Concentración celebrada en Ceuta
Miles de ceutíes lanzan un grito atronador contra la invasión y contra Sánchez: «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende»
La Delegación del Gobierno ha cifrado en más de 20.000 los asistentes, pero los organizadores situaron la movilización por encima de esa cifra
Hay momentos que parecen esculpirse en el tiempo, como un presente que funciona a la vez como pasado y como futuro. Así se sintió este miércoles 2 de septiembre, Día de Ceuta, donde miles y miles de personas salieron a las calles para reivindicar no otra cosa que su ciudad, Ceuta, que está viviendo en un delicadísimo equilibrio desde que el pasado 30 de julio entraron unos 80.000 inmigrantes. Miles de ellos permanecen todavía, dificultando la convivencia. Pero todo se olvidó en la tarde de este miércoles, cuando los ceutíes recorrieron con orgullo sus calles recordando quiénes son y a dónde pertenecen.
Y es que, durante todo el día, fue misión imposible caminar por las calles del centro de Ceuta sin encontrarse con una bandera de España. Ya fuesen familias enteras, grupos de amigos, personas mayores, jóvenes o vecinos, todos han disfrutado de un día de reivindicación hasta que, cuando ha empezado a caer la tarde, han dirigido sus pasos hacia las Murallas Reales. A las siete, las calles estaban tomadas por miles de personas y el grito que se repetía una y otra vez era el mismo: «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende».
La Delegación del Gobierno cifró posteriormente en más de 20.000 los asistentes, mientras que los organizadores situaron la movilización por encima de esa cifra. Fue una marea humana que comenzó a concentrarse en las Murallas Reales y que después avanzó por el centro de la ciudad entre banderas españolas y ceutíes, pancartas y cánticos. «Ceuta no se rinde», «Ceuta es España», «Ceuta es Europa», «Invasores fuera» o «España unida jamás será vencida» fueron algunas de las consignas que se escucharon durante un recorrido en el que el componente político fue también muy visible. El blanco de buena parte de los reproches fue Pedro Sánchez, pero tampoco se libraron de los gritos de los manifestantes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la ministra de Sanidad, Mónica García; o el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
Desde todos los puntos del centro aparecían nuevos grupos que se incorporaban a la marcha, mientras las banderas se mezclaban con carteles en los que podía leerse «Ceuta es España», «Ceuta es Europa» o «Defender las fronteras», mientras algunos asistentes levantaban pancartas contra el Gobierno y reclamaban responsabilidades por lo sucedido. «¿Dónde está el informe?», se convirtió también en uno de los gritos que más se repetirían durante la tarde, en referencia a las informaciones conocidas en las últimas horas sobre los avisos previos a la entrada masiva.
Bomberos presentes en la manifestación celebrada en Ceuta
Entre los manifestantes había también quienes querían dejar claro que su protesta no se limitaba a una cuestión migratoria, sino que tenía que ver con la sensación de abandono que, según explicaban a este periódico, se ha instalado en parte de la ciudad. «Esto es insostenible», explicaba una de las asistentes. Aseguraba que la presencia de personas durmiendo en las calles y en asentamientos improvisados había cambiado la vida cotidiana de los ceutíes y reclamaba que «hay que hacer algo». Su reproche apuntaba directamente al Ejecutivo: «El Gobierno lo sabía y no hizo nada».La marcha avanzó finalmente desde las Murallas Reales hacia el centro de la ciudad, mientras en cada tramo aparecía una nueva bandera, una nueva pancarta o un nuevo grupo que se sumaba a los cánticos. Los gritos de «¡Viva España!» se alternaban con los de «¡Viva Ceuta!» y con las críticas al presidente del Gobierno.
Quien se llevó los aplausos de los asistentes fue el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que horas antes había compartido escenario con Alberto Núñez Feijóo y había defendido que la ciudad necesitaba el respaldo de toda España. Durante la tarde, el presidente ceutí agradeció el respaldo recibido durante las últimas semanas y lanzó un mensaje de esperanza a una ciudad que, según sus propias palabras, comienza ahora a recuperar la normalidad. «Hoy empieza la recuperación de Ceuta», afirmó. «Nuestra fuerza es invencible», añadió ante los asistentes, antes de agradecer a los españoles que hubieran trasladado a los ceutíes el mensaje de que «no estamos solos». El discurso fue recibido entre aplausos y nuevos gritos de «¡Viva España!» y «¡Viva Ceuta!».
Cuando la convocatoria oficial llegaba a su fin y comenzaba a sonar el himno de España a todo volumen, los asistentes decidieron continuar la protesta y la multitud se desplazó hasta la plaza de los Reyes, frente a la Delegación del Gobierno, donde la concentración adquirió un tono todavía más reivindicativo. El calor ya había dado paso a la noche, pero miles de personas permanecieron en la calle para continuar con los cánticos y exigir responsabilidades al Ejecutivo. «Sánchez, dimisión», «Sánchez, a prisión», «Ceuta será la tumba del sanchismo» y «¿Dónde está el informe?» se escucharon una y otra vez frente a la sede de la Delegación. También volvieron los gritos de «invasores fuera» y las consignas en defensa de la españolidad de Ceuta. Las voces se multiplicaban desde distintos puntos de la plaza mientras los asistentes levantaban sus banderas y pancartas.
Y allí, bajo las luces de la plaza y con el calor todavía pegado al asfalto pese a que ya había anochecido, Ceuta siguió cantando. No quedaban ya discursos ni recorridos oficiales, pero sí miles de personas que se resistían a marcharse, protagonizando una de las mayores demostraciones públicas de fuerza que ha vivido la ciudad. Después de unas semanas tan difíciles, esperan que este sea el impulso que necesitaban para recuperar, poco a poco, la normalidad.