La frontera de El Tarajal, en aparente calma, pero el espigón instalado por el Gobierno sigue roto
La frontera de El Tarajal amanece en calma, pero el espigón instalado por el Gobierno hace aguas
Trabajadores de la aduana confirmar a El Debate que la mañana es de «total tranquilidad, incluso más »de la que habría un día normal"
«Una mañana más tranquila que incluso un día normal». Guardias civiles y trabajadores de la aduana reconocen a El Debate que la situación en la frontera de El Tarajal este miércoles es de total calma, pese al dispositivo de seguridad desplegado, que por otra parte, y exceptuando el helicóptero que sobrevuela la zona, tampoco es nada impresionante desde el lado español. Fuentes consultadas explican a este medio que el refuerzo policial es mayor en la parte marroquí, país que este miércoles celebra elecciones legislativas y que todo apunta que esta vez «se ha puesto las pilas», después de la gran crisis migratoria desencadenada el 30 de julio.
La ciudad había amanecido en alerta tras nuevas convocatorias para intentar un asalto masivo este mismo miércoles, coincidiendo con la convocatoria a urnas en el país vecino. La noche, si bien ha sido tranquila en las fronteras tanto de El Tarajal como Benzú, ha trasladado esa alarma constante que se ha instalado en la zona hacia la playa de El Trampolín, donde la Policía Local de la ciudad autónoma irrumpió para poner fin al enorme mercadillo que allí habían instalado los inmigrantes, donde se mercadeaba con comida, bebida y ropa usada.