El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en el Parlamento de Andalucía
El día que Juanma Moreno 'desveló' su insomnio severo: «Me recetan un hipnótico, una pastilla más fuerte...»
El presidente andaluz no duerme más de cuatro o cinco horas al día, un trastorno que sufre en España alrededor del 10 y el 15 % de la población adulta
Juanma Moreno no duerme más de cuatro o cinco horas al día. El presidente andaluz sufre insomnio severo, un trastorno que sufre entre el 10 y el 15 % de la población adulta en España.
El dirigente popular nunca ha escondido sus problemas con el sueño, pero recientemente, en la presentación de su libro ‘Manual de convivencia. La vía andaluza’, relató su situación personal en público.
Antes del verano, Moreno había contado en un corrillo de periodistas a las puertas del Parlamento autonómico el motivo de lucir un misterioso anillo en el dedo anular de su mano derecha, una información que fue recogida en esta pieza en El Debate, allí presente.
Se trataba de un modelo de Oura Ring que le ayuda «a controlar mi sueño», enviando información útil al móvil del paciente que lo utiliza. «Me dice cuántas horas debo descansar, cuál es mi hora adecuada para irme a dormir, porque utiliza un algoritmo donde se mide mi temperatura corporal, el oxígeno en sangre...», detalló.
Los problemas de los fármacos
Sin embargo, sus problemas con el sueño ahora han tenido mayor alcance, y por tanto, repercusión, tras hablar de ello en la presentación de su obra, celebrada en Sevilla, en concreto en la Real Fábrica de Artillería. «Soy un insomne severo, y por tanto diagnosticado», relató Moreno a la presentadora del acto, la periodista Carmen Morodo. «El insomne severo es aquel que no duerme más de cuatro o cinco horas al día. Por este anillo me pregunta todo el mundo, no voy a decir la marca porque me deberían pagar una pasta los dueños», contó entre risas.
«Con los datos que manda el anillo a mi móvil, me van recetando, en función de eso, un hipnótico normalmente, una pastilla más fuerte o menos fuerte. El tema del sueño no se corrige. Desgraciadamente, la ciencia todavía no ha dado con la tecla. Los fármacos que hay actualmente tienen dos problemas. Uno, que van perdiendo efectividad con el tiempo, y lo segundo, que producen dependencia. Entonces, para evitar tanto una cosa como la otra, tienes que ir regulando y cambiando, y para eso me ayuda el anillo, para controlarlo desde aquí», contó.
«Una especie de unidad del sueño, fruto de la tecnología», resumió el presidente, que a pesar de su falta de sueño, o de no descansar todo lo que gustaría, puede cumplir a la perfección con una agenda tan dilatada como la que se intuye que tiene cualquier presidente autonómico.