Imagen de una patrulla de la Guardia Civil
Almería
La Guardia Civil afronta el verano bajo mínimos en una de las zonas más exigidas de Andalucía
El principal puesto de la localidad de Roquetas de Mar llega a la temporada alta sin refuerzos ni agentes en prácticas mientras aumentan las dudas sobre la capacidad operativa ante el incremento de población
Roquetas de Mar (Almería) se prepara para una nueva temporada estival marcada por la llegada masiva de visitantes y el aumento de la actividad turística. Sin embargo, el principal puesto de la Guardia Civil del municipio afrontará los próximos meses sin los refuerzos que tradicionalmente recibía durante el verano, una situación que ha encendido las alarmas entre los agentes destinados en una de las zonas con mayor carga de trabajo de la provincia de Almería.
La preocupación gira en torno a una cuestión sencilla: cómo responder a una mayor demanda de seguridad ciudadana con una plantilla que continúa arrastrando problemas de personal y sin la incorporación de guardias civiles en prácticas, un apoyo habitual durante los meses de mayor actividad.
La situación ha sido denunciada por la asociación profesional JUCIL, que alerta de que la unidad afrontará el verano con menos recursos humanos en un municipio cuya población aumenta considerablemente durante las vacaciones.
Una de las unidades con más actividad
El puesto principal de Roquetas de Mar registra cada año una intensa actividad policial. Según los datos aportados por JUCIL y publicados por Diario de Almería, supera las 12.000 diligencias anuales y el millar de detenidos, unas cifras que reflejan la presión operativa que soporta la unidad.
A pesar de ello, la asociación denuncia que este año no se han convocado nuevas vacantes para reforzar la plantilla y que tampoco llegarán agentes en prácticas para cubrir parte de las necesidades derivadas de las vacaciones y del aumento de población propio de la época estival.
La situación se produce además en una provincia que, según los representantes de los agentes, continúa arrastrando un déficit de efectivos respecto a las necesidades recogidas en los catálogos oficiales.
El reto de mantener la seguridad
La falta de personal no es la única preocupación. Los representantes de los agentes sostienen que determinadas carencias materiales también dificultan el trabajo diario de la Guardia Civil en una zona especialmente sensible desde el punto de vista de la seguridad.
Entre las reivindicaciones figuran la renovación de vehículos y la mejora de determinados recursos operativos necesarios para afrontar tanto las labores ordinarias de seguridad ciudadana como la lucha contra actividades delictivas relacionadas con el narcotráfico.
Al mismo tiempo, la asociación denuncia problemas en las infraestructuras disponibles para el servicio. Uno de los aspectos que más críticas genera es la ausencia de calabozos en las dependencias de Roquetas, lo que obliga a trasladar detenidos a otros municipios de la provincia, con el consiguiente consumo de tiempo y recursos policiales.
Incertidumbre entre los agentes
La situación ha generado inquietud entre parte de la plantilla, que observa con preocupación cómo se acerca el verano sin que se hayan anunciado refuerzos para una de las localidades con mayor crecimiento de población durante estos meses.
Desde JUCIL consideran que la falta de respuestas por parte de las administraciones competentes incrementa la incertidumbre sobre el futuro de la unidad y sobre la capacidad de mantener los niveles de servicio habituales durante la temporada alta.
Mientras Roquetas se prepara para recibir a miles de visitantes, el debate vuelve a centrarse en una cuestión recurrente en numerosos destinos turísticos españoles: si los recursos disponibles serán suficientes para responder al aumento de actividad que acompaña cada verano a la llegada de turistas y residentes temporales.