Grazalema regresa tras 11 días desalojada por el colapso del acuífero: casas destrozadas y negocios anegados
Así ha sido la vuelta a casa en Grazalema: sótanos con cuatro metros de agua y daños millonarios
El municipio gaditano recupera la normalidad entre daños estructurales, pérdidas económicas y escenas de emoción vecinal
Los vecinos de Grazalema (Cádiz) han regresado este lunes a sus viviendas tras once días desalojados por unas lluvias extraordinarias que provocaron peligro de hundimientos debido al colapso del acuífero. La primera noche de vuelta está marcada por la humedad, el barro y las casas patas arriba. En muchas viviendas el agua brotó desde el subsuelo, dejando escenas inéditas incluso para quienes están acostumbrados a convivir con episodios similares.
Paqui, vecina del municipio, relata a EFE que nunca había vivido algo igual. Antes de evacuar, colocó el sofá encima de una mesa para evitar daños mayores, una imagen que hoy resume el estado de su vivienda en pleno centro del pueblo. El agua emergía desde la entrada hasta el patio, y tuvo que pedir a los bomberos que rompieran un escalón de la fachada para facilitar la salida del agua acumulada, ya que en su caso no entraba desde fuera, sino que surgía desde el interior.
El impacto económico también es severo. Antonio, propietario de uno de los cinco supermercados del municipio, además de una ferretería y una fábrica de licores y mermeladas, explica que el almacén central situado en el sótano quedó completamente anegado. El agua alcanzó cuatro metros de altura, afectando a motores y maquinaria, y reventó la cámara de aire de las paredes. «Una catástrofe muy grande, tensión e impotencia de no poder hacer nada», afirma mientras espera la valoración de los peritos del seguro.
En las calles se mezclan los abrazos de reencuentro con la incertidumbre. Mari Luz, cocinera del colegio, aguarda noticias a través de la plataforma educativa ‘Séneca’ para saber cuándo podrá reincorporarse, ya que el centro permanecía sin luz. En la conocida como ‘zona cero’, el área de Los Corrales, todavía no se puede acceder a algunas viviendas. Mientras tanto, el Ayuntamiento luce pancartas de «Bienvenidos a casa» y «Gracias por vuestra ayuda», en un pueblo considerado ‘uno de los pueblos más bonitos de España’ que ahora afronta el reto de reconstruirse.