Pedro Sánchez durante su reciente visita a Mohamed VI
Denuncian a Sánchez y a Mohamed VI en la Corte Penal Internacional por la crisis de Ceuta
El sindicato Manos Limpias reclama determinar si las autoridades conocían previamente el riesgo de una llegada masiva y si, pese a ello, «omitieron adoptar medidas razonables de prevención y salvamento»
Manos Limpias ha llevado ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) la crisis inmigratoria que comenzó en Ceuta el pasado 30 de julio. El sindicato, presidido por Miguel Bernad, solicita al organismo con sede en La Haya que examine la actuación de las autoridades españolas y marroquíes durante el desplazamiento masivo de personas hacia la frontera ceutí.
Según han informado diferentes medios, la comunicación, presentada este jueves al amparo del artículo 15 del Estatuto de Roma, reclama «una investigación independiente» y la «preservación de las pruebas disponibles». El escrito pide determinar si las muertes, lesiones y otros daños registrados pudieron derivarse de «decisiones, órdenes políticas u omisiones deliberadas» de las autoridades españolas y marroquíes.
Entre las personas cuya actuación pide examinar figura el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en atención a sus competencias de dirección de la política interior y exterior, coordinación gubernamental y defensa del Estado. También se solicita investigar al rey de Marruecos, Mohamed VI, «en su condición de jefe del Estado marroquí y máxima autoridad institucional y militar».
La petición incluye además a los ministros españoles de Interior, Defensa, Exteriores, Sanidad y Migraciones, a sus homólogos marroquíes y a los mandos policiales y militares que hubieran impartido órdenes relacionadas con el desplazamiento masivo, la vigilancia fronteriza o las devoluciones desde España a territorio marroquí. Manos Limpias precisa que la inclusión de estas autoridades no supone anticipar su responsabilidad penal y reclama actuar «sin perjuicio de la identificación de otros responsables».
De esta forma, el escrito sitúa entre 50.000 y más de 70.000 las personas que intentaron acceder a Ceuta el 30 de julio, muchas de ellas a nado. Manos Limpias pide esclarecer si el movimiento fue «espontáneo, promovido por redes de tráfico de personas, favorecido mediante desinformación» o, por el contrario, «tolerado, facilitado o instrumentalizado por agentes o autoridades» españolas o marroquíes.
Varios militares dan apoyo a efectivos de la Policía Nacional en Ceuta
La comunicación también plantea investigar las circunstancias de las muertes, lesiones y desapariciones registradas durante la crisis. El sindicato reclama determinar si las autoridades conocían previamente el riesgo de una llegada masiva y si, pese a ello, «omitieron adoptar medidas razonables de prevención y salvamento».
Asimismo, Manos Limpias solicita esclarecer si organizaciones sindicales de trabajadores fronterizos remitieron «hasta seis advertencias» previas sobre el riesgo de una llegada masiva y si algún responsable pudo haber empleado a la población inmigrante como instrumento de presión política, diplomática o territorial.