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Málaga

Detenido el dueño de un supermercado de Torremolinos por explotación laboral: multaba hasta por ir al baño

La Policía Nacional detiene al responsable de un supermercado mayorista que alojaba a migrantes en situación irregular en unas oficinas insalubres dentro de la propia nave. Cobraban 900 euros por 70 horas semanales

Una investigación de la Policía Nacional, en colaboración con la Inspección de Trabajo de Málaga, ha destapado una realidad sórdida tras las puertas de un supermercado mayorista de Torremolinos. El titular del establecimiento, de 63 años, ha sido detenido por una presunta explotación laboral sistemática de personas migrantes en situación irregular. La trama salió a la luz el pasado octubre, tras unas pesquisas que confirmaron las peores sospechas.

Jornadas largas y sueldos de miseria

Lo cierto es que las condiciones descritas por las fuentes policiales son estremecedoras. Las víctimas, en su mayoría ciudadanos sudamericanos, eran sometidas a jornadas maratonianas de hasta 70 horas semanales. Para colmo, el concepto de hora extra era inexistente en este negocio. Por este esfuerzo sobrehumano, percibían alrededor de 900 euros mensuales, una cantidad que ni siquiera alcanza el Salario Mínimo Interprofesional vigente en España.

Pero el expolio no terminaba ahí. El empresario, en un movimiento que ha dejado perplejos a los agentes, descontaba 250 euros de ese ya mísero salario. ¿El concepto? Un «alquiler» por dormir en las mismas oficinas de la nave industrial. Allí, los afectados vivían hacinados en un espacio indigno, con colchones en el suelo y sábanas a modo de tabiques. Un domicilio sin intimidad ni las más básicas condiciones de salubridad.

Multas por ir al baño

El empresario ejercía un férreo control sobre sus empleados a través de un sistema de multas abusivas. Las cámaras de videovigilancia no solo vigilaban la mercancía, sino también a las personas. Fuentes policiales confirmaron que se imponían sanciones de unos 50 euros por ir al baño con demasiada frecuencia o por llegar unos minutos tarde. Además, su seguridad peligraba a diario al manipular maquinaria, como una carretilla elevadora, sin la formación o el equipo básico necesario.

La operación permitió identificar a una plantilla de doce trabajadores, la mitad de ellos en situación administrativa irregular. Curiosamente, el mismo establecimiento ya había sido inspeccionado en 2023 con resultado positivo. Ahora, el detenido ya está a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Torremolinos, mientras las autoridades continúan desgranando los hilos de esta trama de explotación.

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