El abuelo materno de Lucas, con abrigo rojo, en el centro, lora junto a otros familiares y vecinos de esta localidad almeriense tras un minuto de silencio que se ha guardado en un acto institucional a las puertas del Ayuntamiento donde las banderas ondean a media asta con crespón negro, para expresar su repulsa por el crimen, y tras el cual ha responsabilizado a la pareja de la madre de lo ocurrido, tras la detención de ambos. EFE/Carlos Barba

El abuelo materno de Lucas, con abrigo rojo, en el centro, llora junto a otros familiares y vecinos de esta localidad almeriense tras un minuto de silencio que se ha guardado en un acto institucional a las puertas del Ayuntamiento donde las banderas ondean a media asta con crespón negroEFE/Carlos Barba

Almería

El fracaso del sistema: las instituciones ignoraron los antecedentes de maltrato al niño asesinado por su madre

«Aquí han fracasado las instituciones». Es el lamento del abogado del abuelo materno de Lucas, a quien este viernes veíamos llorar desconsoladamente ante las cámaras.

El letrado José Luis Martínez, que ejercerá la acusación particular en nombre del abuelo, ha denunciado este sábado el «fracaso absoluto» de las instituciones públicas, desde el colegio donde estudiaba Lucas, al Ayuntamiento de Garrucha y la Junta de Andalucía, pasando por la inspección y las fuerzas de seguridad.

En el centro educativo veían que el niño llevaba hematomas, que llevaba un brazo encabestrado, y no hicieron nadaJosé Luis MartínezAbogado del abuelo materno de Lucas

Martínez ha explicado que existían señales evidentes de maltrato y absentismo ignoradas por el centro escolar, el CEIP Ex Mari Orta. Y ha criticado con dureza la inacción del entorno educativo y social del menor. Según su versión, existen testimonios de vecinos que veían al niño acudir «solo todas las mañanas» al colegio para evitar ser agredido en casa y ha asegurado que el menor asistía a clase con lesiones visibles.

Según el abogado, la madre y su pareja, Juan «nunca llevaron al niño al médico» para evitar que los facultativos detectaran las lesiones y activaran la alerta sanitaria.

Mientras, El Español asegura por su parte que los servicios sociales visitaron al niño 14 días antes de su muerte, pero nadie emitió ninguna alerta: «Esto no tiene explicación», ha admitido el alcalde de Garrucha, Pedro Zamora.

No hubo respuesta policial

Extiende también la crítica a la respuesta policial previa al desenlace fatal. El letrado ha revelado que la hermana de su cliente, tía abuela de la víctima, había acudido previamente a un cuartel de la Guardia Civil mostrando una fotografía en su teléfono móvil donde se apreciaba que el niño tenía «un moratón y un derrame en la sien».

Sin embargo, los agentes le indicaron que «tenía que haber una denuncia de la madre o un parte de lesiones» para poder actuar, algo imposible dado que los presuntos agresores evitaban el sistema sanitario.

El abuelo, que se personará en la causa el próximo martes una vez se levante el secreto de sumario, ha transmitido a su abogado una postura rotunda: «Vamos a sacar la verdad y, si mi hija Bárbara ha sido la culpable, que lo pague». A pesar del dolor, Martín ha solicitado que «caiga todo el peso de la ley» sobre los responsables, independientemente de su parentesco.

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