Algunas de las joyas de Zapatero
De la herencia familiar al regalo del rey saudí: la cronología de las versiones de Zapatero sobre las joyas
Su entorno dijo inicialmente que procedían de herencias y regalos, pero ahora ha identificado al entonces rey de Arabia Saudí como donante
En el pasado mes de mayo, cuando trascendió que, durante el registro de su oficina, la UDEF había encontrado numerosas joyas, el entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero habló de herencias familiares y regalos, con una valoración estimada de entre 30.000 y 50.000 euros. Posteriormente, Zapatero evitó responder al juez sobre las piezas y pidió tiempo para reunir documentación, y en julio las definió públicamente como un «regalo de cortesía personal» sin identificar a quien se lo había hecho. Finalmente, este miércoles su defensa ha puesto nombre y fecha al supuesto origen de las piezas de mayor valor, afirmando que fueron un obsequio del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdelaziz, durante su visita a España en 2007.
Todo esto ocurre mientras el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, investiga en una pieza separada el origen de las joyas. Una primera tasación situó el valor del conjunto en 1.323.915 euros, una cifra muy alejada de la estimación inicial trasladada por el entorno del expresidente. El magistrado abrió entonces una investigación por presuntos delitos fiscal y de contrabando y ha reclamado reiteradamente documentación sobre la procedencia de las alhajas.
Así las cosas, la primera explicación pública llegó de la mano de Luis Arroyo, portavoz de Zapatero, pocos días después del registro de la oficina. Arroyo aseguró que, según lo que se le había trasladado, las joyas y relojes encontrados por la Policía procedían de «regalos y herencia», tanto de la madre de Zapatero como de la madre de su mujer, Sonsoles Espinosa, y posiblemente de una tía del expresidente. El portavoz situó además el valor del conjunto entre 30.000 y 50.000 euros, pese a que ya entonces se había anunciado que las piezas serían sometidas a una tasación especializada. Cuando se conoció posteriormente la valoración judicial, Arroyo llegó a pedir disculpas por haber podido «inducir a error» y mantuvo que Zapatero tendría que aclarar el asunto ante el juez.
Zapatero estaba citado el 17 de junio ante Calama, que ya había abierto la pieza separada para investigar las joyas y le atribuía provisionalmente delitos fiscal y de contrabando. En ese entonces, el expresidente se acogió a su derecho a no responder a las preguntas sobre las alhajas y su defensa pidió tiempo para reunir la documentación necesaria. El expresidente se comprometió a aportar las explicaciones posteriormente, en un plazo de aproximadamente una semana o diez días.
Un día antes de aquella declaración, el 16 de junio, Zapatero ya había enviado, a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta a la Corte Real saudí para que corroborase que las joyas habían sido un regalo recibido en 2007. En aquella misiva ya se hablaba de tres juegos de joyería entregados durante la visita oficial del rey Abdalá a España.
Las joyas halladas en la caja fuerte del despacho de Zapatero
Más de un mes después de su declaración, y sin haber aportado todavía al juez la documentación prometida, Zapatero ofreció su primera explicación pública sobre las joyas. El 23 de julio, en una entrevista en TVE, aseguró que eran un «regalo de cortesía personal de hace muchos años» y explicó que las piezas estaban guardadas junto a las joyas de su familia y otros regalos. También cuestionó la valoración de 1,3 millones y aseguró que ni él ni su familia podían imaginar que las piezas tuvieran ese valor.
Ante la falta de respuestas del expresidente, el pasado 21 de septiembre el juez Calama concedió a Zapatero un plazo de tres días para aportar «toda la documentación que se encuentre en su poder» relacionada con las joyas. Al mismo tiempo, encargó una nueva pericial mucho más detallada para determinar la composición de las piezas, sus gemas, su posible origen geográfico, su antigüedad y su valor individual y conjunto.
Finalmente, este miércoles, la defensa de Zapatero ha presentado finalmente un escrito ante Calama en el que concreta el supuesto origen de tres juegos de joyas, compuestos por collar, pulsera, sortija y pendientes y diferenciados por sus rubíes, esmeraldas y zafiros. Según el documento, las piezas fueron un «obsequio» del rey Abdalá bin Abdelaziz Al Saud, que se las habría entregado personalmente a Zapatero en el Palacio de La Moncloa durante su visita oficial a España de los días 18 y 19 de junio de 2007. La defensa las define como una «atención estrictamente personal, aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» hacia el monarca.