Fundado en 1910

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares comparece en en el SenadoEFE

Contra el relato  Albares censura a los diplomáticos los autos del Supremo sobre la ley de nietos y las investigaciones de El Debate

El boletín de Exteriores del 11 de septiembre omitió la resolución que aprecia un «peligro fundado, real y serio» de alteración electoral mientras la Asociación de Diplomáticos sí distribuye las investigaciones de El Debate. Una omisión especialmente grave porque priva de esa información a los funcionarios consulares que deberán intervenir en los próximos días, en las actuaciones urgentes y de obligado cumplimiento ordenadas por el Alto Tribunal.

El Ministerio de Asuntos Exteriores elimina del resumen diario de prensa que envía a los miembros de la carrera diplomática las investigaciones publicadas por El Debate sobre la ley de nietos, el funcionamiento de los consulados y el crecimiento del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). La omisión resulta aún más reveladora por el momento en que se produce y por la naturaleza de lo silenciado: ya no se trata solo de excluir de forma sistemática las revelaciones de este periódico, sino de dejar fuera una resolución del Tribunal Supremo con efectos directos sobre la red consular.

El boletín nacional distribuido este viernes, 11 de septiembre, no dedica una sola línea a los dos autos del Tribunal Supremo que advierten de que el «incremento extraordinario» del CERA genera un «peligro fundado, real y serio» de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia de los procesos electorales, además de un posible «daño irreversible» y de un «riesgo de alteración del censo electoral».

El resumen contiene portadas, noticias, editoriales, artículos de opinión y prensa digital de las principales cabeceras nacionales e incluye también informaciones publicadas durante la jornada anterior. Llega a recoger una resolución del Tribunal Supremo de Estados Unidos, sin embargo, no informa de la excepcional decisión cautelar adoptada por el Tribunal Supremo español con consecuencias inmediatas en la red exterior.

Censura a los principales afectados por el Supremo

La gravedad de la omisión se mide también por quiénes reciben el boletín: diplomáticos y funcionarios de embajadas y consulados, precisamente quienes gestionan la documentación, las inscripciones registrales y las altas consulares que terminan alimentando el PERE y el CERA.

La noticia silenciada les afecta de lleno porque, aunque los mandatos del Supremo se dirijan formalmente a la Junta Electoral Central y a la Oficina del Censo Electoral, su ejecución depende necesariamente de la información generada y custodiada por la red consular: qué solicitante obtuvo la nacionalidad, al amparo de qué supuesto, en qué oficina fue inscrito y a qué municipio y provincia electoral quedó adscrito.

Resumen de prensa enviado por Exteriores a los miembros de la carrera diplomática

Resumen de prensa enviado por Exteriores a los miembros de la carrera diplomática 2

Resumen de prensa enviado por Exteriores a los miembros de la carrera diplomática 3

Resumen de prensa enviado por Exteriores a los miembros de la carrera diplomática

Lo que Albares no distribuye, la Asociación de Diplomáticos sí lo recoge

El contraste entre los resúmenes oficiales del Ministerio y los informes semanales de la Asociación de Diplomáticos Españoles, la ADE, presidida por el embajador Alberto Virella es elocuente. Informaciones que no llegan a los funcionarios a través del canal oficial de Exteriores sí son recuperadas y distribuidas por la organización profesional de la carrera diplomática.

La propia ADE explica al comienzo de sus boletines que incorpora noticias relevantes para la política exterior española que no han sido incluidas en el resumen de prensa del Ministerio. Y añade una precisión que la asociación advierte expresamente de que la selección no implica asumir la posición del medio o del columnista. Su finalidad es que los diplomáticos conozcan las informaciones y puedan formarse su propio criterio.

Así ocurrió con algunas de las principales revelaciones de esta investigación. El boletín del 3 de julio incluyó las informaciones de El Debate sobre el cambio interpretativo introducido en la ley de nietos y sobre el documento que demostraba que Sofía Puente había mantenido inicialmente una lectura distinta. También recogió la denuncia de cientos de solicitantes sobre saltos en la cola consular y la desobediencia de Exteriores a una resolución de Transparencia. Días después distribuyó la información sobre los consulados que se resistieron a aplicar la ampliación por considerarla contraria al texto legal en Diplomaticos.org

No se trata, por tanto, de que esas investigaciones carezcan de interés diplomático. La organización profesional mayoritaria de la carrera considera que deben llegar a sus asociados, mientras que el Ministerio las elimina de su propio circuito informativo. Una práctica que el propio presidente de la asociación, Alberto Virella ya había denunciado públicamente esta práctica en septiembre de 2025.

Moncloa prepara a los consulados contra los «bulos»

La censura informativa cuando el Supremo adopta unas cautelares sin precedentes adquiere una dimensión aún mayor al coincidir con el curso preparado por la Secretaría de Estado de Comunicación, dependiente de Presidencia del Gobierno, para enseñar a unidades de Exteriores, embajadas y consulados a combatir los «bulos», las «noticias falsas» y las denominadas «narrativas desinformadoras».

La convocatoria, remitida el 21 de agosto desde la Subdirección de Comunicación Estratégica, Diplomacia Pública y Redes del MAEC, pretendía desarrollar «mecanismos coordinados de comunicación institucional» y proporcionar herramientas de debunking y prebunking para responder a informaciones consideradas falsas o anticiparse a ellas. El programa fue elaborado por Salomé Herce y Claudia Ortega, asesoras del Gabinete de la Secretaría de Estado de Comunicación en materia de campañas de desinformación y discurso de odio.

El Debate disponía desde comienzos de septiembre tanto de la convocatoria como del programa del curso. No lo publicó entonces porque estaba comprobando un extremo de mayor alcance: si el mismo Ministerio que se preparaba para coordinar la respuesta de embajadas y consulados frente a las noticias que calificara de falsas estaba ocultando a los diplomáticos las investigaciones relevantes molestas para su propia gestión. La comparación entre los resúmenes diarios del MAEC y los boletines de la ADE confirma esa diferencia de tratamiento.

La coincidencia temporal es significativa: el 7 de septiembre se celebró la vista pública de las cautelares solicitadas por Iustitia Europa y Vox; ese mismo día, según el correo interno al que ha tenido acceso este periódico, Presidencia suspendió el curso; el Supremo adoptó las cautelares; el 10 de septiembre se conoció la argumentación íntegra de los dos autos adelantada por El Debate; y el día 11 el resumen oficial de Exteriores eliminó completamente la noticia judicial y política que afecta más gravemente a las oficinas consulares en la historia de España.

¿Qué más esconde, señor ministro?

Durante meses, las investigaciones de este periódico fueron despachadas desde el Gobierno y Ferraz como una campaña de desinformación. El relato oficial sostenía que el posible impacto electoral de la ley de nietos era un «bulo», que la lentitud de los consulados impediría resolver los expedientes antes de las próximas generales y que el CERA no sufriría alteraciones significativas.

Que Moncloa prepare a embajadas y consulados para combatir las noticias falsas mientras Exteriores retira de su resumen oficial las informaciones veraces que contradicen el relato del Ejecutivo retrata el enloquecido y desnortado rumbo del Gobierno de España. Pero hay algo todavía más grave: que el departamento de José Manuel Albares oculte oficialmente la decisión de la más alta instancia judicial precisamente a quienes se encuentran en la primera línea administrativa del cumplimiento de una resolución sin precedentes es todavía más inquietante y solo lleva a hacerse una pregunta: ¿qué más esconde, señor ministro?