El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en una imagen de archivo
Cerco al expresidente del Gobierno
Plus Ultra se financió con cuatro préstamos puente por valor de 1,3 millones mientras esperaba el rescate conseguido por Zapatero
Según un perito judicial, la aerolínea se encontraba en situación de quiebra técnica antes de la pandemia. Además, mantenía deudas abiertas con la Seguridad Social que le impedían acceder a ninguna ayuda pública y que trató de enmascarar con un aplazamiento
La declaración de Julito Martínez Martínez, el presunto testaferro del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, concluía este martes en la Audiencia Nacional, tras más de tres horas de interrogatorio del juez instructor José Luis Calama, en las que el empresario se ratificaba en todo lo expuesto en un escrito presentado por su defensa, horas antes de la cita judicial. A la versión de Martínez se sumaba otro documento registrado por los dos directivos de Plus Ultra, investigados junto a Martínez por el polémico rescate de 53 milones de euros concedidos a la compañía por el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez.
Precisamente, en su voluntad de «colaborar» con el magistrado en el esclarecimiento de los hechos, los responsables de la aeolínea no sólo reconocieron que el ex presidente socialista solicitó una comisión del 1% del importe total por influir en la inyección financiera sino que, además, han aclarado, por primera vez, cómo financiaron la sociedad para darle apariencia de viabilidad, más allá del ya conocido aplazamiento de su deuda con la Seguridad Social, antes de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) diese el visto bueno a su expediente.
Así las cosas, mientras la entidad dependiente del entonces Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero estudiaba la solicitud de Plus Ultra, entre octubre de 2020 y febrero de 2021 –y hasta la llegada del primer pago del Gobierno, el 18 de marzo, por valor de 19 millones de euros–, la mercantil recibió cuatro préstamos puente que maquillaron su situación de «quiebra» técnica antes de pandemia, como certificó un perito judicial en la primera investigación que se abrió para quedar arxhivada. El importe total de los mismos ascendió, por una parte, a 1 millón de dólares y, por otra, a más de 1,3 millones de euros.
El origen 'opaco' de los fondos
Sin embargo, la entrada de liquidez no se produjo en bloque, sino a través de varias sociedades diferentes, todas ellas de origen internacional, y en la siguiente proporción, como desglosa el propio escrito de Plus Ultra: Alpha Wira Trading UK (Reino Unido) aportó medio millón de dólares, Panacorp contribuyó con 450.000 euros -una cuantía que fue dada por buena por la SEPI, tal y como reconoció uno de pos auditores que compareció en el Senado, en la Comisión de Investigación del rescate, aunque nadie lo comprobó como tal-, Valerian Corporation sumó 450.000 euros más y Wailea Investment puso 500.000 dólares,
Las cantidades, no obstante, tuvieron que ser devueltas por la aerolínea en varios movimientos bancarios para restituir los importes a través de distintas operaciones con destino internacional, lo que difcultaba la trazabilidad del dinero que se reembolsó, en su mayor parte desde Valerian Corporation que en esencia era, según la información reflejada por la propia Plus Ultra, Rodolfo Reyes, su accionista mayoritario. Así consta en un mensaje de Whatsapp, fechado en agosto de 2020, en el que el inversor venezolano confirma al director financiero la identidad del pagador, con un escueto: «Valerian soy yo».
Una afirmación que ya, en otra ocasión anterior, había provocado sospechas en el departamento interno de Plus Ultra sobre el carácter opaco del dinero, por lo que se dejó escrita la recomendación de no aceptar fondos procedentes de Valerian al no tener acreditada su procedencia.
Cuando llegé el momento de atender a las devoluciones de las cantidades, que se iniciaron el 24 de marzo de 2021 tras haberse recibido la primera fase del rescate del Ejecutivo español, por valor de 19 millones de euros, apenas una semana antes, éstas volvieron a trocearse en importes similares a los ingresados, con destino Gibraltar, Reino Unido y Puerto Rico, entre otros. Una operativa cruzdas que dificultó la trazabilidad de los fondos y en la que se incurrió en varias incidencias que obligaron, en concreto a Alpha Wira, a efectuar hasta cinco transferencias fallidas, en los mismos y «sucesivos intentos de devolución entre el 24 de marzo y el 4 de mayo» hasta que cuajó, con éxito, la última articulada, en Islas Mauricio.
Además, en el mes de noviembre de 2019, Plus Ultra entregó como pago en especie un avión Airbus A340-300, que el mismo día se realquiló a 75.000 dólares al mes, en dación en pago para amortizar los intereses y con una opción de compra por 10 millones de dólares, diferida en cinco años. Aunque más tarde, en 2020 las condiciones iniciales se modificaron a través de un anexo con efectos restroactivos. Esta operativa se fue modificando sobre la marcha y ofreció una escasa seguridad jurídica de los términos pactados que se extendieron hasta el mes de febrero del año pasado, 2025.