Nuevo atasco en la A-7 hacia la Axarquía
Málaga
El Gobierno ya lo admite: atascos de 10 horas y sin plan para retirar vehículos pesados en la A-7 de Málaga
La provincia sufre colapsos recurrentes con retenciones de más de diez horas, mientras el Gobierno admite en el Congreso la carencia de un plan específico para la vía
La situación es ya insostenible. La autovía del Mediterráneo, la A-7, se convierte con alarmante frecuencia en un parking para miles de malagueños. El último gran colapso, el 5 de noviembre, dejó imágenes dantescas y más de diez horas de retención. La causa, un camión averiado. Y la raíz del problema, según ha admitido ahora el Gobierno, es la falta de un protocolo específico.
Así lo ha confirmado una respuesta parlamentaria al PP, que ha destapado la inquietante realidad. No existe un plan ágil y coordinado para retirar vehículos pesados de esta arteria clave. Elisa Pérez de Siles, portavoz provincial popular, no duda en calificar la situación de «desprecio». «Málaga no se merece este desprecio que sufre desde Moncloa», afirmó con contundencia.
Horas interminables en el asfalto
La dirigente insiste en que el propio Gobierno «reconoce» más de 22 horas de atasco en solo cinco incidentes durante octubre y noviembre. «Llevamos siete años denunciando la situación y la única respuesta es admitir su inacción», lamenta Pérez de Siles. Y es que la espera en la carretera se traduce en frustración, pérdidas económicas y un enorme desgaste para las familias.
La portavoz popular conecta este problema con otros que ahogan la movilidad. Denuncia que para soluciones urgentes «no hay dinero, pero sí que lo hay para contentar a sus socios independentistas». Se refiere a un informe técnico valorado en catorce millones de euros, planteado por instituciones como la Diputación, que busca iniciativas para descongestionar la zona este.
El peaje más caro de España
Además, la formación conservadora ha lanzado campañas de recogida de firmas. Piden medidas urgentes para la descongestión y, de manera destacada, la bonificación del peaje de la Costa del Sol. No es un dato menor: es el más caro de España y su precio subió desde enero por encima de la inflación. Para muchos, es otro lastre diario.
La verdad es que la A-7 es una columna vertebral económica para Málaga y toda Andalucía. Su colapso periódico paraliza el turismo, el transporte de mercancías y la vida diaria. Los conductores, atrapados en un mar de coches, ven cómo pasan las horas con una mezcla de resignación e indignación. La presión social y política no deja de crecer.
Pero por ahora la solución parece lejana. La inacción del Gobierno, según la oposición, hace que el problema se eternice. Atascos de kilómetros, negocios perjudicados y un coste personal incalculable. La demanda es clara: un protocolo eficaz ya. Porque cada minuto parado en la A-7 no es solo tiempo perdido, es desconfianza en la labor del Ejecutivo que ha dejado Málaga fuera de su radar.