerra con el indulto de Borrás. Pues hay que dar todas las guerras.
Es muy grave que los políticos amnistíen o indulten a políticos por corrupción. Ahora mismo Sánchez solo quiere conservar el poder todo lo que sea necesario, quiere tiempo para poder ejecutar ese fraude electoral que ha preparado, para seguir comprando votos con el dinero de los contribuyentes... Además se lanza un mensaje a la ciudadanía: hay una casta de políticos que se protege a sí misma. Vox no está ahí.
Hay que garantizar el derecho de sufragio de los españoles, que todos votemos en las mismas condiciones de transparencia, de igualdad y trazabilidad del voto
–¿Y qué va a hacer su partido en concreto respecto a este indulto?
–Haremos todo lo que podamos, pero quiero recordar que, por desgracia, el Supremo, cuando impugnamos los indultos a los separatistas iniciales, estableció una doctrina diciendo que no teníamos legitimación y nos sacó de ese asunto. Creo que un indulto o una amnistía a un político es una cuestión esencial en la que los partidos tenemos toda la legitimación.
–¿Vamos a ver al fiscal general del Estado o al hermano de Pedro Sánchez también indultados?
–Es perfectamente posible. Y a Ábalos. Porque además con estos indultos, Sánchez lanza un mensaje: no os preocupéis, yo os voy a liberar y, si no, tengo a Conde-Pumpido en el Tribunal Constitucional que anulará la sentencia como hizo con el caso de los ERE. Podéis dar un golpe de Estado, robar, influir en las decisiones de la administración para conseguir cositas para vuestros colegas, que yo os voy a indultar, y además lo voy a hacer en julio y que nadie se entere.
Es una auténtica organización criminal. No se trata de un caso aislado, de un funcionario o un ministro corrupto. Es toda una organización dirigida a saquear el Estado y a devastar todas las instituciones, porque nuestra libertad se basa en ellas, en que la Fiscalía funcione y acuse, que la Guardia Civil persiga los delitos y que los jueces juzguen. Si consiguen infiltrarse en la Guardia Civil, en la Fiscalía y en los jueces, consiguen la impunidad.
–¿Ve factible la imputación del presidente del Gobierno?
–Yo creo que está encima de la mesa. Nosotros hemos hecho todo lo que debemos hacer y lo vamos a seguir haciendo, por ejemplo, con nuestra querella por financiación ilícita del PSOE. Creo que la zona cero de la corrupción es Moncloa y la calle Ferraz, es el punto de ignición de toda esa organización criminal y creo, y así lo hemos puesto en la querella, que existen datos suficientes. Eso iría directamente contra la gran cabeza de todo esto, que es P.S..
No se trata de un caso aislado, de un funcionario o un ministro corrupto. Es toda una organización dirigida a saquear el Estado y a devastar todas las instituciones
–¿Qué balance hace de los primeros meses de los gobiernos con el PP?
–Yo creo que razonablemente bien. Todo lo que nuestros vicepresidentes y consejeros están haciendo es bueno. Primero, estamos haciendo lo que dijimos que haríamos, y esto marca la diferencia con el resto de partidos. Que las ayudas a las extranjeros solo sea a los residentes legales parece razonable; que se apliquen criterios de prioridad, no solo de legalidad, por supuesto, sino de arraigo efectivo en el territorio, para las prestaciones sociales y el acceso a la vivienda; que se haya expulsado a los que no son menas de los centros de menas; que se les haya quitado la paguita; que se coja dinero que se despilfarraba en cooperación internacional para darlo a los enfermos de ELA; que el dinero de eso que llaman gestión de la inmigración ilegal se destine a los dependientes, a los mayores; que le quitemos el dinero a los sindicatos...Creo que son todas medidas buenas.
–De un tiempo a esta parte se percibe un cambio de tono hacia el partido de Alberto Núñez Feijóo, también por su parte hacia ustedes. ¿Han asumido ya una futurible coalición a nivel nacional con el PP?
–Es que no se trata de eso. Se trata de entender que España está en una situación de emergencia, política, económica, en las instituciones, de emergencia democrática, y que, por tanto, tenemos todos la responsabilidad fundamental de conseguir que cuantos más españoles vayan a votar a nuestros partidos en las elecciones. ¿Qué sucederá luego? Ni idea.
Sí que es verdad que esos líderes regionales del PP, con todo lo que ha sucedido en la campaña y post campaña, los dimes y diretes, han entendido que los españoles en esas regiones quiere más Vox, que quieren prioridad nacional, políticas de inmigración serias, que se empiece el proceso de remigración. Es un sentir cada vez más mayoritario en el pueblo español y esos líderes regionales del PP lo han entendido. Creo que ese es el camino, saber qué es lo que quiere el pueblo español.
–¿Cuál debería ser la primera medida de un futuro Gobierno en el primer Consejo de Ministros?
–Me salen 50.000. No sabría decir, pero hay muchísimas cosas para el primer día. Desde suspender todos los procedimientos iniciados por la ley de memoria, si no lo hemos conseguido antes, anular la instrucción de Sofía Puente, dar instrucciones a la Fiscalía de persecución de todos los que cometan delitos, da igual el partido, y, lo más importante, desde el primer día, si nosotros estuviéramos en el Gobierno, prioridad nacional y remigración van a ser los grandes principios de las políticas de Vox. Proteger a los nuestros, que el dinero se destine a los nuestros, la vivienda, la seguridad en las calles, bajada de las cotizaciones, bajar impuestos. Vox es un partido que ha nacido para gobernar.