(Foto de ARCHIVO) Tren en Granada.
Los problemas del tren entre Granada y Almería vuelven a dejar tirados a los viajeros
Una nueva incidencia obligó a trasladar en autobús a los pasajeros cuando el convoy quedó detenido en Iznalloz. El incidente vuelve a poner el foco sobre una conexión ferroviaria que acumula retrasos y contratiempos
Los usuarios de la línea ferroviaria entre Granada y Almería volvieron a sufrir este domingo una jornada marcada por las incidencias. Un tren que había partido desde la provincia almeriense con destino a Granada quedó detenido a la altura de Iznalloz, obligando a reorganizar el viaje de los pasajeros y a habilitar un transporte alternativo por carretera para completar el trayecto.
La situación provocó nuevas molestias entre los viajeros y reabre el debate sobre la fiabilidad de una conexión ferroviaria que periódicamente registra problemas operativos y retrasos que afectan a cientos de usuarios.
Un viaje que no llegó a su destino
El convoy inició su recorrido durante la tarde con llegada prevista a Granada poco después de las nueve de la noche. Sin embargo, el trayecto quedó interrumpido antes de alcanzar la capital granadina.
Según la información disponible, el tren permaneció detenido en las proximidades de Iznalloz durante varias horas, lo que obligó finalmente a Renfe a organizar un servicio alternativo por carretera para trasladar a los pasajeros hasta su destino.
Fuentes del ámbito ferroviario apuntan a que el tren llegó incluso a realizar una maniobra de retroceso antes de quedar definitivamente inmovilizado, aunque por el momento no se han aclarado oficialmente las causas de la incidencia.
Efectos también en el trayecto de vuelta
Las consecuencias del incidente no se limitaron al servicio que se dirigía a Granada. El convoy previsto posteriormente para cubrir el recorrido en sentido contrario también se vio afectado.
Los viajeros que debían desplazarse hacia Almería tuvieron que iniciar parte del trayecto en autobús antes de poder continuar por ferrocarril. La incidencia provocó retrasos que se prolongaron durante buena parte de la noche y alteraron la programación habitual del servicio.
Aunque finalmente el tren pudo completar el recorrido de regreso, los tiempos previstos quedaron modificados y la llegada a destino se produjo con una demora significativa respecto al horario inicialmente establecido.
Una conexión bajo el foco
La incidencia vuelve a poner de actualidad las dificultades que periódicamente afectan a la comunicación ferroviaria entre Granada y Almería, una infraestructura considerada estratégica para la movilidad del este andaluz.
Usuarios y asociaciones de viajeros han denunciado en distintas ocasiones retrasos, transbordos obligatorios y problemas operativos que reducen la competitividad del tren frente a otros medios de transporte.
Mientras Adif y Renfe continúan analizando lo ocurrido este domingo, los pasajeros afectados suman un nuevo episodio a una larga lista de incidencias que alimentan las críticas sobre el estado y la fiabilidad de esta conexión ferroviaria entre dos de las principales provincias andaluzas.