Así es la 'supercueva' hallada en Málaga que la ciencia no puede explicar
Málaga
Así es la 'supercueva' hallada en Málaga que la ciencia no puede explicar: «Esto no debería estar ahí»
El Grupo de Exploraciones Subterráneas (GES) descubre varias formaciones químicas que la ciencia estudia por su complejidad y confirma la conexión entre la Sima del Nevero y la del Aire
Los espeleólogos quedaron maravillados al ver el interior de la 'supercueva' descubierta en la Sierra de las Nieves (Málaga). No solo descubrieron que dos grandes cavidades estaban conectadas para crear una gran cueva, sino por lo que vieron dentro.
«La morfología fue una de las grandes sorpresas, las paredes estaban corroídas, como si les hubieran echado ácido; ocurre lo mismo que con las 'flores de yeso', creadas por procesos químicos complejos, por lo que no deberían estar ahí», asegura eufórico a El Debate Rogelio Ferrer, uno de los expedicionarios perteneciente al Grupo de Exploraciones Subterráneas de la Sociedad Excursionista de Málaga (GES de la SEM).
«El alto interés científico se centra también en dar explicación a la génesis de estas redes porque son excepcionales», añade Ferrer. Esto podría deberse, según los expertos, por la corrosión química del agua sobre rocas solubles como la caliza, creando galerías con perfiles elípticos y paredes irregulares con facetas y canales de disolución. Esta corrosión es un proceso kárstico donde el agua, cargada de dióxido de carbono, disuelve la roca creando cavidades subterráneas que pueden unirse y formar redes.
Galería de la Estalagmita, en la Sima del Aire
El hallazgo en la Sierra de las Nieves sacude los mapas geológicos andaluces. El pasado 26 de septiembre, GES de la SEM confirmaron que dos cavidades profundas –la Sima del Nevero (TO-39) y la Sima del Aire (TO-61)– están conectadas. Ése fue el gran hallazgo. El enlace da origen al Complejo Nevero-Aire, un sistema subterráneo que alcanza los 26.445 metros de desarrollo y un desnivel máximo de –955 metros, lo que lo convierte en el sistema más extenso documentado hasta ahora en Andalucía y uno de los más grandes de Europa.
Ese logro no solo supera en más de seis kilómetros a lo que hasta ahora se consideraba la mayor cavidad andaluza –la Sima de la Luz en Tolox (también en la Sierra de las Nieves, Málaga)–, sino que abre la posibilidad de integrarse con otras simas del entorno –como la Cueva del Agua (TO-36)– y alcanzar más de 50 kilómetros de galerías si se consolidan nuevas conexiones profundas.
Así son las 'flores de yeso'
Flores de yeso de la 'supercueva'
Son misteriosas, y como se ha comentado antes, «no deberían estar ahí», según uno de los espeleólogos que participaron en la expedición. En realidad, son formaciones de yeso en cuevas que parecen flores, con cristales que crecen como pétalos desde un punto fijo. Se forman cuando el yeso disuelto en el agua precipita y cristaliza en la roca, a menudo en condiciones de alta humedad y con el agua goteando, cayendo y evaporándose.
Estas estructuras, comunes en cuevas de Europa, también son reportadas en cuevas cubanas y son un tipo de mineral que se puede encontrar en formaciones kársticas como las cuevas de yeso. Los investigadores quedaron maravillados al toparse con ellas en la cavidad.
Un hallazgo forjado en décadas
Detrás del descubrimiento hay mucho más que técnica: hay constancia, visitas bajo tierra, relecturas de mapas antiguos y mediciones precisas. Durante años, los equipos del GES y otros grupos colaboradores revisaron topografías y «poligonales» principales de las cavidades hasta hallar puntos de posible empalme entre ambas. «Teníamos datos matemáticos, utilizando fractales, para generar una nueva información con la que ya se conocía, por eso sabíamos que las redes de unión podrían existir», explica Rogelio Ferrer.
Para su compañero Álvaro Mateos, el hallazgo «podría apoyar la tesis de que la red horizontal interior es muy antigua y se formó en un acuífero sin conexión con el exterior. Nos ayudará a entender mejor la hidrología de la Sierra de las Nieves y saca a la luz un patrimonio geológico que no se conocía».
Vivacs interiores, donde descansan los expedicionarios
El presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de las Nieves y alcalde de Istán, José Miguel Marín, celebra el hallazgo: «La investigación y el descubrimiento científico son parte del alma de nuestro territorio. La Sierra de las Nieves esconde un patrimonio natural excepcional», y comentó que este proyecto refuerza «la conexión entre naturaleza y comunidad».
Para Rogelio Ferrer, esto «solo el principio». Afirma, además, que integrar esta cueva en el parque nacional «eleva mucho más el valor del parque». También lanza un llamamiento: el trabajo que sigue «requiere ya de una inversión considerable que se nos escapa» a los exploradores voluntarios.
La Dirección del Parque Nacional Sierra de las Nieves recuerda que toda actividad espeleológica en la zona precisa autorización previa, como parte de la normativa de protección del parque, para garantizar la seguridad humana y preservar los ecosistemas subterráneos.
Naturaleza y biodiversidad
La Sierra de las Nieves no es solo roca; su riqueza biológica es un complemento vital. En su entorno habitan especies emblemáticas como el pinsapo, endémico de la zona, más de 1.400 especies vegetales, cabras montesas, águilas reales y el cangrejo de río autóctono.
Además, el sistema kárstico profundo se relaciona con acuíferos que alimentan ríos de la provincia. Por ejemplo, la Sima de la Luz, antes referente regional, cuenta ya con estudios sobre una masa de agua subterránea de hasta 1.500 metros de espesor.
Este descubrimiento sitúa a la Sierra de las Nieves en el mapa de grandes sistemas europeos de este tipo, acercándola a escenarios de cuevas profundas en los Picos de Europa o los Pirineos.
Otras cuevas de interés
Aunque el Complejo Nevero-Aire exige conocimientos, en Andalucía existen cavidades accesibles para el público general. La Gruta de las Maravillas (Huelva) ofrece recorridos guiados entre estalactitas y estalagmitas. En Almería, el karst en yesos de Sorbas permite visitas guiadas en cuevas de yeso e itinerarios adaptados. En Málaga misma, está la Cueva del Gato, en el sistema Hundidero-Gato, con más de 7.800 metros mapeados, aunque su recorrido requiere precaución por posibles variaciones del caudal subterráneo.
Estas cavidades permiten al visitante acercarse al mundo subterráneo sin asumir los riesgos del espeleísmo técnico: pasadizos cultivados, iluminación y guías que explican la geología local.