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Pedro Sanchez durante su discursoAFP

Sánchez vuelve a reivindicar ante la ONU su gestión en Ceuta: «No vamos a convertir al inmigrante en enemigo»

El presidente atribuye la situación a «la desigualdad, la desesperación y la desinformación» y presenta a los ceutíes como ejemplo de respeto a la legalidad y los derechos humanos

Pedro Sánchez ha aprovechado su intervención ante la Asamblea General de la ONU para reivindicar ante el mundo la respuesta de su Gobierno a la crisis migratoria. En su discurso de la madrugada de este jueves, ha exigido que la próxima secretaria general de la ONU sea una mujer hispanoamericana y, como era de esperar, se ha pronunciado sobre la invasión de Ceuta desde la coherencia de ser «siempre fieles a nuestros principios».

El presidente del Gobierno, como lleva años siendo común en su Ejecutivo cuando la balanza no cae de su lado, ha vuelto a apelar a la desinformación como potenciador de la crisis de inmigración irregular que tiene en vilo a los ceutíes y a los españoles. «La desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis», afirmó.

Pese a que los casi 15.000 inmigrantes estén sembrando el pánico, protagonizando agresiones sexuales, peleas, robos e intranquilidad, Sánchez ha ejercido de defensor de los migrantes: «Sé que, en momentos así, la tentación es elegir el atajo. Ceder al miedo, convertir al inmigrante en enemigo y vulnerar la legalidad. Pero España no va a hacerlo. Y tampoco Ceuta».

Pedro Sánchez durante su discurso del miércolesAFP

Por último, ha continuado con la reivindicación de valores del pueblo ceutí como si en él fuesen implícitos: «Su ciudadanía está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los derechos humanos. Y saldremos de ella más fuertes precisamente por eso».

«Porque España no elige el camino más fácil. Elige el camino más justo», concluyó el presidente del Gobierno.

Un discurso en el que Sánchez ha vuelto a presentar la crisis migratoria desde una perspectiva alejada de las preocupaciones que, según los testimonios y denuncias que se han conocido en Ceuta, afectan a los ciudadanos, mientras reivindica una gestión que presenta como ejemplo de respeto a la legalidad y los derechos humanos.