Un grupo de alumnos en un colegio público de Málaga
Málaga
Los colegios de Málaga pierden niños: el próximo curso abrirá con 1.430 plazas menos por la baja natalidad
El proceso de escolarización para el curso 2026-2027 arranca con 14.674 plazas de nuevo ingreso y la gran novedad de la bajada de ratio a 22 alumnos en las clases de tres años
La calculadora de la Consejería de Desarrollo Educativo no miente. El próximo curso, Málaga dispondrá de 1.430 plazas menos para los pequeños que se asoman por primera vez a un aula. Son 14.674 puestos escolares frente a los 16.104 del año pasado. Una caída que, desde la Delegación de Educación, explican con una palabra: natalidad. Exclusivamente a eso se debe, aseguran. Y es que los 11.758 niños nacidos en 2023 son los que ahora, con tres años, llaman a las puertas del sistema.
Pero la fotografía completa de la escolarización en la provincia tiene más matices que una simple resta. Según los datos publicados en el BOJA, el saldo neto de aulas deja un inquietante equilibro: se suprimen 44 unidades, pero se crean 38 nuevas, las de inclusión. Lo que ocurre es que unas y otras no responden a las mismas necesidades. Mientras los colegios de la capital y el interior ajustan sus líneas de Infantil y Primaria al vacío demográfico, la Costa del Sol resiste y la educación especial gana terreno.
En Málaga capital, la lista de centros que pierden una clase de Infantil del mapa educativo es larga: CEIP Ciudad de Jaén, Los Prados, Arturo Reyes, Doctor Gálvez Moll, Ángel Ganivet, Clara Campoamor, Ramón del Valle Inclán, Rafael Alberti o el Tierno Galván, entre otros muchos. En Primaria, el recorte alcanza al Cayetano Bolívar, Miguel de Cervantes, Luis Buñuel, Miraflores de los Ángeles o el Pablo Ruiz Picasso. Da la sensación de que ningún barrio se libra del tijeretazo.
Una brecha que divide la provincia
En el interior, el ajuste se siente con más fuerza. Sin embargo, la Costa del Sol juega en otra liga. Estepona, por ejemplo, vive un momento dulce: el CEIP Isdabe del Mar, Santo Tomás de Aquino, Federico García Lorca y Sierra Bermeja ganan unidades de Primaria, mientras que la EI Gloria Fuertes suma dos de Infantil. Mijas, aunque pierde en Las Lagunas, también estrena en el Indira Gandhi y el San Sebastián. Marbella, en cambio, presenta una cara más amarga: hasta ocho colegios pierden aulas, aunque el Mario Vargas Llosa y el Miguel Hernández crecen.
Lo cierto es que esta reordenación no solo responde a la falta de niños. También obedece a una apuesta decidida por la atención a la diversidad. Frente a las pérdidas, la capital suma recursos de inclusión en el CEIP José Calderón, Francisco Quevedo, Manuel Fernández (Audición y Lenguaje), Ciudad de Popayán, Lex Flavia Malacitana y Blas Infante. Y varios centros, como Nuestra Señora de la Luz, Ramón Simonet, Cerro Coronado o Pablo Neruda, aumentan aulas de Primaria pese al contexto general.
Relevo generacional en las aulas
La Junta de Andalucía ha puesto sobre la mesa una medida que llevaba tiempo reclamándose: la bajada de la ratio a 22 alumnos en las clases de tres años. Serán al menos 152 nuevas aulas en toda Andalucía, 17 de ellas en Málaga, aunque la cifra podría crecer según la demanda. La idea, explican desde la Consejería, es permitir «más tiempo para cada alumno, mayor capacidad para detectar las dificultades de aprendizaje y una mejor atención al alumnado con necesidades educativas especiales».
No es un detalle menor. En un contexto de aulas vacías, reducir el número de niños por clase suena a medida sensata. El problema, apuntan algunos sectores, es que no siempre se hace donde más falta hace. El PSOE ya ha cargado contra lo que consideran «el cierre de otras 69 aulas públicas en Málaga por recortes». Su secretario provincial, Josele Aguilar, lo expresaba con claridad: «Si la natalidad está descendiendo y hay menos alumnos, lo que hay que hacer es reducir la ratio para atender mejor, no cerrar aulas».
Por su parte, Izquierda Unida eleva la voz y habla de «enésimo ataque a la educación pública». Toni Morillas, coordinadora provincial, denuncia que «Moreno Bonilla se dedica a suprimir aulas públicas en lugar de reducir las ratios o incrementar los profesionales que atienden la diversidad». Para IU, la provincia de Málaga es, junto a Sevilla y Cádiz, una de las más castigadas.
La escuela rural resiste
Entre los datos más llamativos de esta planificación aparece un pequeño fenómeno en los pueblos. La creación de unidades de ESO en colegios de Canillas de Aceituno, Montejaque y Vélez-Málaga busca reforzar la oferta obligatoria en zonas donde el instituto queda lejos. Además, la escuela rural recibe impulso en el CPR Almazara (Jubrique), el CPR Valle del Guadiaro (Cortes de la Frontera) y el CPR Almijara (Sayalonga). Una manera de decir que el campo también existe.
En Vélez-Málaga, el dinamismo se nota: nuevas unidades en el CEIP San Faustino, Ntra. Sra. de los Remedios y El Romeral. Y lo más curioso: el CEIP Vicente Aleixandre impartirá 1º de ESO, una medida poco habitual en colegios de Primaria. En Antequera, sin embargo, toca apretarse el cinturón: pérdidas en el León Motta y el Infante Don Fernando, aunque el Reina Sofía gana un aula de Educación Especial. Ronda, por su parte, ve cómo el CEIP Ntra. Sra. de la Paz suma Infantil mientras el Virgen de la Cabeza pierde Primaria.
El plazo para pedir plaza ya está abierto. Hasta el 31 de marzo, las familias pueden presentar sus solicitudes, ya sea de manera telemática a través del Portal de Escolarización o presencialmente en los centros. La Junta ha habilitado también la app iEscolariza, que permite consultar centros y calcular los puntos por domicilio, además de recibir notificaciones del proceso. Y un teléfono gratuito, el 900 848 000, atiende de 8.00 a 19.00 horas para quien prefiera preguntar con voz humana.
Los criterios de admisión se mantienen: 14 puntos por hermanos en el centro, otros 14 por proximidad al domicilio, y luego una retahíla de supuestos que van desde familia numerosa hasta parto múltiple o discapacidad. Si hay empate tras el baremo, el 13 de mayo un sorteo público decidirá. Las listas definitivas, con el corazón en un puño para muchas familias, saldrán el 14 de mayo.
Queda, eso sí, una pregunta flotando: ¿qué pasa con los que se quedan fuera de su primera opción? La reubicación llegará el 25 de mayo. Después, del 26 de mayo al 26 de junio, tocará reclamar si algo no encaja. Y ya en julio, las matriculaciones: del 1 al 8 para Infantil, Primaria y Especial; del 1 al 10 para Secundaria y Bachillerato.
Málaga, mientras tanto, sigue mirando sus cifras de natalidad con preocupación. Los 2.300 alumnos menos matriculados este curso en todos los niveles educativos son un aviso. La oferta de nuevo ingreso aún supera en cerca de 3.000 plazas a los niños de tres años censados, pero el margen se estrecha. Por eso, desde la Delegación de Educación insisten: «Está garantizada la plaza en centro público o concertado para todo aquel alumno de tres años que la solicite». El problema, quizá, ya no sea encontrar sitio, sino llenar las sillas.