Concentración en Ceuta el pasado lunes
Los eurodiputados negocian una resolución sobre Ceuta con las relaciones con Marruecos en el aire
Zarzalejos (PP) asegura que es difícil aspirar a una relación política y comercial normalizada, «cuando ni los cadáveres de los ahogados han sido autorizados a ser retornados»
Después del debate sobre la situación acaecida en Ceuta tras la entrada masiva de cerca de 80.000 inmigrantes el pasado 30 de julio que ha tenido lugar este martes en el pleno del Parlamento Europeo de Estrasburgo (Francia) y en el que los diferentes grupos parlamentarios no han hecho más que reafirmar las distantes posturas que han mantenido en el último mes y medio, diferentes europarlamentarios de uno y otro posicionamiento ideológico, se han sentado a negociar (que ya venían negociando con anterioridad al debate) una resolución que será sometida a voto en la misma sesión plenaria el próximo jueves.
Y sobre el texto definitivo pulula la posibilidad de que la resolución pida la suspensión de los acuerdos con Marruecos, según han afirmado fuerzas políticas, como responsable de lo sucedido el pasado día 30 de julio.
Vox, más concretamente el jefe de su delegación en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, seguramente ha sido el más claro a este respecto. Aboga por «suspender» el Acuerdo de Asociación, junto a medidas como un despliegue militar en la frontera para «cerrar a cal y canto» el paso, y levantar unas vallas más alta, aludiendo al caso de Finlandia o los países bálticos en sus fronteras con Rusia y Bielorrusia.
El Partido Popular no lo ha dicho tan abiertamente, pero su representante y presidente de la Comisión de Libertades Civiles (LIBE) del Parlamento Europeo, Javier Zarzalejos, ha reconocido que «es difícil que se puede aspirar a una relación política y comercial con Marruecos normalizada, cuando ni los cadáveres de los ahogados han sido autorizados a ser retornados para ser enterrados en suelo marroquí».
Su grupo parlamentario, el Partido Popular Europeo, ha puesto sobre la mesa una propuesta de resolución que urge a las autoridades marroquíes a cumplir con sus compromisos de gestión de fronteras y cooperación en la migración.
«Esta asociación (entre la UE y Marruecos) debe estar basada en el respecto incondicional por la integridad territorial de los Estados miembros. Cualquier declaración que ponga en cuestión la soberanía española es inaceptable e incompatible con las obligaciones de un país socio», señala el PP.
Y claro, el PSOE no quiere la suspensión de los acuerdos con Marruecos, que son muchos, como el acuerdo de libre comercio, la entrega de cientos de millones de euros a Marruecos para que protejan la frontera, acuerdos de pesca, acuerdos sobre la soberanía de las aguas territoriales...
El eurodiputado del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, ha reclamado la solidaridad europea, incidiendo en que el debate debe centrarse en «lo que puede hacer la UE, más que señalar a un Estado miembro».
Así ha pedido unidad de los 27 ante situaciones críticas y que no se vivan «un zafarrancho de pánico», aludiendo a que España «no debe ser señalada por tener a Ceuta y Melilla» y el bloque europeo tiene que «emplearse diplomáticamente con Marruecos» para que cumpla sus compromisos.