Así quedó el parabrisas trasero del vehículo oficial de la Guardia Civil tras ser ametrallado por los narcotraficantes que abrieron fuego contra él
Narcotráfico
Así quedó el vehículo de la Guardia Civil ametrallado con armas de guerra por los narcos en Huelva
Una banda criminal abrió fuego con armas largas y posiblemente semiautomáticas tras verse sorprendidos por los agentes durante un desembarco de hachís en Punta Umbría
Parabrisas reventados con una docena de disparos, impactos que atraviesan la carrocería, orificios de entrada y de salida… son las escalofriantes imágenes del vehículo oficial de la Guardia Civil que fue ametrallado por un grupo de narcotraficantes en Punta Umbría (Huelva).
Las fotografías de la AUGC (Asociación Unificada de la Guardia Civil) muestran el nivel de violencia de las organizaciones criminales que operan en el litoral andaluz y el peligro a los que se exponen a diario quienes las combaten. En esta ocasión, afortunadamente, no hubo que lamentar heridos ni daños más allá de los materiales.
Los narcos abrieron fuego contra los agentes del instituto armado cuando fueron sorprendidos descargando en esta zona de la costa onubense un alijo de más de mil kilos de hachís.
Los criminales abrieron fuego con armas largas cuando se vieron sorprendidos durante un alijo de hachís
Tras avistar una semirrígida a varios kilómetros de Punta Umbría, la Guardia Civil activó el dispositivo para interceptar la operación que iba a destinada al desembarco de la droga, movilizando para ello a varios agentes de distintas unidades. En la ría aguardaban una furgoneta, un turismo y un grupo de criminales que tenían el objetivo de alijar la droga. Cuando se vieron localizados, respondieron sin miramientos abriendo fuego contra los agentes, que repelieron la agresión.
Tras el intercambio de disparos, los autores consiguieron huir a pie, dejando sobre el terreno su preciado botín, aunque los guardias civiles lograron detener a uno de ellos. Además, hallaron por la zona varios casquillos y proyectiles para que sean analizados por Criminalística para determinar el calibre y el tipo de armamento empleado, muy posiblemente, armas largas y semiautomáticas. «Son armas de guerra; esto es a lo que nos enfrentamos», concluyen fuentes de la AUGC.
La fotografía, difundida por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), demuestra el nivel de violencia de estas organizaciones a las que se enfrentan los cuerpos policiales
Tras el operativo,se han intervenido 56 fardos de hachís, con un peso aproximado de 1.120 kilos, así como un arma corta de fuego hallada en el interior de uno de los vehículos utilizados por los narcotraficantes. La Guardia Civil ha desplegado un amplio despliegue para dar con los narcotraficantes que huyeron en el que participan el Servicio Marítimo, patrullas de Seguridad Ciudadana, el Destacamento de Tráfico, el Servicio Aéreo, el Equipo Pegaso, el Grupo Cinológico, la Compañía Fiscal, la USECIC y la Policía Judicial.
«¿Cuántos guardias asesinados se necesitan?»
El sentir de las asociaciones de la Guardia Civil con este hecho no se puede explicar con palabras. Esta vez no hubo que lamentar muertos, como sí sucedió hace escasas fechas, también en Huelva, pero las imágenes que ofrece El Debate demuestran que se rozó la tragedia.
La AUGC ha vuelto a mostrarse muy contundente para denunciar el tiroteo, donde se pone de manifiesto el nivel de violencia y de impunidad del narco para lograr sus objetivos: «Lo veníamos avisando y denunciando que iba a pasar: nuestros compañeros han sido tiroteados con armas largas por narcos esta madrugada. Por suerte no ha salido herido ningún compañero. ¿Ministerio del Interior, necesita más guardias civiles asesinados por esta gentuza para parar esto?».
Jucil ha calificado los impactos de bala en el vehículo oficial como la muestra del «salto cualitativo» que han dado las organizaciones de narcotráfico en las costas andaluzas. «Lo sucedido no es un episodio aislado ni fruto de la casualidad, sino consecuencia de años de falta de inversión en medios materiales, escasez de personal y ausencia de una respuesta contundente», han reivindicado.
Y es que las asociaciones del instituto armado no se cansan de repetir que los compañeros destinados en la actualidad en zonas especialmente delicadas por la actividad del narco, como Huelva –donde el pasado 9 de mayo fallecieron dos agentes durante una persecución– Cádiz y el Campo de Gibraltar se enfrentan cada día a organizaciones «cada vez más violentas, con mayor capacidad económica, logística y operativa». A cambio, se encuentran con que las plantillas siguen siendo insuficientes para hacerles frente: faltarían, según sus estimaciones, unos 300 agentes respecto al catálogo de efectivos previsto. La AUGC y Jucil han reclamado por enésima vez al Ministerio de Interior que se complete la dotación de vehículos y embarcaciones y que se reconozca de forma oficial la profesión de riesgo, así como la declaración del litoral andaluz como zona de especial singularidad.