(Foto de ARCHIVO) El juicio estaba previsto que arrancara este próximo lunes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial por la fórmula del jurado popular
Granada
Prisión permanente para el hombre que mató a su hermana embarazada de ocho meses y a su sobrino en Las Gabias
Un acuerdo entre las partes evita a los familiares revivir en el juicio las «angustiosas» circunstancias de estos crímenes
La Audiencia de Granada ha condenado a prisión permanente revisable al hombre que mató, en mayo de 2023, a su hermana embarazada de ocho meses y a su sobrino de tres años en la vivienda en la que residían en la localidad de Las Gabias, después de que éste haya reconocido los hechos y aceptado esta pena.
El juicio estaba previsto que arrancara este próximo lunes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial por la fórmula del jurado popular, si bien las partes han llegado a un acuerdo previo por el que se ha emitido una sentencia de conformidad que condena al acusado a prisión permanente revisable por uno de los asesinatos –el del menor– y a 25 años de prisión por el de la madre.
Las condenas también incluyen los delitos de aborto, incendio y allanamiento de morada, según consta en la sentencia. A las penas privativas de libertad se suman indemnizaciones por una suma superior a 1,4 millones de euros a los familiares de las víctimas.
En virtud del acuerdo, el acusado, de unos 40 años, reconoció los hechos y aceptó esta condena, solicitando el «perdón por los crímenes que había cometido».
Los hechos
Aquella mañana del 27 de mayo de 2023 el acusado condujo desde los Llanos de Torredelcampo (Jaén) hasta la localidad de Las Gabias.
Una vez allí se colocó una gorra y una mascarilla quirúrgica para ocultar su rostro, cogió una barra de hierro de gran tamaño acabada en punta y, sobre las siete y cuarto de la mañana, accedió a la vivienda de su hermana por la puerta principal con un juego de llaves que ésta había perdido y de las que él se apoderó.
Nada más acceder al interior se encontró con ella en el recibidor y, aprovechándose de la sorpresa de la víctima, de la diferencia de corpulencia entre ambos y de su avanzado estado de gestación, se «abalanzó» sobre ella y comenzó presuntamente a golpearla con la barra de hierro en diversas partes del cuerpo «salvajemente».
Posteriormente, mantuvo la barra presionada contra su cuello y procedió a asfixiarla« provocando su muerte. El tribunal mantiene que el acusado »era plenamente consciente" de que su hermana se encontraba embarazada de 32 semanas y de que su fallecimiento provocaría necesariamente la muerte del feto, como así ocurrió.
A continuación, se desplazó hasta el dormitorio en el que se encontraba su sobrino de 3 años, al que también golpeó e hirió de forma mortal. Acto seguido puso los dos cuerpos sobre una cama, los cubrió con la ropa de cama y prendió fuego a la misma. Las llamas se extinguieron por sí solas sin llegar a propagarse, aunque sí provocaron algunos desperfectos en la vivienda.
Evitar mayor dolor
Todo ello ocurrió entre las 7,14 y las 7,32 minutos. Luego se montó en su vehículo y condujo hasta una estación de servicio de la autovía A-44, a la altura de Campillo de Arenas (Jaén). Allí se deshizo del juego de llaves, de la ropa manchada de sangre y de la mascarilla, así como de «diversos efectos incriminatorios que portaba».
El asesino fue detenido apenas dos días después de los crímenes. El que este juicio no se haya celebrado ha evitado a los familiares directos de la víctima, entre ellos la madre del propio acusado, revivir las «circunstancias angustiosas» que rodearon los crímenes, evitándoles con ello mayores sufrimientos, tal y como expone el tribunal en su sentencia.
En los delitos por los que ha sido condenado ha concurrido la agravante de disfraz y la circunstancia mixta de parentesco.