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Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva, en una imagen de archivoEFE

Miércoles y jueves en Madrid

Lula, Sheinbaum y Delcy Rodríguez se ausentan de la Cumbre Iberoamericana, con Milei como plato fuerte

El Ejecutivo había echado el resto para que la cita fuera un éxito. Asistirán los presidentes de Argentina, Andorra, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal y República Dominicana

La XXX Cumbre Iberoamericana arranca este miércoles en Madrid con la ausencia de sus principales líderes, a excepción del argentino Javier Milei. No participarán la mexicana Claudia Sheinbaum, ni el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ni el colombiano Abelardo de la Espriella, ni la venezolana Delcy Rodríguez, ni el ecuatoriano Daniel Noboa, ni tampoco la peruana Keiko Fujimori. De la Espriella y Noboa han delegado en sus vicepresidentes. El resto, en sus ministros de Asuntos Exteriores.

Asistirán, por el contrario, los presidentes de Argentina, Andorra, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal (representada también por su primer ministro) y República Dominicana. Y los vicepresidentes de Colombia, Ecuador y el Salvador. No obstante, desde el Gobierno se declaran muy satisfechos con el nivel de participación, puesto que lo comparan con el de la anterior cumbre, la de Ecuador en 2024, que fue un fracaso: solo acudieron cuatro jefes de Estado y de Gobierno, incluyendo al anfitrión. Fuentes gubernamentales aseguran haber relanzado la cumbre después de haber pasado por malos momentos.

La realidad es que el Ejecutivo de Pedro Sánchez había echado el resto para que la cita internacional fuera un éxito de asistencia, a pesar de que el grueso de los países miembro han girado no precisamente hacia la socialdemocracia, sino hacia la derecha. España había tenido gestos de acercamiento con la presidenta Sheinbaum a través del Rey, que en marzo reconoció «mucho abuso» y «controversias éticas» en la conquista de América, e incluso había invitado a la presidenta encargada de Venezuela a pesar de las sanciones europeas que pesan sobre Rodríguez.

La ausencia de Sheinbaum es un baldón para el Gobierno, que argumenta que la presidenta mexicana viaja muy poco fuera de su país. La de Rodríguez, en realidad, le quita un problema de encima a Sánchez; máxime después del regreso de María Corinna Machado a Venezuela, con la intención de abrir el camino hacia la transición.

En el Ejecutivo esperaban con los brazos abiertos a Lula da Silva tras su reelección contra pronóstico, que a comienzos de la semana pasada fue utilizada por Sánchez y el PSOE como ejemplo de la remontada que se producirá en España, decía. Incluso fantaseaban con algún tipo de acto conjunto de ambos mandatarios de izquierdas.

No hay previsión de encuentros bilaterales de Sánchez con Milei ni con el resto de sus homólogos. Además, la voz cantante de la delegación española la llevará, en realidad, Felipe VI, que moderará el debate. Estarán como invitados el secretario general de la ONU, António Guterres, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera.

A diferencia de lo ocurrido en Ecuador, en esta ocasión sí habrá una declaración conjunta cuyos términos aún están negociando las delegaciones. No obstante, será una declaración de mínimos que no entre en los principales temas de disenso entre la región, como la inmigración, el desarrollo sostenible y la igualdad, reconocen fuentes gubernamentales.

Entre los acuerdos ya alcanzados por los asistentes figura la creación de una red iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil, inspirada en el mecanismo de respuesta de emergencia de la UE. Se trata de una red que pondrá en contacto a los servicios de emergencia de los distintos países, para agilizar y coordinar la respuesta internacional en caso de catástrofe. Contará con un fondo fiduciario al que España aportará inicialmente un millón de euros.