La mujer tuvo que ser intervenida quirúrgicamente para retirarle la piel quemada de su cuerpo

Fachada del hospital Regional Universitario de MálagaEuropa Press

Málaga

Un hombre de 78 años espera más 36 horas por una cama en Urgencias de un hospital de Málaga: «Es inhumano»

Acudía al Hospital Regional por una pancreatitis. Su caso evidencia la saturación crónica del servicio, con plantas cerradas y decenas de personas aguardando cada día

Juan Antonio Sánchez Toré, de 78 años, relata una de las experiencias más duras de su vida. Tras llegar al Hospital Regional con un dolor agudo, los médicos le diagnosticaron pancreatitis y dictaminaron su ingreso. Sin embargo, no había camas. Pasó más de 36 horas sentado en un incómodo sillón de Urgencias, una espera angustiosa que él califica sin tapujos: «Es inhumano».

«Al final me dolía la espalda tanto como mi dolencia», lamenta el malagueño a La Opinión de Málaga. Su calvario comenzó en la madrugada de un sábado de enero. Tras las pruebas, le dieron dos opciones: esperar allí o irse a casa. Decidió volver, pero el dolor le obligó a regresar a las nueve de la mañana del domingo. Y se sentó de nuevo, sabiendo que el reloj empezaba a correr sin certezas.

«Es normal esperar más de 72 horas»

Allí permaneció, solo, para no hacer sufrir a su mujer. Observó una sala masificada, con alrededor de un centenar de personas. «Sin nada en absoluto de intimidad», recuerda. Las horas y luego la noche pasaron en vela, en aquel sillón durísimo. No fue hasta la noche del lunes cuando finalmente le asignaron una cama, ya casi tres días después de su llegada inicial.

Su caso, lejos de ser excepcional, refleja una realidad diaria. Juan Ignacio Anguita, coordinador de Satse en el Hospital Regional, lo confirma con crudeza. «Por desgracia, se ha normalizado», afirma. Explica que es habitual tener entre 30 y 40 personas esperando una cama. De ellas, «una tercera parte puede llevar más de 72 horas», especialmente en periodos de alta demanda.

La razón es un cóctel explosivo: falta de camas, falta de personal y alta frecuentación. Anguita pone un ejemplo reciente: el pasado fin de semana hubo que abrir diez camas de urgencia en Cirugía porque había 48 pacientes esperando. «No tenemos el 100 % de las camas abiertas porque no tenemos enfermeros suficientes», denuncia.

Rafael Maese, delegado del Sindicato Médico de Málaga, añade el contexto clínico. Aunque la gripe disminuye, otros virus respiratorios repuntan, colapsando Urgencias con pacientes pluripatológicos y ancianos. «Hay esperas», resume, y subraya que superar las 24 horas es habitual. La solución a largo plazo, recuerda, pasa por el ansiado tercer hospital para la provincia.

Mientras, la dedicación del personal brilla en medio del caos. El propio Juan Antonio Sánchez lo recalca: «La labor del personal fue magnífica». Cuenta que los sanitarios se desviven, e incluso les animaban a presentar reclamaciones. Él mismo presentó tres, con la esperanza de que su experiencia «sirva de algo». Su ingreso final, por cierto, no fue en Digestivo, sino en una cama libre de Cardiología.

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