El puerto de Málaga sigue sin escáner para detectar el paso de droga
Málaga
La Costa del Sol, guarida del narco: los grandes capos de la droga se esconden entre Málaga y Marbella
Bajo el resplandor del Mediterráneo, la Costa del Sol esconde una cara mucho más oscura. Málaga y Marbella se han convertido en «foco principal» de las actividades de «sofisticadas organizaciones criminales» nacionales y extranjeras. Así lo advierte la Fiscalía General del Estado en su Memoria anual, un informe que describe entramados de «grandes narcos» que no solo trafican con drogas, sino que aseguran sus ganancias con el lavado de dinero.
Las cifras confirman lo que se percibe en las calles y puertos, con cada vez más tiroteos y alijos. Málaga es ya la tercera provincia en número de procedimientos por tráfico de drogas en España, tras Barcelona y Madrid. Solo en 2024, el incremento fue del 28,65 %. Según la Fiscalía, esta escalada responde a la presión policial en el Campo de Gibraltar, que ha empujado las operaciones hacia la Costa del Sol, donde la vigilancia tiene más fisuras.
En los procedimientos judiciales emergen alianzas inesperadas. Los papeles muestran cómo organizaciones albanesas y chinas trabajan de la mano, compartiendo rutas, información y recursos. La Fiscalía dibuja un escenario en el que estas mafias operan de forma coordinada y meticulosa, consolidando su presencia en Málaga y extendiendo su influencia más allá del sur de España, hacia un mapa global donde la Costa del Sol se convierte en nodo esencial.
Además, las calas y playas de la Axarquía, la comarca más oriental de Málaga, se han convertido en puerta de entrada de narcolanchas cargadas de droga. Cada alijo refuerza a Málaga como enclave estratégico, donde los narcos encuentran infraestructura, contactos y la protección que otorga la dispersión geográfica.
El negocio de la cocaína ha registrado un repunte notable en los últimos tiempos. No obstante, más allá de esta droga, Andalucía vive un auge del cultivo y exportación de marihuana y de la introducción de hachís. La explicación se encuentra a tan solo 14 kilómetros de sus costas y es Marruecos, principal productor de hachís en el mundo. Esta distancia es ideal para las narcolanchas que continuamente cruzan el Estrecho para dar entrada a la droga en Europa.
Sin embargo, como el poder de estas organizaciones no solo se mide solo en kilos de droga, sino también en dinero, la Fiscalía de Málaga lleva a cabo una investigación patrimonial temprana de ellas, lo que se refleja en el número elevado de procedimientos por blanqueo. El objetivo es rastrear los beneficios ilícitos antes de que se mezclen con el circuito legal.
Por otro lado, el informe denuncia la falta de escáneres en el puerto de Málaga, un agujero negro en el control de mercancías. A ello se suma que la empresa privada que facilita este sistema contaba con trabajadores actualmente investigados por colaborar supuestamente con los narcos en la entrada de contenedores llenos de cocaína. Una brecha de seguridad que no se soluciona y hace vulnerable al muelle.
En definitiva, la Costa del Sol se ha transformado en una auténtica guarida del narco. Entre el lujo de Marbella y el dinamismo de Málaga, los grandes capos de la droga han encontrado un refugio discreto donde ocultarse, invertir sus fortunas y dirigir operaciones internacionales. Tras la imagen de sol y turismo, la zona se ha convertido en el escondite perfecto de los señores de la droga que hoy controlan buena parte del negocio en Europa.