Pedro Sánchez y María Jesús Montero, en un acto en Gibraleón, Huelva
Precampaña andaluza
Sánchez vuelve a agitar el 'no a la guerra' y anuncia que propondrá a la UE romper el acuerdo con Israel
Montero elogia al presidente del Gobierno, al que describe como «referente internacional»: «Planta cara a los poderosos. Siempre nos coloca en el lado correcto de la historia»
Pedro Sánchez ha entrado este domingo oficialmente en la precampaña para las elecciones de Andalucía y lo ha hecho fundamentalmente agitando dos cuestiones: la regularización de inmigrantes y el 'no a la guerra'. Durante un mitin en Gibraleón (Huelva) donde ha acompañado a su candidata, María Jesús Montero, ha anunciado que este martes el Gobierno propondrá a Bruselas romper su acuerdo de asociación con Israel.
«Somos un pueblo amigo del pueblo de Israel, pero no estamos de acuerdo con las acciones que está llevando a cabo su Gobierno. Aquel Gobierno que viola el derecho internacional y por tanto los principios y valores de la UE no puede ser socio de la UE. Así de simple», ha afirmado el jefe del Ejecutivo, pidiendo el apoyo de los países europeos a su propuesta.
Ante sus afiliados, ha calificado la guerra de Irán como un «inmenso error» que está costando «miles de vidas humanas, millones de desplazados en la región de Oriente Medio y billones de euros de pérdidas económicas». «Les pido a los que iniciaron esta guerra que paren esta guerra y que paren los pies a Netanyahu», ha expresado.
Sánchez ha tildado de motivo de orgullo la cumbre izquierdista que se celebró ayer en Barcelona, sosteniendo que «no es casualidad que España fuera durante este fin de semana la capital de las fuerzas progresistas del mundo» y defendiendo las políticas socialistas frente lo que considera «la hecatombe de la derecha y la ultraderecha», a las que ha acusado de haber traído «guerra, inflación, pobreza y confrontación».
La cita en la que participaron entre otros Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum o Lula da Silva, al que Sánchez ha erigido como «referente», también ha sido muy aplaudida por María Jesús Montero, que ha llegado a señalar que estos líderes «progresistas» se conjuraron ayer para «impulsar la paz en el mundo, la justicia social, que nadie se quede atrás». La exvicepresidenta ha a Sánchez como «referente en el ámbito internacional»: «Planta cara a los poderosos, se llamen Trump, Netanyahu, Putin o se llamen grandes multinacionales. Siempre nos coloca en el lado correcto de la historia». Según la candidata socialista, Sánchez no está solo, sino que es «el primero y detrás de él, el resto de países, marcando el rumbo».
Montero también le ha elogiado por haber aprobado el decreto para la regularización extraordinaria, y masiva, de inmigrantes: «Gracias por hacerlo posible». Una regularización que Sánchez ha comparado con la que pediría para los españoles que emigraron durante el franquismo o los jóvenes que salieron a buscar trabajo tras la crisis financiera. «Si pedimos eso para nuestros abuelos y nuestros jóvenes, ¿cómo no vamos a pedirlo para la gente que contribuye a la estabilidad y a la prosperidad de nuestro país?», ha sostenido el dirigente socialista, que cree que es un acto de «reivindicación histórica». Y ha arremetido contra el PP y Vox, acusándoles de practicar «xenofobia y discursos racistas».
En su intervención, María Jesús Montero ha erigido al PSOE como «la única alternativa real al desmantelamiento de lo público» y ha acusado a la derecha de llevar a los servicios públicos al «colapso». «No vamos a permitir que nos empobrezcan», ha sostenido.