Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo
29-N
Sánchez sortea electoralmente la declaración de las hijas de Zapatero que sigue acumulando reveses judiciales en el 'caso Plus Ultra'
Alba y Laura están citadas a declarar el próximo día 30 de noviembre, justo después de las generales en las que el presidente del Gobierno dijo que contaría con su predecesor en el cargo
Si hay algo que Pedro Sánchez ha logrado eligiendo el 29 de noviembre como fecha para las elecciones generales anticipadas es sortear, en parte, el calendario judicial del caso Plus Ultra para que no interfiera en la recta final de su campaña. No en vano, el plato fuerte de la causa será, mientras avanzan las pesquisas de los investigadores que analizan las cuentas bancarias de los principales imputados en el proceso, la declaración de las hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, citadas como imputadas en la Audiencia Nacional, ante el juez José Luis Calama, el día 30 de noviembre, tras conocer el resultado de las urnas. Un detalle que permitirá al PSOE minimizar el coste político de un interrogatorio que la presunta trama vinculada al volverá a poner el foco no sólo en el papel de los Zapatero, que presuntamente influyeron en decisiones institucionales de calado, para hacer fortuna sino, además, silenciar las presuntas irregularidades en la concesión del rescate público de la aerolínea, en pandemia, que apuntan al Consejo de Ministros de manera directa.
De ahí, las pesquisas que dirige Calama acerca de los 53 millones de euros que recibió la compañía, en marzo de 2021, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), a pesar de que se trataba de que la mercantil bebía de capital mayoritariamente venezolano, que su actividad empresarial era reducida, que solo cubría una ruta que pone en duda el carácter estratégico y que antes de solicitar la ayuda, ya se encontraba en «quiebra técnica», motivo por el que, supuestamente, se vio obligada a solicitar el aplazamiento de varias deudas muy elevadas con la Seguridad Social y constituir varios préstamos puente con los que aparentar una solvencia que no tenía.
Por todo ello, la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional sitúan a Zapatero en el vértice de una presunta «organización criminal» de carácter transnacional, orientada al tráfico de influencias y el blanqueo de capitales.
Y, pese a que Sánchez aseguró que contaría con su predecesor y mentor en campaña, lo cierto es que ha calculado la contienda electoral, al margen de citaciones comprometidas que son lo único del procedimiento que puede controlar. Hasta el momento, según los informes policiales y los autos del magistrado instructor, dejan poco espacio a la imaginación, estrechando el cerco a cómo parte de esos fondos, al menos el 1% de los mismos, unos 530.000 euros, se habrían transformado en 'mordidas' que, más tarde y para evitar explicaciones al fisco español o levantar sospechas, se desviaron a través de sociedades pantalla, personas interpuestas y entramados off shore en paraísos fiscales de Reino Unido, Suiza o Arabia Saudí.
Es en esta red de colaboradores, entre los que se encuentran los ex directivos de la compañía –Julio Martínez Sola y Roberto Roselli–; el considerado cerebro financiero de la estructura, el ciudadano neerlandés Simón Leendert Verhoeven; el testaferro y amigo personal de Zapatero, el empresario alicantino Julito Martínez Martínez, a través de Análisis Relevante; son las hijas del histórico socialista, Laura y Alba, mediante la agencia de comunicación What The Fav, las que más le preocupan.
No sólo porque, presuntamente, a través de ellas canalizó cientos de miles de euros por trabajos de maquetación de supuestos informes de consultoría que no han visto nunca la luz. En especial, porque Análisis Relevante pagó del orden de 240.000 euros a What The Fav –de la que ambas mujeres son administradoras solidarias y en cuyas cuentas Zapatero tiene firma autorizada– pero, también, recibieron ingresos de otras sociedades bajo sospecha como el Inteligencia Prospectiva, Gate Center o Thinking Heads.
El denominador común de todos estos ingresos fue que no constaba detalle de la prestación real de un trabajo identificado y que, en su mayoría, el dinero se redistribuyó en diversos pagos hacia el entorno familiar, como la hipoteca de un inmueble que fue amortizada por la mujer de Zapatero, Sonsoles Espinosa, en un tiempo récord; o, las transferencias desde la empresa a las cuentas personales de las hermanas, 247.000 euros en el caso de Laura y cerca de 200.000 a Alba.
Los constantes reveses judiciales
Hasta la fecha, todos los intentos de Zapatero por anular la causa, cuestionar las investigaciones y lograr la caducidad del asunto de las joyas o apartar a los peritos encargados de tasarlas, en una pieza separada de la principal, se ha traducido en constantes reveses judiciales. Ni vulneraciones de derechos fundamentales, ni anulación de pruebas sobre la mesa -como las conversaciones interceptadas en EE.UU. a uno de los presuntos implicados en la trama señalando a Zapatero-, ni cancelación de las averiguaciones patrimoniales encargadas a la Agencia Tributaria han surtido efecto.
El ex presidente del Gobierno acumula hasta seis reveses, entre otros, que lejos de complicar los avances de la instrucción han contribuido a consolidarla. En especial cuando, en vista de los indicios y de la actuación de los investigadores, los ex directivos de Plus Ultra, así como el propio Julito Martínez, han optado por cooperar con la Justicia, en busca de un posible pacto con la Fiscalía Anticorrupción, en línea con la doctrina Aldama, fijada por el Supremo en la causa que condenó al ex ministro de Transportes José Luis Ábalos y a su ex asesor Koldo García Izaguirre.
De ahí que Sánchez haya mantenido un perfil bajo en el asunto que afecta a su mentor político. Cabe recordar que era él, quien presidía el Consejo de Ministros que aprobó el rescate y como órgano colegiado de responsabilidad compartida de sus miembros, ha defendido públicamente la presunción de inocencia de Zapatero y ha confirmado que contará con él en esta campaña.
No obstante, sin dejar nada al azar, y teniendo en cuenta que la declaración judicial de las hijas de Zapatero ante el juez Calama, programada el 30 de noviembre, podría ser un nuevo escándalo para el modus operandi del socialismo español, que momentáneamente ha sorteado la imputación del PSOE, como partido, Sánchez ha apostado por un adelanto electoral al 29 de noviembre.
Laura y Alba se sentarán frente al juez Calama un día después de la llamada a las urnas, mientras la campaña se centra en el problema de la vivienda y el caso Plus Ultra —con sus ramificaciones venezolanas, las joyas, las sociedades pantalla y los paraísos fiscales— queda, durante unas semanas, alejada del foco. El calendario judicial, no obstante, seguirá avanzando en paralelo al político aunque, en esta ocasión, Sánchez ha conseguido orillar el impacto principal de la visita de las hijas de Zapatero a la Audiencia Nacional, cuando ya se hayan cerrado los colegios electorales y el resultado de los comicios no se vea afectado por lo que puedan contar las dos jóvenes en su comparecencia ante el juez Calama.