Fran Rico Juárez en el plató de 'El Hormiguero'
El granadino que fue a 'El Hormiguero' por su cumpleaños y volvió con un coche: «No me lo creía»
Fran Rico Juárez relata a El Debate cómo vivió una noche que comenzó con una visita al programa junto a su madre y terminó con un coche nuevo gracias a una prueba superada por Nuria Roca
Hay cumpleaños que se celebran con una comida familiar, una cena con amigos o una tarta con velas. El de Fran Rico Juárez fue bastante diferente. Este vecino de Vegas del Genil (Granada) acudió a Madrid para asistir como público a El Hormiguero junto a su madre y varias amigas. Lo que no imaginaba es que acabaría regresando a Granada con un coche nuevo después de que Nuria Roca lograra superar una de las pruebas del programa y Cristina Pardo pronunciara su nombre en directo.
«Esto es una cámara oculta. Ese fue mi primer pensamiento», relata Fran para El Debate.
Más de diez horas para una entrada
La historia comenzó mucho antes de que arrancaran las cámaras. La madre de Fran y varias amigas suyas, amigas desde la época de la EGB, llevaban años soñando con asistir al programa presentado por Pablo Motos.
Sin embargo, conseguir una entrada no era tarea sencilla. Fran pasó más de diez horas pendiente de la pantalla del ordenador siguiendo el canal oficial de Telegram por el que se distribuyen las invitaciones para asistir al espacio televisivo.
«Las entradas de El Hormiguero las sacan por el canal oficial de Telegram y estuve más de 10 horas atento a la pantalla del ordenador para conseguirlas, porque se acaban en 30 segundos. Imagínate si no llego a conseguirlas, se habrían pedido el día libre en el trabajo mi madre y sus amigas para nada y mi cumpleaños habría sido bien distinto también».
Finalmente logró las entradas y el grupo puso rumbo a Madrid. El plan era sencillo: disfrutar del programa y después salir a cenar para comentar la experiencia.
Las chicas EGB junto a Fran antes del programa
«Esperaba disfrutar del programa y luego irnos a cenar mientras comentábamos qué tal lo habíamos pasado. Pero para nada me iba a imaginar que ese plan iba a mejorar tanto (risas). Ha acabado convirtiéndose en algo que aún en casa seguimos asimilando».
Del público al plató
La noche ya estaba siendo especial incluso antes del premio. Durante una de las pausas, Richard Salamanca, encargado de animar al público, descubrió gracias a la madre de Fran que aquel día era su cumpleaños. Lo siguiente ocurrió de forma completamente inesperada.
«En una pausa me sacó Richard, el animador de público y gran cómico, a hacer un minishow con él porque mi madre, allí mismo, le comentó que era mi cumpleaños, así que me bajó a plató directamente».
Aquella experiencia no le resultó del todo desconocida. Fran había hecho teatro durante años y disfrutó enormemente de aquellos minutos delante del público.
«Me sorprendió lo fácil que me lo hicieron Richard y el público. Se rieron un montón y me lo pasé muy bien. He hecho teatro durante muchos años y poder estar en el plató de El Hormiguero animando fue algo muy bonito y satisfactorio que me he traído de vuelta a casa».
Para él, aquello ya era un regalo más que suficiente pero no sabía que la noche guardaba una sorpresa mucho mayor.
El momento en el que cambió todo
Ya durante el programa, Nuria Roca decidió enfrentarse a una de las pruebas para obtener el coche. El reto consistía en cambiar de color varias bolas de rojo a blanco en apenas veinte segundos. Fran ya daba el coche por perdido.
«Yo con haber salido a hacer un mini espectáculo durante una pausa ya era feliz. Daba el coche por perdido al ver que habían nombrado a las 3 chicas. No me esperaba que Nuria Roca fuera a aventurarse a hacer el reto y menos aún que Cristina Pardo dijese mi nombre. Soy muy afortunado».
Cuando escuchó su nombre, tardó varios segundos en reaccionar. «Esto es una cámara oculta».
Lo que no se vio en televisión
Si el momento del premio fue inolvidable, lo que ocurrió después tampoco se quedó atrás. Lejos de encontrar envidia entre el público, Fran asegura que recibió el cariño de todos los asistentes y del equipo.
«El público se volcó conmigo, no sentí envidia por parte de nadie. Todo el mundo me daba la enhorabuena y muchos me decían que yo merecía el coche por habérselo hecho pasar tan bien durante el momento de la pausa. El equipo del programa es fantástico, muy cercanos y agradables. En parte ese coche es un poquito de todos. Me sentí muy arropado».
La sorpresa continuó al abandonar el plató. «Al salir del programa la gente que iba conduciendo me paraba por la calle en Madrid para darme la enhorabuena diciendo que habían visto el programa, era una locura».
Después llegó la celebración más inesperada. «Nos fuimos a cenar y en el bar me reconocieron y acabamos celebrando la victoria del coche con los camareros y gente (de Segovia) que, como yo, estuvo de público. Nunca me habría imaginado que me iban a regalar un coche por mi cumpleaños y lo iba a celebrar en un bar de Madrid con unos segovianos».
Parte de la emoción de aquella noche estuvo también en la reacción de su madre.
«Bueno, creo que se pudo ver muy bien su reacción en cámara (risas). Ella estaba en shock, tampoco se podía creer que la noche estuviese siendo tan redonda. Estaba en el programa que tanto quería estar, con su hijo y celebrando de esta manera mi cumpleaños».
Madre e hijo guardan además un recuerdo especial de El Hormiguero por el acompañamiento que sintieron durante los meses más duros de la pandemia.
«Además ella está muy agradecida, al igual que yo, por el acompañamiento tan bonito que nos hizo El Hormiguero durante el confinamiento del covid. En mi casa siempre estaremos eternamente agradecidos por esa gran labor».
La primera llamada tampoco fue para cualquier persona. «Llamé a mi amiga Carmen, estaba de fiesta en el Corpus de Granada, viviendo la feria. No me lo contestó a la primera y le dije que se saliese fuera del ferial y me llamase. Imagínate cómo se quedó, no daba crédito».
El regreso a Vegas del Genil
La repercusión continuó incluso después de abandonar Madrid. «Cuando me bajé del autobús en Granada, un hombre me paró para darme la enhorabuena por el coche. Ahí es cuando te das cuenta del alcance que tiene El Hormiguero».
Pero todavía quedaba una última sorpresa. «Al volver a casa, me esperaban en la puerta para echarme champán por la cabeza. Nos quedamos cenando en la puerta de mi casa porque mi hermana lo había preparado todo junto con una amiga suya. Acabé cenando pegajoso por el champán».
Una bienvenida que le emocionó especialmente. «Fue un momento muy bonito, no me esperaba un recibimiento así al llegar a casa. Mi hermana se alegró muchísimo, fue a la primera persona a la que llamó mi madre».
Su propio pueblo también se volcó con él. «Vegas del Genil también se ha volcado muchísimo y me han dado la enhorabuena y felicitaciones. Tengo un vínculo muy fuerte con mi pueblo y volver con un premio como este ha sido una alegría para muchos y muchas vecinas».
Lo que comenzó como una simple visita a El Hormiguero acabó convirtiéndose en una de esas historias que parecen escritas de antemano. Después de más de diez horas intentando conseguir una entrada, de ser elegido para animar al público durante una pausa y de escuchar su nombre cuando ya daba el premio por perdido, Fran Rico Juárez regresó a Granada con algo más que un coche nuevo.
Volvió con el recuerdo imborrable de una noche compartida con su madre, con la emoción de haber vivido un cumpleaños imposible de planificar y con el cariño de cientos de personas que celebraron su suerte como si fuera propia. Porque más allá del premio, lo que realmente se llevó de Madrid fue una historia que podrá contar durante toda la vida y que, por unos días, hizo sonreír a todo Vegas del Genil.