Varios migrantes, a 1 de agosto de 2026, en Ceuta (España)
Un análisis publicado en Marruecos señala la regularización de Sánchez como uno de los factores detrás de la avalancha de Ceuta
El artículo sostiene que la medida pudo generar entre los potenciales inmigrantes la percepción de que España se había vuelto más accesible
La crisis migratoria que desbordó Ceuta a finales de julio y que continúa sumiendo a la ciudad en el caos sigue dando mucho que hablar. Precisamente, al otro lado de la frontera, un análisis del diario marroquí Le Matin profundiza en la creencia de que la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez pudo contribuir a crear entre algunos potenciales inmigrantes la percepción de que España era más accesible y, por tanto, favorecer las expectativas que terminaron alimentando la llegada masiva a la ciudad autónoma.
El análisis, basado en las reflexiones de Abdelhak Bassou, experto marroquí en seguridad y antiguo responsable de la inteligencia del país, incluye la regularización entre los factores que, combinados con otros elementos, pudieron alterar el comportamiento de quienes ya contemplaban la posibilidad de emigrar.
Según recuerda Le Matin, el Gobierno aprobó el pasado mes de abril un procedimiento extraordinario destinado a regularizar a extranjeros que ya se encontraban en España, un procedimiento que, a principios de julio, había provocado que alrededor de 1,2 millones de personas solicitasen acogerse al procedimiento, más del doble de las 500.000 que inicialmente había estimado el Ejecutivo. «Para algunos potenciales inmigrantes, esta señal pudo haber dado la impresión de que España se había vuelto más accesible», recoge Le Matin.
Con todo, el análisis sitúa esta circunstancia dentro de una secuencia más amplia, y recuerda que, antes de la crisis de julio, ya se había producido un incremento notable de las entradas irregulares en Ceuta: entre enero y junio de 2026 las autoridades españolas contabilizaron aproximadamente 2.582, frente a las 978 registradas durante el mismo periodo del año anterior. Para el 15 de julio, la cifra había ascendido hasta unas 2.826 entradas. Al mismo tiempo, la presión sobre la frontera terrestre había provocado un desplazamiento hacia las rutas marítimas, utilizadas cada vez más para intentar alcanzar la ciudad autónoma.
A esto se le suma la sentencia del Tribunal Supremo español del 29 de junio, publicada el 8 de julio, que estableció que las devoluciones sumarias en el mar sin un procedimiento previo eran ilegales. El contenido de la resolución habría sido posteriormente deformado en las redes sociales hasta convertirse en mensajes según los cuales entrar en España a nado permitiría evitar la expulsión o incluso acceder a algún tipo de regularización.
La conclusión del experto es que la prevención de una crisis como la de Ceuta debe comenzar mucho antes de que los inmigrantes lleguen a la frontera y que el control policial continúa siendo necesario, pero no puede ser la única respuesta. El empleo, las oportunidades para los jóvenes, la lucha contra la desinformación y la coordinación con España deberían formar parte de una estrategia destinada a evitar que varios factores terminen confluyendo al mismo tiempo.