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Hander VET, el veterinario a domicilio que atiende y despide a las mascotas en casa
Nacida en Madrid, Hander VET acompaña a las familias en la despedida de su mascota en casa y gestiona los certificados para viajar con ella al extranjero
Despedir a una mascota siempre es duro. Son amigos que nos acompañan durante largas etapas de nuestras vidas y a los que tenemos un inmenso cariño, y en muchas ocasiones el último adiós tiene lugar de manera impersonal. Llevarlos a una clínica y dejarlos en manos de veterinarios a los que ni siquiera conocen, en un ambiente frío y hostil, puede generar momentos desagradables que supongan un gran estrés tanto para el propietario como para el animal, especialmente cuando este está enfermo y lo que necesita es un espacio tranquilo que le evite un sufrimiento añadido.
Por esto nace Hander VET. Se trata de una plataforma de veterinarios a domicilio que nació en Madrid y que este año ha dado el salto a varias de las principales ciudades españolas. Su origen, sin embargo, fue casi casual. Hace un par de años, Andrea, una de las principales socias y veterinaria, empezó a atender en casa a las mascotas de familiares y amigos por pura comodidad, y el boca a boca hizo el resto. «Cada vez nos pedían más visitas, y Andrea empezó a colaborar con otros compañeros veterinarios. Sin darnos cuenta habíamos creado una red de clientes y de profesionales que atendían a domicilio», explica José Antonio Valgañón, cofundador de la empresa. De aquellas visitas sueltas a casas conocidas, el proyecto ha pasado a operar hoy en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Tenerife.
El último adiós, en casa
Uno de los dos pilares del proyecto es practicar al animal lo que ellos llaman «eutanasia humanitaria», un proceso amigable que permite dar a la mascota una despedida en condiciones, en un entorno familiar y de confort. Así los propietarios no tienen que pasar por el mal trago a nivel personal que supone un adiós aséptico en una clínica veterinaria.
El procedimiento empieza siempre con una valoración: un veterinario se desplaza al domicilio y examina al animal, y no todos los casos acaban en eutanasia, porque si la mascota aún puede tratarse se deriva a una clínica. Cuando la despedida es la única salida, el ritmo lo marcan los dueños. El veterinario explica antes cada paso, y el proceso se divide en dos fases: primero una sedación, para que el animal no sienta nada, y después la administración del eutanásico. A partir de ahí, los propietarios se despiden el tiempo que necesiten y en el lugar que elijan.
Certificados a contrarreloj para viajar con el animal
Una clienta venezolana con residencia en España tenía que volar a su país natal para someterse a unas sesiones de quimioterapia urgentes. No viajaba sola, lo hacía con su mascota. La mujer llevaba tiempo intentando sin éxito conseguir la documentación pertinente para que el animal pudiese acompañarla sin problema. Se acercaba la fecha del vuelo y no encontraba ninguna solución, por lo que de manera desesperada decidió consultar a la inteligencia artificial, que le recomendó acudir a Hander VET. Tras contactar con su equipo de especialistas, pudo tramitar el certificado de su perro de manera exprés, lo que le permitió viajar sin complicaciones al día siguiente.
Es el segundo gran servicio del proyecto. Con el auge de los viajes y la costumbre de tratar a los animales como uno más de la familia, cada vez más gente quiere llevarse a su mascota al mudarse o salir del país. El problema es que esos traslados exigen una documentación y unos certificados nada sencillos que la clínica de confianza a menudo no puede tramitar. Ahí entra la empresa: un veterinario acude al domicilio, comprueba que todo esté en regla (vacunas, desparasitaciones y requisitos del país de destino) y gestiona el papeleo hasta lograr el certificado, a veces en apenas 24 horas.
En Hander VET ven en este servicio aún más recorrido que en las despedidas: la gente viaja más y con más apego por sus mascotas. Hoy operan en los principales aeropuertos y ciudades del país, y su objetivo es dar el salto a Europa y convertirse en un gestor de referencia de los certificados de viaje para mascotas. Dos servicios muy distintos, uno triste y otro feliz, unidos por la idea de que el cuidado de los animales ocurra donde transcurre su vida: en su hogar.