Vehículo de la Policía Nacional

Vehículo de la Policía NacionalEUROPA PRESS

Málaga

Los padres de la joven violada en grupo en Málaga relatan el sufrimiento de su hija: «Ha caído en una trampa»

En una carta pública, aseguran que los tres implicados actuaron con un «modus operandi definido». Los detenidos, de entre 18 y 19 años, permanecen en prisión provisional tras la ratificación judicial

Los padres de la joven de 18 años que denunció una agresión sexual múltiple en Málaga rompen su silencio. Lo hacen a través de una carta pública, cargada de dolor y determinación. En ella, aseguran que su hija «ha caído en una trampa», orquestada por tres varones ya detenidos. Un engaño, dicen, con un «modus operandi bien definido».

La familia, natural de Almería, no escatima elogios hacia la Policía Nacional. Destacan su actuación «excepcional», que permitió la rápida detención de los sospechosos. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 4 de Málaga ratificó este martes su ingreso en prisión. Se les imputa un delito de agresión sexual grupal.

Relato de una pesadilla

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 3 de octubre. La víctima, oriunda de Almería pero que estudia en la capital malagueña, conoció a uno de los acusados en una discoteca. Según la investigación judicial, salió del local con él. En la calle, se unieron dos amigos más. El grupo la llevó entonces a un descampado usado como aparcamiento.

Allí, presuntamente, la obligaron a mantener relaciones sexuales no consentidas. El lugar, cercano a la sala de baile, quedó marcado por la tragedia. Fuentes judiciales consultadas por EFE confirmaron el curso de la investigación. Ahora, el foco está en la recuperación de la joven y en el arduo proceso legal que afronta.

Los padres expresan su temor ante la estrategia de la defensa. Son conscientes de que los investigados intentarán desacreditar la versión de su hija. «¿Cómo una chica de 18 años puede estar de acuerdo?», se preguntan con angustia en la misiva. Cuestionan que se intente probar su consentimiento para lo que califican de «pulsiones animales».

Además del apoyo policial, la familia agradece el trato recibido en el hospital. Subrayan el «comportamiento humano y profesional» del personal sanitario durante los exámenes. Este gesto, en medio del horror, se percibe como un pequeño rayo de luz en su oscuridad actual. Un detalle que no han querido pasar por alto.

Descampado cercano a la discoteca donde habrían ocurrido los hechos

Descampado cercano a la discoteca donde habrían ocurrido los hechosGoogle Maps

Actuación judicial

El estado de la víctima es, lógicamente, muy grave. Sus padres lamentan que sufre una depresión profunda con secuelas psicológicas importantes. «No puede hacer vida normal», confiesan. Requiere tratamiento médico y psicológico continuado. Su vida estudiantil y personal queda, de momento, en suspenso.

Con una valentía admirable, los padres piden que este caso no se instrumentalice. Su deseo es que no se use la violación con «fines partidarios». Esperan, al menos, que sirva para alertar a otras chicas. Que esta agresión, terrible, pueda prevenir futuras desgracias. Es su único consuelo posible.

La joven, según sus palabras, «no ha hecho nada más que ser joven y encontrarse en un mal sitio y en un mal momento». Reconocen la fortaleza de su hija por denunciar, un proceso «muy difícil pero necesario». Su lucha ahora es doble: apoyar su recuperación y buscar justicia. El camino, saben, será largo y doloroso para todos.

El juez instructor ha respaldado sin vacilación la prisión provisional para los tres jóvenes acusados. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 4 de Málaga consideró acreditados, tras la vista celebrada, indicios suficientes de su participación. La gravedad de los hechos, con agravantes como la actuación en grupo y la especial vulnerabilidad de la víctima, justifican la medida cautelar. Esta decisión judicial refuerza, de momento, la versión de la denunciante mientras la investigación continúa su curso.

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