El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, lee una declaración institucional, firmada por todos los portavoces
La Asamblea de Ceuta aprueba por unanimidad exigir al Gobierno de Sánchez que actúe «de manera inmediata»
La declaración institucional ha sido aprobado por todos los grupos parlamentarios, incluido el Partido Socialista
La Asamblea de Ceuta ha calificado este viernes como «legítimas y plenamente justificadas» las manifestaciones ciudadanas que reclaman la vuelta a la normalidad en la ciudad pero ha realizado un llamamiento a la calma y ha pedido que se desarrollen «de manera pacífica y ordenada».
La Junta de Portavoces ha aprobado por unanimidad una declaración institucional, firmada por los portavoces del PP, Vox, PSOE, MDyC y Ceuta Ya, y leída ante los medios por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas en la que reclama además una respuesta urgente del Gobierno central a la crisis desatada el pasado 30 de julio con la entrada de unas 80.000 personas desde Marruecos.
Los grupos políticos rechazan «con total rotundidad» cualquier forma de violencia y advierten de que los actos vandálicos no representan a los ceutíes y pueden perjudicar tanto la convivencia como la imagen de la ciudad. También anuncian que se adoptarán las medidas sancionadoras correspondientes contra quienes causen daños al mobiliario urbano.
«Nadie puede ni debe tomarse la justicia por su mano», recalca la declaración, que reclama que la defensa de Ceuta y de los intereses de sus ciudadanos se desarrolle desde «la legalidad, la responsabilidad y el respeto a la convivencia».
Vivas ha advertido además, en la declaración institucional, que la ciudad está «al borde del colapso» un mes después de la entrada masiva por el Tarajal y ha exigido al Gobierno que actúe «de manera inmediata» para recuperar la normalidad.
La Asamblea califica la situación como de «alto riesgo» para la seguridad ciudadana, los servicios públicos, la sanidad, la salud pública, la economía, el empleo, la convivencia y la seguridad nacional.
El documento sostiene que la crisis ha provocado una transformación profunda de la vida cotidiana en la ciudad y afirma que Ceuta «ha perdido su forma de vida y la tranquilidad» y «ha dejado de ser lo que era», por lo que pide el retorno a su país, conforme a la ley, de quienes entraron en la ciudad y aún permanecen en ella.
Los representantes políticos advierten de que no queda «mucho tiempo» para evitar que la situación desemboque en un escenario peor y reclaman al Ejecutivo central un paquete de medidas que permita recuperar la normalidad. Entre ellas sitúan el retorno, dentro del marco legal, de quienes continúan en Ceuta, el refuerzo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y el blindaje de la frontera.
La Asamblea pide además compensar los perjuicios provocados por la crisis en empresas, trabajadores y autónomos, garantizar el funcionamiento de los servicios públicos y atender la emergencia humanitaria, además de reclamar que se sienten las bases para la recuperación económica y social de la ciudad.
La declaración concluye con un mensaje de unidad de todas las fuerzas políticas representadas en la Asamblea: «Juntos y unidos, Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende».