El ministro del Interior, Grande-Marlaska, saluda al comisario europeo de Interior, Magnus Brunner
Marlaska ignora la invasión de Ceuta para defender que en España entra solo el 17 % de la inmigración europea
El ministro del Interior alardea de «control fronterizo» antes sus socios europeos y les pide «solidaridad»
Los ministros del Interior de los distintos países de la Unión Europea se han reunido en Luxemburgo para tratar cómo reforzar las fronteras europeas y facilitar la devolución de los inmigrantes irregulares tras la crisis desatada en Ceuta por la entrada de cerca de 80.000 inmigrantes marroquíes el pasado 30 de julio.
En dicha reunión, precisamente por debatir medidas contra la crisis de Ceuta, uno de los protagonistas era el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska. Sin embargo toda la explicación que ha dado el representante español ha sido alardear del control fronterizo que tiene España, donde se ubica la mayor parte de la frontera sur de la Unión Europea, tanto en Canarias como en Ceuta y Melilla, únicos territorios comunitarios ubicados en el continente africano.
El ministro ha defendido la «eficacia de la gestión migratoria» en España y de su política de prevención en origen. «Las rutas atlánticas y del Mediterráneo occidental suponen el 17 por ciento de las llegadas irregulares a la UE, y las de Ceuta representan solo el 0,7 por ciento del total», ha destacado en Luxemburgo.
Claro, ha obviado la entrada de 80.000 inmigrantes el pasado 30 de julio que, si fueran cuantificados, reventaría las cifras que ha dado el ministro.
Según la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), que utiliza solo los datos aportados por los distintos países, entre los meses de enero y agosto de este año han entrado en Europa de forma irregular un total de 100.929 inmigrantes, 20.161 en España tanto por Canarias como por el Estrecho y por las Islas Baleares (lo que desmiente, incluso, el 17 % afirmado por Marlaska). Si a esa cifra se sumaran los 80.000 del pasado 30 de julio, echaría por tierra el alarde de Marlaska.
Por eso, los ministros del Interior van a conocer este jueves las medidas que propone la Comisión Europea para proteger mejor las fronteras exteriores de la UE mediante un refuerzo de la vigilancia, tanto presencia como de las redes sociales, más dificultades para solicitar el asilo e incluso, suspenderlo en caso de crisis como la que se está dando en Ceuta desde el 30 de julio.
Sin embargo, Marlaska, lejos de reconocer cualquier error o dificultad en el control de fronteras, se ha limitado a pedir «solidaridad» al resto de socios, «solidaridad operativa, financiera y política» para hacer frente a las crisis migratorias, como la que vive Ceuta desde el pasado 30 de julio. «La falta de solidaridad debilita y fragmenta a la UE», ha manifestado en el Consejo de Ministros de Interior celebrado este jueves en Luxemburgo.